¿Qué significa la aparición de la variante ómicron para las personas doblemente vacunadas?
https://www.theguardian.com/world/2021/nov/28/what-does-appearance-of-omicron-mean-for-the-double-jabbed

La aparición de ómicron ha provocado la especulación generalizada de que puede ser más resistente a las vacunas Covid-19 en comparación con las variantes existentes, incluida la variante Delta. Pero, ¿qué significa esto para la persona promedio doblemente vacunada?

Todas las vacunas disponibles en la actualidad en el Reino Unido actúan entrenando al sistema inmunológico contra la proteína spike del coronavirus, la clave que utiliza para infectar las células al unirse al receptor ACE2. Ómicron posee más de 30 mutaciones en esta proteína, incluidas 10 en el llamado “dominio de unión al receptor” (RBD), la parte específica que se adhiere a este receptor. La variante Delta tiene dos mutaciones en el RBD.

Sin embargo, incluso con todos estos cambios, seguirán existiendo zonas (epítopos) a las que los anticuerpos y las células T, que se desarrollan en respuesta a un contagio previo o a la vacunación, podrán responder.

“Si se dibujan las mutaciones en una imagen de la estructura cristalina de la proteína spike y las relacionamos con todas las actividades principales de los anticuerpos que conocemos, el resultado es algo aterrador: la mayoría de los objetivos clave de los anticuerpos neutralizadores se harán añicos, así que ¿qué quedará de la protección inmunitaria?“, dijo Danny Altmann, profesor de inmunología del Imperial College de Londres.

“Y, sin embargo, los sondeos que estamos recibiendo de Sudáfrica parecen indicar que no parece grave, y que las personas que van al hospital son aquellas que no están vacunadas, en lugar de las personas vacunadas, como si la vacunación todavía [les] proporcionara cierta protección”.

También están las células T, células inmunitarias que reconocen y atacan a las células infectadas por el virus, y enseñan a las células B productoras de anticuerpos el riesgo viral al que se enfrentan.

“Todos pensamos que las células T pueden detectar las diferencias [entre las variantes], y que el repertorio de células T es mucho más inmune a ellas, por lo que eso también puede suponer cierta protección”, señaló Altmann.

La pregunta es: ¿cuánta protección? Sabemos que las personas que han recibido las dos vacunas se pueden contagiar, y de hecho lo hacen, de la variante Delta, aunque las probabilidades de que esto ocurra son aproximadamente tres veces menores en comparación con las que tendrían si no se hubieran vacunado. Y lo que es más importante, las personas vacunadas tienen aproximadamente nueve veces menos probabilidades de morir si se contagian.

Aunque parece que el contagio de ómicron es aún más probable, el profesor Paul Morgan, inmunólogo en la Universidad de Cardiff, comentó: “Creo que lo más probable es que se produzca un debilitamiento y no una pérdida total [de la inmunidad]”.

“El virus no puede perder todos los epítopos de su superficie, porque si lo hiciera, la proteína spike dejaría de funcionar. Así que, aunque algunos de los anticuerpos y clones de células T producidos contra versiones anteriores del virus, o contra las vacunas, podrían no ser eficaces, habrá otros anticuerpos que seguirán siéndolo“.

Por lo tanto, es una buena idea reforzar esa protección ampliando el acceso a las terceras dosis de las vacunas Covid-19. Morgan comentó: “Si la mitad, o dos tercios, o lo que sea, de la respuesta inmunitaria no será eficaz, y te quedas con la mitad residual, cuanto más reforzada esté, mejor”.

En el caso de las personas que han recibido una doble dosis y se contagiaron de la variante Delta, el panorama es todavía mejor. “Si uno ha recibido las dos dosis y posteriormente se contagió de la variante Delta y se recuperó, entonces tiene una respuesta inmunitaria muy amplia y eficaz, que probablemente cubra prácticamente cualquier variante que se pueda imaginar”, dijo David Matthews, profesor de virología en la Universidad de Bristol.

Esto se debe a que estos individuos han estado expuestos al virus (a través del contagio de la variante Delta) y a la proteína spike de la cepa original de Wuhan (a través de la vacunación).

“Esto significa que tienen una respuesta de anticuerpos que cubre tanto las cepas clásicas como las modernas y una respuesta de células T muy amplia, no solo contra la proteína spike, sino contra todas las demás proteínas que produce el Sars-CoV-2, y eso es increíblemente útil”, comentó Matthews.

La mayor preocupación es para aquellos que siguen sin vacunarse. “Si tienen razón en que este virus es incluso mejor en cuanto a transmisión que la variante Delta, y parece que así es, lo que ocurrirá es que acelerará el ritmo en el que este virus encuentra a las personas no vacunadas y las lleva a los hospitales, y eso aumentará, por tanto, la presión sobre el Servicio Nacional de Salud”, explicó Matthews. “Eso es lo que desencadenará un confinamiento, si los índices de hospitalización superan un determinado umbral, sea el que sea”.

Sin embargo, hay algunas razones para ser optimistas. La primera es que aún no sabemos cómo se comportará la variante ómicron en una población altamente vacunada, como la del Reino Unido. “Es muy posible que las personas que hayan recibido dos o, mejor aún, tres dosis de las vacunas existentes estén bien protegidas contra ella“, señaló el Dr. Peter English, asesor jubilado en materia de control de enfermedades transmisibles. “Pero también es posible que las vacunas existentes nos protejan mucho menos contra esta nueva variante. Todavía no tenemos suficiente información para saberlo”.

Otra es la existencia de medicamentos antivirales, como el molnupiravir, al que ómicron debería seguir respondiendo. Estaba previsto que este mes se suministraran casi medio millón de dosis de esta pastilla que se toma dos veces al día, y que se administrará de forma prioritaria a los pacientes mayores con Covid-19 y a aquellos con vulnerabilidades particulares, como sistemas inmunológicos debilitados, a través de un estudio nacional que está llevando a cabo el Servicio Nacional de Salud. Debido a que el medicamento es más eficaz cuando se administra en las primeras fases del contagio, la MHRA recomienda que se utilice lo antes posible tras una prueba positiva de Covid-19 y en los cinco días siguientes a la aparición de los síntomas.

También es probable que las terapias existentes, como el medicamento antiinflamatorio dexametasona, también funcionen contra ómicron, porque se dirige a la respuesta del organismo al virus, en lugar de al propio virus.

Por último, existe la posibilidad de modificar las vacunas existentes para que se adapten a la variante ómicron, en caso de que realmente evada la respuesta inmunitaria inducida por la vacuna en un grado significativo, algo que no sabremos hasta dentro de unas semanas.

English señaló: “El ARNm y las plataformas de vectores permiten realizar cambios muy rápidos en los antígenos específicos utilizados. Esto significa que sería posible, con relativa rapidez (en cuestión de meses), producir una vacuna con antígenos adaptados a una nueva variante”.

Sin duda, ómicron es un bache en el camino que nos conduce a la salida de esta pandemia, y muy posiblemente un bache importante, pero basándonos en lo que sabemos hasta ahora, parece poco probable que nos regrese al punto en el que nos encontrábamos hace un año. Sin embargo, cuantas más personas estén completamente vacunadas y tengan acceso a esas terceras dosis, más seguros estaremos en este aspecto.