Las enfermedades no transmisibles matan a una persona menor de 70 años cada dos segundos: OMS
Prueba de los niveles de azúcar en la sangre en Dhaka, Bangladesh, noviembre de 2021. Solo alrededor del 50% de los pacientes diabéticos de Bangladesh tienen acceso a la atención médica para la diabetes. Foto: Anadolu Agency/Getty Images

Cada dos segundos muere una persona menor de 70 años a causa de una enfermedad no transmisible (ENT), la mayoría de ellas en países de bajos y medianos ingresos (PRM), según indica un nuevo informe de la Organización Mundial de la Salud.

El estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), publicado hoy en la asamblea general de la ONU en Nueva York, señaló que en los PRM se registra el 86% de estas muertes prematuras, de las cuales se podría evitar o retrasar la mayoría si las personas tuvieran acceso a la prevención, el tratamiento y la atención.

Estas enfermedades suponen uno de los mayores retos sanitarios y de desarrollo del siglo, sin embargo “son ignoradas y carecen de fondos suficientes”, según indicó el informe, titulado Invisible Numbers (Cifras invisibles).

Solo unos pocos países están en vías de cumplir los objetivos de desarrollo globales fijados para reducir en un tercio las muertes prematuras por las ENT antes de 2030, lo que demuestra que el mundo no está prestando atención a la verdadera magnitud de estas enfermedades, que causan alrededor de 41 millones de muertes al año, es decir, el 74% de todas las muertes a nivel mundial.

Cada año, al menos 17 millones de personas mueren de forma prematura antes de los 70 años debido a las ENT, que incluyen enfermedades del corazón, cáncer, diabetes y enfermedades respiratorias.
“Los datos muestran un panorama claro. El problema es que el mundo no les está prestando atención”, señaló el informe, que será presentado en la ONU ante el primer grupo de jefes de Estado centrado en la prevención de las ENT, presidido por Nana Akufo-Addo, presidente de Ghana.

A pesar de que las personas “comprenden instintivamente por qué las ENT son importantes para los individuos y las familias… esta comprensión de las consecuencias individuales para la salud no ha sido traducida en una acción adecuada, ni a nivel nacional ni a nivel mundial”, indicó el informe.

“Esta falta de acción se debe, en parte, a que no se ha comprendido la magnitud de las consecuencias de las ENT para la salud, la equidad y la economía”.

Las enfermedades cardiovasculares (enfermedades del corazón y derrames cerebrales) matan a un mayor número de personas que cualquier otra enfermedad, ya que son responsables de una de cada tres muertes al año, es decir, casi 18 millones de muertes. “Dos tercios de las personas que padecen hipertensión viven en países de ingresos bajos y medianos, no obstante, casi la mitad de las personas hipertensas ni siquiera saben que la padecen”, señalaron los investigadores.

Aproximadamente una de cada seis muertes ocurre debido al cáncer, una de cada 13 por enfermedades respiratorias crónicas y una de cada 28 es provocada por la diabetes.

El consumo de tabaco, las dietas poco saludables, el consumo nocivo de alcohol y la falta de actividad física son algunos de los principales factores de riesgo que provocan las ENT. Más de 8 millones de muertes al año corresponden al consumo de tabaco; las dietas poco saludables representan un número similar.

Junto con el informe se publicó un portal de datos sobre las ENT que contiene los últimos datos a nivel global sobre las ENT, los factores de riesgo y la aplicación de políticas en 194 países.

“Las ENT socavan el desarrollo social y constituyen un freno de mano para el desarrollo mundial”, comentó Bente Mikkelsen, directora de ENTs de la OMS. “Los líderes mundiales reconocieron la importancia crítica de las ENT en los objetivos de desarrollo sustentable, proponiéndose reducir la muerte prematura por las ENT en un tercio para el año 2030. Sin embargo, actualmente solo 14 de los 194 países del mundo están en vías de alcanzar este objetivo”.

Mikkelsen añadió que las personas más pobres, en especial las mujeres y los jóvenes, suelen ser objetivo agresivo de la industria para que consuman tabaco y alcohol, factores clave de riesgo de las ENT.

“Millones de personas no tienen acceso a la prevención, el tratamiento y la atención que podrían salvar sus vidas o devolverles años de vida”, añadió.

Leanne Riley, una de las autoras del informe, señaló que las ENT no reciben la atención y el financiamiento que corresponden a su devastador impacto. Riley comentó que las personas que viven con alguna ENT se enfrentan a complicaciones adicionales en momentos de crisis humanitaria, por ejemplo, durante el conflicto en Ucrania.

“La invasión de Rusia contra Ucrania interrumpió muchos servicios sanitarios, entre ellos el acceso a la insulina para las personas que padecen diabetes. Alrededor del 9% de los adultos ucranianos tienen un alto nivel de azúcar en la sangre y, a medida que se intensificaba el conflicto, millones de personas que viven con diabetes corrían el riesgo de no poder acceder al medicamento diario que necesitan para salvar sus vidas”, dijo.

Riley se refirió al éxito de Ruanda con su programa de vacunación contra el virus del papiloma humano para combatir el cáncer de cuello uterino. En 2011, el país se convirtió en el primer país africano en implementar un programa nacional de vacunación contra el virus del papiloma humano.

Se podrían evitar casi 40 millones de muertes para el año 2030 si los países adoptaran las intervenciones cuya eficacia está demostrada, indicó el informe. Solo el 5% de la ayuda externa para la salud en los países de ingresos bajos y medianos se destina a la prevención y al control de las ENT.

“Este informe confirma lo que sospechamos desde hace mucho tiempo, que las enfermedades crónicas están comenzando a superar a las enfermedades infecciosas como el principal factor de mala salud y muerte prevenible en los países de ingresos bajos y medianos”, comentó Katie Dain, directora general de NCD Alliance. “Necesitamos con urgencia un importante reajuste financiero y de salud pública por parte de los gobiernos de los países y de la comunidad sanitaria mundial antes de que sea demasiado tarde”.

“El imperativo de actuar es evidente y urgente”, dijo Dain. “Las ENT costarán un mayor sufrimiento y número de vidas en esta década que cualquier otro problema de salud; drenarán la economía mundial y obstaculizarán el capital humano; alimentarán y se verán alimentadas por las crecientes desigualdades que existen en nuestros países y a nivel mundial; y socavarán cualquier iniciativa para garantizar que el mundo esté mejor preparado para futuras pandemias después del Covid-19. La falta de acción y la parálisis no son una opción viable”.