‘Sumidero de corrupción’: la Organización Trump vende su hotel en Washington
Trabajadores retiran el letrero del Trump International Hotel en Washington. Foto: Gemunu Amarasinghe/AP

Los trabajadores retiraron el nombre de Donald Trump de su hotel ubicado en la avenida Pennsylvania de Washington DC el miércoles, tras la finalización de la venta de 375 millones de dólares del contrato de arrendamiento a inversionistas de Florida.

Los demócratas de la Cámara de Representantes calculan que el expresidente, sometido a presiones legales y financieras en múltiples ámbitos, supuestamente ganará 100 millones de dólares por la venta, una vez que se pague un préstamo para las remodelaciones.

Un grupo de ética calificó el hotel como “un sumidero de corrupción“. Durante los cuatro años en los que Trump estuvo en la Casa Blanca, el hotel se convirtió en un imán para asistentes, simpatizantes y empresas extranjeras que buscaban favores.

Los críticos y los grupos de ética estaban especialmente preocupados sobre la situación, ya que Trump no se desvinculó formalmente de la Organización Trump. El historiador presidencial Michael Beschloss predijo que incluso después de la venta “los fantasmas políticos persistirán“.

El hotel perdió más de 70 millones de dólares en los cuatro años de presidencia de Trump, incluyendo las pérdidas de cada año antes de los cierres a causa de la pandemia en 2020. Muchos agentes hoteleros, propietarios y asesores no preveían que el hotel de 263 habitaciones, situado cerca de la Casa Blanca, alcanzara un precio tan alto.

El precio del arrendamiento, equivalente a más de 1.4 millones de dólares por habitación, ha provocado el escrutinio de los demócratas en el Congreso. El periódico The New York Times informó que JLL, una empresa inmobiliaria, situó el precio promedio de venta de hoteles en Washington en 2020 en 354 mil dólares por habitación.

CGI Merchant Group, el comprador, supuestamente planea convertir el hotel en una sucursal de la cadena hotelera Waldorf Astoria. A principios de este mes, el comité de supervisión de la Cámara de Representantes solicitó documentos a CGI, con una lista de todos los inversionistas, entre los que supuestamente se encuentra el exbateador de los Yankees de Nueva York y confeso tramposo en materia de dopaje, Alex Rodríguez.

La venta supone el final de un polémico capítulo en el ascenso de Trump. El magnate inmobiliario abrió el Trump International Hotel en el edificio de la Antigua Oficina de Correos en 2016, durante su candidatura a la presidencia.

En un comunicado el miércoles, Eric Trump, el segundo hijo de Trump, señaló: “Tomamos un edificio deteriorado y desaprovechado y lo transformamos en uno de los hoteles más icónicos del mundo“.

El hotel ha sido criticado durante mucho tiempo por los conflictos de intereses percibidos. Recientemente, la Organización Trump y el comité de toma de posesión presidencial de Trump en 2017 acordaron pagar 750 mil dólares para solucionar una demanda presentada por el fiscal general del Distrito de Columbia, que afirmaba que el hotel recibió pagos excesivos por parte del comité.

Tras la noticia del acuerdo, Carolyn Maloney, la presidenta demócrata del comité de supervisión de la Cámara de Representantes, comentó que su preocupación por la venta del contrato de arrendamiento “no hizo más que aumentar”.

El edificio sigue siendo propiedad del gobierno federal, el cual aprobó la venta del contrato de arrendamiento en marzo.

Cuando Trump se encontraba en el poder, no se podían presentar reclamaciones o demandas en virtud de la cláusula de honorarios de la Constitución, que cubre los regalos y pagos realizados a los titulares de los cargos.

En 2019, Kathleen Clark, profesora de Derecho de la Universidad de Washington, explicó a The Guardian: “Durante más de 100 años, el departamento de justicia ha interpretado rigurosamente la cláusula de honorarios anticorrupción de la constitución para prohibir que los funcionarios federales acepten cualquier objeto de valor de parte de gobiernos extranjeros, sin el consentimiento del Congreso”.

“En 2017, el departamento revirtió su postura, adoptando argumentos casi idénticos a los planteados por los abogados del sector privado de Trump. En lugar de defender la república contra la influencia extranjera, el departamento… defendió la capacidad de Trump para recibir dinero de gobiernos extranjeros”.

El miércoles, el grupo de defensa Citizens for Responsibility and Ethics in Washington, o Crew, señaló: “El Trump Hotel en DC ya no existe. Adiós a un sumidero de corrupción”.

Sin embargo, también expresó: “Todavía tenemos algunas preguntas… a saber, si un ‘precio de venta premium’ para un hotel que ha estado perdiendo dinero está justificado y cuáles son los riesgos de seguridad pendientes del hotel”.

Mark S Zaid, un abogado de Washington especializado en casos en los que está implicado el gobierno federal, añadió: “Sigo considerando esto como la reivindicación de nuestros esfuerzos legales para sacar a Trump de este majestuoso edificio. Iniciamos una labor que contribuyó. Tardó más de lo debido”.