Zelenski se reúne con los líderes del G7 mientras EU planea entregar un sistema de defensa antiaérea a Ucrania
Volodímir Zelenski aparece en un video mientras se dirige a los líderes del G7 durante su sesión de trabajo en los Alpes bávaros el lunes. Foto: Reuters

El presidente ucraniano se reunió con los líderes del G7 a través de videoconferencia mientras fuentes del gobierno estadounidense informaban que Washington tiene previsto anunciar cuanto antes, esta misma semana, la compra de un avanzado sistema noruego de defensa antimisiles tierra-aire para Ucrania.

El anuncio de la compra del sistema Nasams atenderá una de las principales peticiones formuladas por Volodímir Zelenski, que ha estado advirtiendo que sus ciudades clave se encuentran indefensas ante los ataques de misiles rusos, incluyendo los que cayeron sobre la capital, Kiev, el domingo.

La reunión de Zelenski con los líderes del G7 no fue exhibida públicamente –se le pudo ver en una pantalla de televisión junto a la mesa redonda en la que se encontraban los líderes en la sede de la cumbre–, no obstante, en su discurso nocturno dirigido al pueblo ucraniano señaló que el país necesitaba un sistema de defensa antiaérea potente, moderno y totalmente eficaz que pueda garantizar una completa protección contra este tipo de misiles. “Hablamos de esto todos los días con nuestros socios. Ya tenemos algunos acuerdos”, indicó.

El sistema de defensa aérea formará parte de las numerosas promesas de apoyo militar, que incluyen munición de artillería, que serán entregadas a Ucrania en la cumbre del G7 presidida por Alemania en Baviera, o en la posterior cumbre de defensa de la OTAN que se realizará en Madrid.

Los líderes del grupo de países industrializados del G7 se reunieron en el castillo Schloss Elmau, situado en los tranquilos Alpes bávaros, con el tema de la guerra de Rusia contra Ucrania como punto principal de su agenda. Los líderes se comprometieron a apoyar a Ucrania a largo plazo en su cumbre, debatiendo la ayuda destinada a Kiev y la adopción de nuevas medidas económicas contra Rusia.

Un funcionario estadounidense indicó que los líderes del G7 están dispuestos a imponer un límite a los ingresos petroleros de Moscú y a imponer nuevos aranceles a los productos rusos.

Las sesiones informativas de Estados Unidos relativas a la defensa antimisiles no precisaron la fecha en que Ucrania recibiría el sistema, ni el grado de entrenamiento requerido, ni en qué medida recibiría los misiles correspondientes. Estados Unidos tiene que equilibrar la necesidad de demostrar su compromiso con la causa ucraniana con cierta confidencialidad militar.

El esperado sistema de misiles estadounidense HIMARS ya se encuentra en el frente ucraniano y está siendo utilizado para atacar los convoyes de equipos rusos.

En su discurso nocturno pronunciado antes de su videoconferencia con el G7, Zelenski pidió una mayor cantidad de munición. “Los socios deberían proceder con mayor rapidez si verdaderamente son nuestros socios y no simples observadores… cualquier limitación en realidad constituye una invitación para que Rusia ataque una y otra vez”, señaló.

Solo el sábado, Ucrania afirma que 62 cohetes y misiles rusos impactaron en el país, incluidos los procedentes del territorio de Bielorrusia.

Zelenski pidió a Bielorrusia que no se dejara arrastrar a la guerra. “No son esclavos ni carne de cañón. No deben morir”, manifestó en su mensaje nocturno dirigido al pueblo ucraniano.

El puerto de Odesa, situado en el sur del país, fue atacado durante la noche y, horas antes del inicio de la cumbre del G7, Kiev fue objeto del primer ataque contra la capital desde principios de junio, en lo que fue considerado un brutal mensaje de desafío.

Boris Johnson ha estado emitiendo advertencias cada vez más contundentes previas al debate de la cumbre en torno a Ucrania, según las cuales Putin está a punto de lograr la anexión del país. El primer ministro británico se abstuvo de criticar a Alemania en público, señalando la magnitud del recorrido psicológico alemán, que ha pasado de ser un país casi pacifista a estar dispuesto a proporcionar armamento a Ucrania.

La caída de Sievierodonetsk durante el fin de semana, después de que la ciudad quedara reducida a escombros debido a los ataques aéreos y a las descargas de artillería, pareció confirmar el argumento de Johnson de que Putin está realizando un progreso militar más rápido hacia sus objetivos clave con respecto a cualquier otro momento de la guerra.

Zelenski describió la caída de la ciudad de Sievierodonetsk como un día difícil “moral y emocionalmente” para su país.

Al tratarse de la ciudad más grande que todavía estaba en poder de Ucrania en la región de Luhansk, esta ciudad acerca a Moscú a su objetivo inicial modificado de tomar la zona oriental más amplia conocida como el Donbás.

La toma del Donbás, que abarca dos provincias o regiones, Donetsk y Luhansk, ahora depende de la toma de Lisichansk, la última ciudad ucraniana situada en Luhansk.

Lo que resulta menos evidente y debe ser objeto de debate en el G7 es hasta qué punto Putin tiene previsto proseguir su ataque militar contra Ucrania. Fuentes de defensa del Reino Unido sostienen que Rusia se está quedando sin armas y que sigue mostrándose renuente a convocar una movilización general, lo cual sugiere que Putin es consciente de que existe un límite en cuanto a lo que Rusia puede lograr.

El Estado Mayor ucraniano informó el 27 de junio que Rusia también había perdido mil 552 tanques, 3 mil 687 vehículos blindados de combate, 771 piezas de artillería, 243 sistemas de lanzacohetes múltiples, 9 mil 139 misiles tierra-aire, 184 helicópteros, 217 aviones, 636 drones y 14 buques.