No soy un robot: la actualización de la verificación de iOS marca el final de los ‘captchas’
Los captchas son las breves pruebas que a veces aparecen al registrarse en una página web para ayudar a evitar los fraudes. Foto: Jorge Pérez/Alamy

Una molestia, una importante función de seguridad, un incómodo requisito existencial: independientemente de lo que pienses de que te pidan que demuestres que no eres un robot, se ha convertido en una situación cotidiana para la mayoría de nosotros, pero tal vez sea una que no extrañaríamos.

Una nueva función incluida en las próximas versiones de iOS y macOS, los sistemas operativos de Apple para iPhones y computadoras, promete acabar con los “captchas” de una vez por todas. Denominada “verificación automática”, esta tecnología permitirá que las páginas web verifiquen que no eres un robot sin que tengas que hacer nada.

Los captchas –que significa “test de Turing público y automático para distinguir a las computadoras de los humanos“– son las breves pruebas que a veces aparecen cuando uno se registra en una página web para ayudar a evitar los fraudes.

Tal vez te pida que identifiques todos los semáforos de una imagen, o que escribas unas letras y números que se ven borrosos. Si te equivocas, es posible que te pida que empieces de nuevo, lo cual te lleva a preguntarte si realmente sabes qué aspecto tiene un semáforo o si, después de todo, podrías ser un robot.

“Probablemente no te gusta que te interrumpan estas pruebas”, dijo Tommy Pauly, de Apple. “A mí, sin duda, no me gusta. La razón por la que existen estas experiencias es para prevenir la actividad fraudulenta. Si gestionas un servidor, no quieres que esté saturado de fraudes. Algunos intentos de crear cuentas o comprar productos provienen de usuarios legítimos. Sin embargo, otros intentos pueden provenir de atacantes o bots”.

La empresa trabajó con Fastly y Cloudflare, dos empresas que gestionan el nivel de infraestructura de gran parte del internet público, para crear la función. Esta función se basa en el mismo tipo de tecnología que sustenta los esfuerzos de Apple para sustituir las contraseñas en internet, y funciona permitiendo que el dispositivo envíe a la página web solicitante un mensaje cifrado que confirma que está siendo utilizado por una persona.

Aunque el servicio está vinculado a la red iCloud de Apple, la página web solicitante no recibirá ningún tipo de información personal sobre el usuario o su dispositivo.

Si bien Apple es la primera empresa que ha impulsado una tecnología de este tipo para los propios usuarios, la idea fundamental ha sido utilizada por Google, que ayudó a desarrollar esta norma y ha incorporado un sistema similar en Chrome. No obstante, la versión de Google se ha centrado hasta ahora en permitir que los terceros creen sus propios sustitutos de Captcha, en lugar de poner fin a la tecnología por completo.

De hecho, es posible que Google incluso salga perdiendo con el cambio: desde que la empresa compró una empresa emergente llamada reCaptcha en 2009, ha utilizado las aportaciones humanas procedentes de las pruebas como parte de sus datos de entrenamiento para grandes proyectos de aprendizaje automático, primero pidiendo a las personas que le ayuden a transcribir libros escaneados y posteriormente utilizando las respuestas para entrenar a sus sistemas de visión artificial sobre las características de los caminos con el objetivo de perfeccionar sus proyectos de automóviles de conducción autónoma.