Israel no llevará a cabo una investigación penal sobre el asesinato de la periodista Shireen Abu Aqleh
Activistas extranjeros y palestinos participan en una protesta en Berlín el 18 de mayo, después de la muerte de la periodista de Al Jazeera Shireen Abu Aqleh. Foto: APAImages/Rex/Shutterstock

Israel no iniciará una investigación penal sobre el asesinato de la periodista estadounidense-palestina Shireen Abu Aqleh, del que funcionarios y testigos palestinos responsabilizan a los soldados israelíes.

En un comunicado publicado el jueves, las Fuerzas de Defensa de Israel afirmaron que, debido a que Abu Aqleh murió en una “situación de combate activo”, no se iniciaría una investigación penal inmediata, aunque sí continuaría una “investigación operativa”.

De acuerdo con un informe del periódico Haaretz, la rama de la policía militar de las Fuerzas de Defensa de Israel aceptó las garantías de las tropas israelíes de que no tenían conocimiento de que la periodista se encontraba en una localidad adyacente al campo de refugiados de Yenín cuando fue asesinada el 11 de mayo.

La administración del presidente estadounidense Biden y el Consejo de Seguridad de la ONU pidieron una investigación transparente.

Abu Aqleh era una figura famosa en todo el mundo árabe, conocida por documentar las dificultades de la vida palestina bajo el dominio israelí para Al Jazeera. Su asesinato suscitó una amplia cobertura internacional y provocó las críticas de la Casa Blanca.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, le prometió a su familia que Washington exigiría que se investigara adecuadamente su muerte.

Abu Aqleh fue abatida durante una redada realizada por una unidad de comandos israelí contra militantes palestinos.

Según Haaretz, el jefe de la Brigada de Comandos, el coronel Meni Liberty, identificó seis ocasiones durante la redada en las que los soldados israelíes abrieron fuego, supuestamente contra palestinos armados que se encontraban cerca de Abu Aqleh y otros periodistas

El ejército israelí publicó previamente un informe en el que indicaba que no podía determinar de forma inequívoca la procedencia de la bala que mató a Abu Aqleh. En dicho informe se especuló con que la bala pudo haber sido disparada por un militante palestino o por un soldado israelí utilizando una “mira telescópica” a 200 metros.

Las autoridades palestinas se negaron a entregar la bala recuperada a las autoridades israelíes para que la analicen, sin embargo, dijeron que aceptaban las investigaciones internacionales.

La decisión de la abogada general del ejército israelí, la general mayor Yifat Tomer-Yerushalmi, de no ordenar una investigación por parte de la división de investigación criminal de la policía militar constituye un cambio con respecto a la mayoría de los recientes incidentes de disparos de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) contra civiles en la Cisjordania ocupada, que han sido objeto de investigaciones.

En su funeral, el viernes, la policía golpeó a los dolientes que transportaban su ataúd, lo que provocó más críticas contra las autoridades israelíes.

La semana pasada, la alta comisionada de la ONU para los derechos humanos, Michelle Bachelet, se quejó sobre la falta de responsabilidad israelí por las muertes en los territorios ocupados.

Al comentar sobre el asesinato de Abu Aqleh y la posterior violencia ocurrida en su funeral, Bachelet dijo: “Como he pedido muchas veces antes, se deben realizar investigaciones apropiadas sobre las acciones de las fuerzas de seguridad israelíes”.

“Todo aquel considerado responsable debe rendir cuentas con sanciones penales y disciplinarias acordes a la gravedad de la violación. Esta cultura de la impunidad debe acabar ya”.

La organización israelí Yesh Din criticó la decisión de no llevar a cabo una investigación, señalando que “los mecanismos de aplicación de la ley del ejército ya ni siquiera se molestan en aparentar que investigan”.

Mientras tanto, más de 100 artistas, entre los que figuran estrellas de Hollywood, escritores aclamados y destacados músicos, firmaron una carta conjunta en la que condenan el asesinato de Abu Aqleh.

Steve Coogan, Kathryn Hahn, Mark Ruffalo, Susan Sarandon y Tilda Swinton se encontraban entre los firmantes de la carta publicada por Artists for Palestine UK, en la que se pedía “la plena responsabilidad de los autores de este crimen y de todos los implicados en su autorización”.

Las Fuerzas de Defensa de Israel publicaron un comunicado el jueves, señalando que: “docenas de hombres armados palestinos dispararon de forma temeraria e indiscriminada mientras los soldados de las FDI llevaban a cabo actividades antiterroristas en el campo de Yenín”, en el día en que murió Abu Aqleh.

“Se produjo un intercambio de disparos entre los hombres armados palestinos y los soldados. Cerca del final de la actividad, la periodista Shireen Abu (Akleh), que se encontraba presente en la zona de combate durante el intercambio de disparos, fue abatida”.

“Debido a la naturaleza de la situación de combate activo, no se inició una investigación (penal militar) inmediata. La decisión respecto a la necesidad de una… investigación será determinada por la defensa militar, en conformidad con las conclusiones de la investigación operativa que todavía está en curso, como es habitual en estos casos”.

La decisión de la rama policial surgió un día después de que las autoridades israelíes informaron que habían autorizado que los nacionalistas judíos patriotas marchen por el centro de la principal vía palestina de la Ciudad Vieja de Jerusalén a finales de este mes, en una decisión que amenaza con reavivar la violencia en la ciudad santa.

La oficina del ministro de Seguridad Pública, Omer Barlev, indicó que la marcha tendrá lugar el 29 de mayo siguiendo su “ruta habitual” a través de la Puerta de Damasco, que es un barrio árabe.

La Ciudad Vieja, ubicada en Jerusalén Este, ha vivido semanas de violentos enfrentamientos entre la policía israelí y los manifestantes palestinos, por lo que la marcha amenaza con desencadenar nuevos disturbios.