Rusia incumplió el pago de su deuda por primera vez desde 1998, dicen informes
Moscú señala que su incumplimiento es 'artificial' porque tiene los medios para pagar, pero le han impedido hacerlo. Foto: Alexander Zemlianichenko/AP

Rusia está a punto de incumplir el pago de su deuda por primera vez desde 1998, lo cual distanciaría aún más al país del sistema financiero mundial después de las sanciones impuestas por su guerra en Ucrania.

El país no respetó la fecha límite de la noche del domingo para cumplir con un período de gracia de 30 días para el pago de intereses de 100 millones de dólares correspondientes a dos eurobonos que originalmente vencían el 27 de mayo, informó la agencia Bloomberg en la mañana del lunes.

Algunos titulares taiwaneses de los eurobonos rusos indicaron el lunes que no habían recibido los pagos de los intereses pendientes, según comentaron dos fuentes a la agencia de noticias Reuters. Se esperaba la confirmación oficial del incumplimiento por parte de las agencias internacionales de calificación.

Los intentos de Rusia para evitar el incumplimiento se encontraron con un obstáculo insuperable a finales de mayo, cuando la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos bloqueó efectivamente la posibilidad de que Moscú realizara los pagos.

“Desde marzo pensamos que el incumplimiento de Rusia probablemente sea inevitable, y la pregunta consistía simplemente en saber cuándo”, dijo a la agencia Reuters Dennis Hranitzky, jefe de litigios soberanos del despacho de abogados Quinn Emanuel. “La OFAC intervino para responder esa pregunta por nosotros, y el incumplimiento ya ocurrió”.

Aunque el incumplimiento formal resultaría en gran medida simbólico, dado que Rusia no puede pedir préstamos internacionales en este momento y no lo necesita gracias a los abundantes ingresos por exportación de petróleo y gas, el estigma probablemente aumentaría sus costos de endeudamiento en el futuro.

El Kremlin negó que el país incurriera en una situación de incumplimiento, pues el vocero de Vladimir Putin, Dmitry Peskov, calificó las afirmaciones como “absolutamente injustificadas” y señaló que “no es nuestro problema” que las sanciones hayan impedido que los intermediarios transfieran los pagos.

Rusia debe alrededor de 40 mil millones de dólares en bonos extranjeros. Antes del inicio de la guerra, Moscú disponía de aproximadamente 640 mil millones de dólares en divisas extranjeras y reservas de oro, la mayor parte de ellas se encuentran en el extranjero y están congeladas.

Ucrania y algunos países occidentales desean utilizar este dinero congelado para reparar los daños causados por la guerra y compensar las pérdidas de Kiev. Peskov calificó esta idea como “completamente ilegal y básicamente equivale a un verdadero robo”.

Los inversionistas han previsto que Rusia incurra en el incumplimiento de pagos desde hace varios meses. Desde hace varias semanas, los contratos de seguros que cubren la deuda rusa han fijado un precio del 80% de probabilidad de incumplimiento, y las agencias de calificación, como Standard & Poor’s y Moody’s, situaron la deuda del país en un nivel de deuda ‘basura’.

Una vez que un país incumple sus pagos, puede quedar excluido del mercado de deuda hasta que se resuelva el impago y los inversionistas vuelvan a confiar en la capacidad y disposición de pago del gobierno. Rusia ya se encuentra excluida de los mercados de capitales occidentales, por lo que la posibilidad de volver a pedir préstamos resulta muy lejana.

El Kremlin aún puede obtener préstamos en rublos en su país, donde depende principalmente de los bancos rusos para comprar sus bonos.

Las sanciones occidentales impuestas a causa de la guerra han hecho que las empresas extranjeras huyan de Rusia y han interrumpido las relaciones comerciales y financieras del país con el resto del mundo. El incumplimiento del pago supondría una muestra más de ese aislamiento y esa interrupción.

Los analistas de inversiones consideran con cautela que un incumplimiento por parte de Rusia no tendría el mismo impacto en los mercados e instituciones financieras mundiales que su incumplimiento en 1998. En aquel entonces, el incumplimiento de Rusia con respecto a los bonos en rublos nacionales llevó al gobierno de Estados Unidos a intervenir y hacer que los bancos rescataran a Long-Term Capital Management, un gran fondo de cobertura estadounidense cuyo colapso, se temía, pudiera haber afectado al sistema financiero y bancario en general.