Rusia acusa a la periodista que protestó contra la guerra de Ucrania
Marina Ovsyannikova pasó la noche en prisión preventiva. Su domicilio fue allanado a las 6 de la mañana por 10 miembros de la policía, según escribió en Telegram. Foto: Alexander Zemlianichenko/AP

Una experiodista de la televisión estatal rusa que en marzo interrumpió una transmisión televisiva en vivo para denunciar la acción militar en Ucrania, fue acusada de difundir información falsa sobre el ejército ruso, un delito castigado con hasta 10 años de prisión.

Los cargos están relacionados con una protesta realizada el mes pasado, cuando Marina Ovsyannikova sostuvo un cartel en el que se leía “Putin es un asesino, sus soldados son fascistas” en el terraplén del río Moscova, frente al Kremlin. Tres muñecos de juguete “bañados en sangre” fueron colocados en el piso delante de ella.

Ovsyannikova, que nació en Ucrania, saltó a la fama en marzo, cuando irrumpió en el set de un noticiero nocturno en vivo del emblemático Channel One de Rusia, sosteniendo un cartel que indicaba “No a la guerra” en inglés.

Tras este incidente, la periodista ha sido detenida y multada en varias ocasiones a causa de su constante oposición a la campaña militar de Rusia en Ucrania.

“Se inició una causa penal”, indicó su abogado Dmitry Zakhvatov, añadiendo que estaban esperando que los investigadores determinaran una medida cautelar para la mujer de 44 años.

Ovsyannikova fue acusada de difundir información sobre las fuerzas armadas rusas que el gobierno considera falsa y pasará la noche en prisión preventiva, explicó Zakhvatov.

En una entrevista concedida a la agencia de noticias AFP la semana pasada, Ovsyannikova expresó su esperanza de que las autoridades no la dejaran en prisión preventiva porque tiene dos hijos.

A primera hora del día, Ovsyannikova escribió en la aplicación de mensajería Telegram que 10 miembros de la policía habían allanado su casa a las 6 de la mañana.

“Asustaron a mi hija pequeña”, añadió.

Las críticas contra la decisión de Putin de enviar tropas a Ucrania están prácticamente prohibidas en Rusia, y su protesta de marzo fue noticia en todo el mundo.

El presidente francés Emmanuel Macron le ofreció a Ovsyannikova, quien trabajó para la televisión estatal rusa durante 19 años, asilo u otras formas de protección consular.

Putin inició el ataque contra Ucrania tras una histórica campaña de represión contra la oposición, en la que el principal crítico del Kremlin, Alexei Navalny, fue encarcelado y sus organizaciones políticas fueron declaradas ilegales.

Las autoridades ahora intentan sofocar los últimos vestigios de disidencia, y casi todos los activistas conocidos actualmente se encuentran en la cárcel o fuera del país.

A principios de este año, los destacados críticos de Putin Ilya Yashin y Vladimir Kara-Murza fueron puestos en prisión preventiva por haber denunciado la ofensiva de Moscú en Ucrania.

La investigación penal contra Ovsyannikova inició después de que dos tribunales de Moscú le ordenaran a la periodista pagar multas por desacreditar al ejército ruso en varias ocasiones.

El miércoles, la periodista escribió en Telegram que ya habían muerto más de 350 niños en Ucrania.
“¿Cuántos niños tienen que morir para que se detengan?” añadió.

En los meses posteriores a su protesta en la televisión, Ovsyannikova pasó un tiempo en el extranjero, trabajando durante tres meses para el periódico alemán Die Welt.

A principios de julio, anunció que iba a regresar a Rusia para resolver una disputa sobre la custodia de sus dos hijos.

Desde su regreso, Ovsyannikova manifestó su apoyo al político de la oposición Yashin en los tribunales y publicó mensajes contra el gobierno en internet. A mediados de julio la policía la detuvo brevemente cerca de su casa.

Aunque muchas personas elogiaron a Ovsyannikova, su protesta en la televisión en marzo también ha generado reacciones hostiles de muchos sectores.

Algunos miembros de la oposición rusa la han culpado de haber abandonado el barco en una jugada oportunista y en busca de fama.

El escritor satírico y comentarista anti-Kremlin, Viktor Shenderovich, comentó el miércoles que se había equivocado respecto a Ovsyannikova.

“Era escéptico respecto a lo que había hecho la editora de Channel One, Marina Ovsyannikova, y resulta que estaba equivocado”, escribió en Facebook.

“Hoy Marina paga un serio precio por ello, y se merece tanto el respeto como el apoyo”.

Ovsyannikova comentó a AFP la semana pasada que su destino era “poco envidiable”, pero que seguiría expresándose.

“No pienso parar, no tengo miedo a pesar de la constante intimidación por parte de las autoridades”.