EU llevará a cabo inspecciones sorpresa en fábricas para combatir la contaminación en el Callejón del Cáncer de Luisiana
Michael Regan, director de la EPA, camina con Robert Taylor y Lydia Gerard, organizadores de la comunidad en Reserve, Luisiana. Foto: Julie Dermansky/The Guardian


La Agencia de Protección Ambiental (EPA) anunció sus planes de realizar inspecciones sin previo aviso en las fábricas sospechosas de violar la normativa sobre contaminación del aire que se encuentran en la región densamente industrializada de Luisiana, conocida como el Callejón del Cáncer, y en otros lugares del sur de Estados Unidos.

La medida, anunciada en la mañana del miércoles junto con otras nuevas e importantes acciones de aplicación y control, tiene como objetivo controlar la contaminación en la zona en la que se concentra gran parte del aire más tóxico de Estados Unidos.

La agencia pretende ampliar el control del aire a una serie de lugares que visitó el administrador de la EPA, Michael Regan, el pasado noviembre, y trabajará para desarrollar nuevas técnicas de medición de los “contaminantes emergentes” cloropreno y óxido de etileno. Ambos contaminantes son probables o conocidos agentes cancerígenos para el ser humano cuya emisión alcanza niveles peligrosos en diversos lugares de la región, especialmente en el distrito de San Juan Bautista.

Regan presentó un nuevo programa de control del aire en el distrito, que es el lugar mencionado en la extensa serie de Cancer Town de The Guardian, que se sitúa alrededor de la cerca de una fábrica de caucho sintético operada por la empresa química japonesa Denka. Este establecimiento es el único en Estados Unidos que emite cloropreno y lo hace a niveles regularmente superiores a los establecidos en la guía de exposición durante la vida de la EPA, de 0.2 microgramos por metro cúbico.

En una carta dirigida al CEO de Denka y al exoperador de la fábrica, el gigante químico DuPont, y que fue compartida con The Guardian, Regan expresó su gran preocupación acerca de los efectos de las emisiones de cloropreno en los niños de una escuela primaria cercana, que se encuentra cerca de la cerca de Denka.

“Como padre de familia, estoy muy preocupado por los más de 500 niños de la escuela primaria. Me dirijo a usted hoy para reiterar lo que espero que sean nuestras preocupaciones y expectativas compartidas con respecto a la salud y el bienestar de los estudiantes”, escribe Regan. “La EPA espera que DuPont y Denka tomen las demás medidas necesarias para atender las preocupaciones de la comunidad”.

En un comunicado de prensa, el administrador también anunció que su oficina de aplicación y cumplimiento trabajaría con el Departamento de Justicia de los Estados Unidos para buscar “vías adicionales y oportunas de asistencia” para las personas que viven en los alrededores de la fábrica. La EPA no proporcionó más detalles.

Un vocero de Denka señaló que la empresa acababa de recibir la carta y que la revisaría. “Dicho esto, esperamos seguir dialogando con el administrador Regan y la EPA”, dijo el vocero, añadiendo que la empresa había estado “trabajando con la comunidad desde hace algún tiempo y seguirá haciéndolo”.

En el vecino distrito de St. James, Regan indicó que su departamento proporcionaría asistencia técnica al cuerpo de ingenieros del ejército estadounidense en el proceso de reevaluación de una instalación de plásticos propuesta por la empresa taiwanesa Formosa, que el gobierno de Biden suspendió el pasado mes de agosto en medio de la preocupación generalizada de la comunidad.

La gigantesca fábrica tenía autorización para emitir 13 millones de toneladas de gases de efecto invernadero al año, el equivalente a tres centrales eléctricas de carbón, además de 15 mil 400 libras de óxido de etileno.

En el mismo distrito, el administrador anunció la aplicación de medidas contra una fábrica de acero, gestionada por el gigante industrial Nucor, de la cual se reveló el año pasado que llevaba seis años emitiendo discretamente vapores de ácido sulfúrico y sulfuro de hidrógeno, que causan cáncer, sin ninguna autorización.

Al presentar el nuevo plan de inspecciones sin previo aviso en la región, Regan dijo a los periodistas: “Queremos mantener a estas instalaciones alerta para que ejerzan su debida diligencia en todo momento, no solo cuando haya una inspección prevista de la EPA”.

Y añadió: “Cuando se detecte que las instalaciones no cumplen la normativa, utilizaremos todos los medios disponibles para que asuman su responsabilidad”.

La EPA también anunció una inversión de 600 mil dólares para equipos móviles de control de contaminación del aire que se utilizarán en toda la región del Callejón del Cáncer, en la ciudad de Mossville, Luisiana, y en otros puntos del sur.

En el vecindario de Gordon Plaza, en Nueva Orleans, un foco de cáncer que se construyó sobre un vertedero de residuos tóxicos en la década de 1980, Regan anunció que aceleraría la revisión federal del lugar, la cual comenzaría en marzo de este año.

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