Campesinos mexicanos viajan a Londres y exigen compensaciones por la minería ilegal y la violencia en sus tierras
Javi Martínez, de la Red Minera de Londres (LMN), a la izquierda, Sergio Camacho, abogado de El Bajío y Bartolo Pacheco, de El Bajío, protestan en la reunión anual en Londres de Fresnillo PLC. Foto: Graeme Robertson/The Guardian

Agricultores mexicanos viajaron a Londres para exigir que una empresa miembro del índice FTSE 100 los indemnice por la explotación minera ilegal en sus tierras y explique la violencia ejercida contra los activistas contra la minería.

La empresa Minera Penmont, filial de Fresnillo PLC, fue obligada por un tribunal agrario de México en 2013 a compensar a los miembros de la comunidad de El Bajío, copropietarios de tierras comunitarias en Sonora en el noroeste de México, por el oro extraído y a restaurar la tierra a su estado original.

Tras comprar acciones del grupo Fresnillo PLC, tres representantes de El Bajío, así como activistas de London Mining Network (Red Minera de Londres) y London Mexico Solidarity, acudieron a la reunión anual de la empresa para preguntarle al presidente el motivo por el que no había cumplido la orden judicial y sobre el secuestro, la desaparición y el asesinato de activistas contra la minería.

Fresnillo PLC comentó a The Guardian que cumplió con la orden judicial al desocupar las tierras y que no tenía ninguna relación con la violencia.

Jesús Thomas, uno de los copropietarios, señaló tras la reunión: “Llevamos ocho años intentando conseguir justicia para nuestra gente. Hay toneladas de cianuro en el suelo, muchos animales están muertos. Les dejé muy claro (en la reunión) que estaban equivocados. Nunca dijeron nada en respuesta, no tienen ninguna respuesta”.

“Al menos los dueños de la empresa ahora tienen la información correcta para decidir si harán lo correcto”.

En 2018, dos miembros de la comunidad de El Bajío –Raúl Ibarra de la Paz y su esposa, Noemí López– fueron asesinados y desaparecieron respectivamente. El año pasado, el presidente de la comunidad, José de Jesús Robledo Cruz, y su esposa, María de Jesús Gómez Vega, fueron asesinados y junto a sus cuerpos se encontró una lista que incluía los nombres de otros 13 miembros que han luchado contra la minería. La empresa Penmont sugirió anteriormente que los grupos criminales fueron los culpables de la violencia.

Fresnillio PLC, que en 2008 se convirtió en la primera empresa mexicana en cotizar en la Bolsa de Londres, obtuvo una utilidad bruta de 936.9 millones de dólares el año pasado, según indica su informe anual.

El Bajío señala que entre 2010 y 2013 la empresa extrajo 236 mil 709 onzas de oro y retiró 10 millones 833 mil 527 toneladas de tierra, obteniendo ganancias de aproximadamente 436 millones de dólares.

Un vocero de Fresnillo PLC comentó: “Nuestro propósito es contribuir al bienestar de las personas a través de la minería sustentable de plata y oro. En este sentido, es fundamental la forma en que nos comprometemos con nuestras comunidades locales y estamos orgullosos de contar con una amplia serie de programas comunitarios en toda nuestra empresa, basados en décadas de confianza y cooperación”.

“Cumplimos con todas las leyes, en todos nuestros mercados, en todo momento y, evidentemente, rechazamos de forma inmediata cualquier sugerencia de que somos de alguna manera responsables de las trágicas muertes de los miembros de la comunidad. Los propios empleados de Fresnillo fueron víctimas de la continua violencia intercomunitaria. De forma más concreta, Fresnillo cumplió plenamente con la orden judicial y, como resultado, desocupó mil 824 hectáreas de tierra, lo que supuso la suspensión de las operaciones en Soledad-Dipolos desde 2013″.