Trump temía ser asesinado por Irán como venganza por la muerte de Soleimani
'En un cóctel, Trump les dijo a varios de sus amigos de Florida que temía que Irán intentara asesinarlo', indica un nuevo libro. Foto: Brendan Smialowski/AFP/Getty Images

En diciembre de 2020, Donald Trump comentó a sus amigos que temía que Irán intentara asesinarlo en venganza por la muerte de Qasem Soleimani, un general iraní que murió en un ataque estadounidense con un dron casi un año antes.

La sorprendente noticia aparece en un nuevo libro de Peter Baker y Susan Glasser, un equipo de esposos que escriben para el periódico New York Times y el New Yorker.

The Divider: Trump in the White House 2017-2021 se publicará en Estados Unidos la próxima semana. The Guardian obtuvo una copia.

Baker y Glasser describen la política de Trump con respecto a Irán, desde las renuentes conversaciones sobre el acuerdo nuclear firmado bajo la presidencia de Barack Obama hasta la retirada de Estados Unidos en mayo de 2018 y el momento en que, en junio de 2019, Trump aprobó los ataques aéreos, pero los canceló en el último momento.

Trump dijo en aquel momento: “Lo pensé por un segundo y dije: ‘Sabes qué, derribaron un dron no tripulado… y aquí estamos sentados con 150 personas muertas que habrían acontecido probablemente en media hora después de que yo dijera adelante’. Y no me gustó… no me pareció que fuera proporcionado”.

Más tarde se dio a conocer que el presentador de Fox News, Tucker Carlson, fue una de las personas que le aconsejaron a Trump que no ordenara los ataques en Irán.

Seis meses después, Trump sí autorizó el ataque contra Soleimani.

El comandante de la fuerza de élite Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria iraní, que Estados Unidos catalogó como grupo terrorista en abril de 2019, murió el 3 de enero de 2020 cuando salía del aeropuerto de Bagdad.

Oficiales de las milicias iraquíes respaldadas por Irán también murieron en el ataque, en el que se utilizó un dron MQ-9 Reaper.

El Pentágono informó que Suleimani estuvo “desarrollando activamente planes para atacar a diplomáticos estadounidenses y miembros del servicio en Irak al igual que en toda la región”.

Trump se jactó del ataque, comentando en un mitin en Toledo, Ohio: “Lo detuvimos y lo detuvimos con rapidez y lo detuvimos en seco”.

“Él era un tipo malo. Era un terrorista sanguinario y ya no es un terrorista. Está muerto”.

Sin embargo, según Glasser y Baker, menos de un año después, al menos en privado, Trump no era tan optimista.

El 16 de diciembre de 2020, el ayatola Alí Jamenei, líder supremo de Irán, escribió en Twitter: “Aquellos que ordenaron el asesinato del general Soleimani, así como aquellos que lo llevaron a cabo, deben ser castigados. Esta venganza sin duda ocurrirá en el momento oportuno”.

Baker y Glasser informan que Trump y sus asesores consideraron la posibilidad de efectuar nuevos ataques, no obstante, se retractaron debido a que el fin del tiempo de Trump en el poder estaba demasiado cerca.

Los autores también escriben: “En un cóctel, Trump les dijo a varios de sus amigos de Florida que temía que Irán intentara asesinarlo, por lo que tenía que regresar a Washington, donde estaría más seguro”.

Trump regresó debidamente a Washington, donde, escriben Baker y Glasser, rápidamente “aumentó la presión sobre Mike Pence”, su vicepresidente a quien estaba presionando para que bloqueara los resultados del colegio electoral que confirmaban la derrota electoral de Trump frente a Joe Biden.