Elon Musk niega haber acosado sexualmente a una azafata en un jet privado en 2016
Elon Musk llegando a la Met Gala 2022 en el Museo Metropolitano de Arte en Nueva York a principios de este mes. Foto: Angela Weiss/AFP/Getty Images

Elon Musk negó las acusaciones de que acosó sexualmente a una azafata en un jet privado en 2016, y calificó los señalamientos como “completamente falsos”.

SpaceX, la empresa de cohetes fundada por Musk, le pagó a la azafata 250 mil dólares en un acuerdo de indemnización por despido tras una demanda por conducta sexual inapropiada contra la persona más rica del mundo, según informó el portal web de noticias Business Insider.

La azafata era una tripulante de cabina contratada para trabajar en la flota de aviones corporativos de SpaceX. La mujer acusó a Musk de exponerle su pene erecto, frotarle la pierna sin consentimiento y ofrecerse a comprarle un caballo si le daba un masaje erótico, según las entrevistas y los documentos obtenidos por Business Insider.

Musk, con una fortuna valuada en 212 mil millones de dólares y que también es CEO del fabricante de automóviles eléctricos Tesla, comentó a sus 94.1 millones de seguidores en Twitter que las acusaciones eran “completamente falsas”. The Guardian no ha podido verificar la versión obtenida por Business Insider. Se contactó a SpaceX para obtener sus comentarios.

El supuesto incidente ocurrió en 2016 y el acuerdo se pactó en 2018. De acuerdo con una declaración preparada para respaldar la demanda, la azafata dijo que después de aceptar el trabajo la animaron a capacitarse como masajista para que le pudiera dar masajes a Musk. Fue durante uno de esos masajes, a bordo del jet Gulfstream de Musk, cuando recibió la proposición del jefe ejecutivo de SpaceX.

La azafata, a la que no nombra Insider, le comentó a su amiga que le pidieron que fuera a la cabina de Musk durante un vuelo con destino a Londres para darle un “masaje de cuerpo completo”. Al entrar a la habitación, encontró que Musk estaba “completamente desnudo, excepto por una sábana que cubría la mitad inferior de su cuerpo”. La declaración indica que durante el masaje Musk “expuso sus genitales” y “la tocó y le ofreció comprarle un caballo si ‘hacía más’, refiriéndose a la realización de actos sexuales”. La azafata, quien también es jinete de caballos, se negó y continuó con el masaje sin realizar ninguna actividad sexual.

En una entrevista con Business Insider sobre las acusaciones, la amiga de la azafata comentó que el pene de Musk estaba erecto cuando le hizo la proposición.

Según la declaración, tras el incidente la azafata sintió que estaba siendo marginada en su trabajo. Ella consideró que “estaba siendo expulsada y castigada por negarse a prostituirse”, indica la declaración.

La azafata contrató a un abogado en 2018 y envió las acusaciones al departamento de recursos humanos de SpaceX. La denuncia se resolvió tras una sesión con un mediador a la que asistió Musk, según informa Insider. En noviembre de ese año, Musk, SpaceX y la azafata llegaron a un acuerdo de indemnización por despido que implicaba un pago de 250 mil dólares a cambio de comprometerse a no presentar una demanda por las acusaciones.

En respuesta a la noticia de Insider, Musk comentó a la página web de noticias que había “mucho más en esta historia”.

Escribió: “Si estuviera dispuesto a incurrir en el acoso sexual, es poco probable que esta fuera la primera vez en toda mi carrera de 30 años que sale a la luz”, y añadió que la noticia era un “artículo de ataque por motivos políticos”.

Sin referirse directamente al artículo, Musk publicó en Twitter el viernes que los ataques contra él deberían ser “vistos a través de una perspectiva política” y que seguiría luchando por “su derecho a la libertad de expresión”.

Musk acordó comprar Twitter, la empresa de redes sociales que cuenta con 229 millones de usuarios, por 44 mil millones de dólares, aunque ha dicho que el acuerdo está “suspendido” hasta que reciba más detalles sobre el número de cuentas falsas y de spam que hay en la plataforma.