El mítico cachalote blanco es filmado cerca de Jamaica
Filman al raro cachalote blanco frente a la costa de Jamaica

Es el animal más mítico del océano: un cachalote blanco, filmado el lunes por Leo van Toly, observando desde un barco mercante holandés frente a Jamaica. Moviéndose con elegancia, con una palidez escandalosa contra las aguas azules del Caribe, esta visión es, para los fanáticos de Moby-Dick, el libro de Herman Melville de 1851, una animación CGI hecha realidad.

Por lo general, los cachalotes tienen un aspecto gris, negro o incluso café. Hal Whitehead, experto en la especie, comentó a The Guardian: “Creo que nunca he visto un cachalote completamente blanco. He visto algunos con bastante color blanco, normalmente en forma de manchas sobre y cerca del vientre”.

Solo se ha registrado un pequeño número de ballenas blancas puras en este siglo. La última que fue fotografiada apareció frente a Cerdeña en 2015, un individuo que no había sido visto desde hacía nueve años.

Una ballena blanca no es necesariamente albina. Algunas tienen una condición conocida como leucismo, una distribución irregular del pigmento de la melanina en la piel que puede afectar a muchos animales, desde el cuervo común hasta las orcas y los delfines. Los verdaderos albinos tienen los ojos de color rosa, y como este raro video fue grabado desde la distancia, es difícil diagnosticar la condición del animal.

Una célebre ballena jorobada albina, Migaloo, ha sido vista en las costas australianas desde 1991.

La ballena blanca de Melville mordió la pierna del capitán Ahab y envió al enloquecido marinero a perseguirla por medio mundo en busca de venganza. En el libro, la ballena cambia de forma, siendo capaz de estar presente en más de un lugar al mismo tiempo. Ahab dota a su cetáceo enemigo con un sentido de maldad, pero el relato de Melville deja claro que solo existe un animal en la Tierra que exhibe maldad, y es su propia especie.

El autor va más allá, considerando la blancura de la ballena como algo espeluznante en sí misma, al compararla con el gran tiburón blanco o el oso polar. “Era la blancura de la ballena lo que me horrorizaba”, comenta su narrador, Ismael.

Muchos críticos creen que Melville utilizó la blancura de la ballena para criticar el abuso generalizado que sufrían las personas esclavizadas en los estados norteamericanos. Incluso mientras escribía su libro, el autor era consciente de la violencia potencial que la lucha por la abolición traería a su país.

Los cachalotes, que pueden alcanzar los 18 metros de longitud, tienen los dientes más grandes de todos los animales. También cuentan con el cerebro más grande, utilizan diferentes dialectos en sus chasquidos comunicativos de un grupo a otro y poseen una cultura intergeneracional que se transmite por vía matrilineal.

Su sentido de la expresión y la cohesión social los define: uno lo siente cuando está en el agua con ellos, ya que sus sonoros chasquidos les permiten comunicarse entre sí a grandes distancias. Este avistamiento tan inusual de una criatura casi heráldica refleja la paradójica fragilidad de las ballenas, los animales más grandes de la Tierra, pero cuyo destino está en nuestras manos.

Video cortesía de Leo van Toly, con el agradecimiento de Annemarie van den Berg de SOS Dolfijn, y Jeroen Hoekendijk.