El hombre que pareció agarrar la bandera del ataúd de la reina Isabel II no creía que estuviera muerta
Miembros de la sociedad caminan delante del ataúd de la reina Isabel II envuelto en una bandera en Westminster Hall, Londres. Foto: Andy Bailey/UK parliament/UPI/Rex/Shutterstock

Un hombre que pareció agarrar la bandera que cubría el ataúd de la reina Isabel II planeó entrar sin autorización a las residencias reales, incluido el palacio de Buckingham, porque no creía que la monarca estuviera muerta, según se dijo en una corte.

Muhammad Khan, de 28 años, supuestamente se retiró de la fila en Westminster Hall en la noche del viernes mientras la monarca yacía en capilla ardiente, al tiempo que la transmisión en vivo se interrumpía brevemente.

Khan fue detenido y compareció ante la corte de magistrados de Westminster el martes, acusado de dos cargos en virtud de la Ley de Orden Público.

Luke Staton, fiscal, indicó que Khan se encontraba entre las aproximadamente 250 mil personas que atravesaron el vestíbulo entre las 17:00 horas del miércoles y la mañana del lunes para presentar sus respetos después de permanecer formados durante horas a lo largo de las orillas del río Támesis.

“El acusado había llegado a Westminster Hall. Entonces lo vieron los agentes, que estaban presentes, acercarse al ataúd”, explicó Staton.

“Salió de la alfombra en dirección a la plataforma, y después agarró con ambas manos la bandera del estandarte real que cubría el ataúd”.

La corte escuchó que Khan fue rápidamente detenido, arrestado e interrogado por la policía.

“El acusado sí expresó la idea de que la reina no está muerta y que se acercó al ataúd porque quería comprobarlo por sí mismo”, señaló Staton. “Sí dijo, antes del funeral de Estado, que planeaba ir al funeral. Tenía pensado enviar una carta a la familia real y, si no le respondían, pensaba ir al castillo de Windsor, al palacio de Buckingham y a Balmoral para intentar hablar con la reina”.

La corte escuchó que Khan dijo que si no lo lograba: “Tendría que entrar sin autorización para intentar y establecer contacto”, y cuando se le preguntó cuántas veces lo intentaría, él respondió: “Mientras esté vivo”.

El juez de distrito Michael Snow no interrogó a Khan, quien no estuvo representado por un abogado, después de que los médicos lo evaluaran como un individuo no apto para participar en el proceso.

La corte escuchó que estaba experimentando delirios y el juez le comentó: “En el momento en que usted se encontraba en Westminster no aceptaba que la reina estaba muerta y esa era la razón por la que se dirigía hacia el ataúd para asegurarse de que lo estaba”.

Y añadió: “Sigue delirando y piensa que la reina no está muerta, cree que el rey Carlos tiene algo que ver con esto y es posible que vaya al castillo de Windsor para presentar sus respetos, pero también porque sigue pensando que está viva”.

Khan habló para confirmar su nombre, fecha de nacimiento y que se estaría alojando en la casa de un amigo en Wood Green, en el norte de Londres, durante el transcurso de la audiencia.

El juez le concedió la libertad bajo fianza con la condición de que permaneciera en un hospital de salud mental ubicado en el este de Londres hasta su próxima comparecencia ante la corte el 18 de octubre.