Padres de familia comen comidas frías para ahorrar en los costos de energía en Reino Unido
La encuesta reveló que el 28% de los padres también habían reducido la calidad de los alimentos que compraban. Foto: Julien Behal/PA

Los padres de familia que enfrentan facturas de energía altísimas están reduciendo la cantidad de alimentos que compran y comen comidas frías para ahorrar energía a medida que la crisis del costo de vida los aqueja, según un estudio de Reino Unido.

Una cuarta parte de los padres con al menos un hijo menor de 18 años han reducido la cantidad de alimentos que compran para asegurarse de poder pagar otros artículos básicos del hogar, incluidas las facturas de gas y electricidad, que aumentarán a partir del sábado.

Una encuesta de YouGov, encargada por las organizaciones benéficas National Energy Action and Food Foundation, mostró que el 28% de los padres también han reducido la calidad de los alimentos que compran.

La encuesta aplicada a 4 mil 280 adultos encontró que más de uno de cada 10 padres había comido comidas frías, o comidas que no requerían cocción, para ahorrar dinero en energía.

Los costos de energía en los hogares volverán a aumentar a partir del 1 de octubre, ya que los crecientes precios mayoristas del gas se reflejan en las facturas de los consumidores.

A pesar de la política de la primera ministra Liz Truss de congelar una típica factura de energía doméstica en 2 mil 500 libras, que podría costarle al gobierno más de 100 mil millones de libras en financiamientos, muchos hogares aún tendrán dificultades para pagar las nuevas tarifas, ya que son casi el doble de la factura promedio de mil 271 libras de hace un año.

Este incremento equivale a casi un tercio del gasto en alimentos de un hogar de muy bajos ingresos con dos adultos y dos niños a lo largo de un año.

El incremento de los costos significó que el número de hogares de Reino Unido, en situación de pobreza energética, aumentara de 4.5 millones en octubre pasado a 6,7 millones, dijo National Energy Action.

Su estudio encontró que el 67% de los padres estaban preocupados de que el aumento de los precios de la energía significara que tendrían menos dinero para comprar alimentos. Más de la mitad estaba preocupada por las perspectivas para este invierno y el impacto en la salud de su familia.

Adam Scorer, director ejecutivo de National Energy Action, comentó: “La gente ha tenido que elegir entre calentarse y comer. Este invierno millones no tendrán ni siquiera esa opción. Los más vulnerables, incluidos los niños, pasarán frío y hambre a medida que los precios de la energía se disparen, a pesar del apoyo del gobierno”.

Dominic Watters, un padre soltero que vive en una vivienda de alquiler subvencionado en Kent, habló de la ansiedad inducida por tener que depender del crédito de emergencia para recargar el medidor de prepago.

Él dijo: “Cuando la electricidad está en emergencia, vivo en un estado de emergencia, sin saber si podré cocinar la comida, hervir la tetera, lavar el uniforme de mi hija o incluso darme una ducha”.

Watters dice que “teme” cuando se corta la energía durante la noche porque la comida en el congelador se estropea. “Es una forma bastante dura de vivir”, dijo.

Parece haber una pequeña prórroga al aumento de los precios para los consumidores, después de que los precios mayoristas del gas aumentaran nuevamente esta semana luego de una serie de fugas de gas en tuberías submarinas en Europa, lo que generó preocupaciones sobre el suministro. Es probable que la ola de frío de esta semana en el Reino Unido ejerza más presión sobre la demanda de gas.

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