La jornada electoral inicia en

Bolsonaro está ‘poseído por el diablo’, dice Lula al iniciar su campaña en Brasil
Luiz Inacio Lula da Silva insta a los electores a castigar al presidente Jair Bolsonaro por su respuesta negacionista al Covid-19, que ha matado a más de 680 mil brasileños. Foto: André Penner/AP

El expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva inició formalmente su campaña para recuperar la presidencia con una fuerte crítica contra su rival, Jair Bolsonaro, a quien acusó de estar “poseído por el diablo”.

La reprimenda de Lula se produjo durante el primer día oficial de campaña antes de las elecciones de Brasil que se llevarán a cabo en octubre y en las que 156.5 millones de ciudadanos elegirán al próximo líder de una nación amargamente dividida.

Hablando en el centro manufacturero de São Paulo, donde comenzó su espectacular ascenso político a finales de la década de 1960, Lula instó a los electores a castigar al actual presidente Bolsonaro por su respuesta negacionista y llena de mentiras al brote de Covid-19 que ha matado a más de 680 mil brasileños.

“Si hay alguien que está poseído por el diablo es ese Bolsonaro”, vociferó con su característica voz ronca el exlíder sindical, que fue presidente entre 2003 y 2010.

En parte, los comentarios de Lula parecían ser un intento de contrarrestar los esfuerzos de la campaña de Bolsonaro para satanizar al veterano izquierdista y convencer a millones de electores evangélicos de que su regreso al poder amenazaría su fe.

Bolsonaro, un radical de extrema derecha que califica las elecciones como una batalla entre el “bien” temeroso de Dios y el “mal” izquierdista, inició su campaña de reelección advirtiendo a los electores que no apoyen a “aquellos que persiguen y piden el cierre de las iglesias”.

Lula rechazó dichas indirectas mientras se dirigía a sus partidarios afuera de una fábrica automotriz en São Bernardo do Campo. “Él está intentando manipular la buena fe de los hombres y mujeres evangélicos”, señaló el político de 76 años, que se ha acostumbrado a usar un chaleco antibalas por temor a ser atacado por algún extremista de derecha.

Una encuesta publicada el lunes sugería que Lula seguía gozando de una cómoda ventaja de 12 puntos sobre Bolsonaro, quien logró una arrolladora victoria en 2018, pero que enfureció a muchos electores con su calamitoso manejo del coronavirus, al que llamó “pequeño resfriado”. Algunas encuestas sugieren que Lula incluso podría reclamar la victoria en la primera ronda si obtiene más del 50% de los votos.

No obstante, los observadores sospechan que Bolsonaro ganará cierto terreno gracias a las ayudas sociales con tintes políticos que se están ofreciendo a más de 20 millones de familias.

“Creo que probablemente se ajustarán los números a medida que nos acerquemos a las elecciones… lo que todavía sitúa a Lula al frente, pero no por un enorme margen”, señaló Thomas Shannon, embajador de Estados Unidos en Brasil durante la presidencia de Barack Obama.

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