Putin advierte que habrá más represalias mientras Ucrania se ve afectada por una ola masiva de ataques
Kiev es alcanzada por misiles rusos por primera vez en meses.

Rusia ha lanzado una oleada masiva de ataques contra ciudades de toda Ucrania, entre ellas infraestructuras civiles clave, en lo que, según dijo el Kremlin, era una respuesta al ataque contra el puente de Kerch que une Rusia y Crimea.

Se ha informado que al menos 11 personas murieron y decenas más resultaron heridas, y el presidente ruso, Vladimir Putin, advirtió que habrá “represalias más severas” en caso de nuevos ataques ucranianos.

“Que no quede duda”, dijo Putin en sus comentarios televisados dirigidos a su Consejo de Seguridad, “si continúan los intentos de ataques terroristas, la respuesta de Rusia será severa”.

A medida que se fue revelando la magnitud del ataque de la mañana del lunes, Rusia se enfrentó a un coro de condenas internacionales, con el jefe de política exterior de la Unión Europea, Josep Borrell, diciendo que tales actos no tienen “lugar en (el) siglo XXI”.

El secretario general de la ONU, António Guterres, se mostró “profundamente conmocionado” por “otra escalada inaceptable de la guerra”, señaló un vocero.

Muchos de los lugares alcanzados por los misiles de crucero y los drones kamikazes en plena hora pico de la mañana parecían ser únicamente sitios civiles o piezas clave de infraestructura, entre ellas la red eléctrica del país, aparentemente elegidos con el fin de aterrorizar a los ucranianos.

Los ataques, lanzados desde buques de guerra y bombarderos estratégicos, ocurrieron apenas horas después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, denunciara que el ataque del sábado contra el puente era un “acto de terrorismo”, del que culpó a los servicios secretos ucranianos.

Mientras Ucrania contaba sus muertos, un funcionario ruso indicó que Moscú intentaría derrocar al gobierno de Volodímir Zelenski, mientras los blogueros y medios de comunicación de línea dura en Rusia celebraban lo que esperaban que supusiera el inicio de la ampliación de la guerra del Kremlin.

Dmitri Medvédev, subjefe del Consejo de Seguridad de Rusia, presidido por Putin, señaló que Rusia, además de proteger a su pueblo y sus fronteras, debería “aspirar al completo desmantelamiento del régimen político de Ucrania”, y añadió que los ataques deberían ser considerados como un “primer episodio”.

Alegó que “el Estado ucraniano en su configuración actual con el régimen político nazi seguirá representando una amenaza permanente, directa y evidente para Rusia”.

Entre los objetivos atacados en la capital se encontraban un popular puente para peatones y ciclistas y un importante cruce vial próximo a una universidad, así como una zona de juegos infantiles en un parque. Según el ejército de Ucrania, a media mañana del lunes se habían lanzado 75 misiles, de los cuales, según afirmó, más de 40 fueron interceptados. Las autoridades indicaron que se levantó la alerta antiaérea en Kiev después de casi seis horas.

En una actualización emitida en medio del ataque, Zelenski dijo que Rusia había disparado decenas de misiles, así como drones kamikaze de fabricación iraní, y añadió que los principales objetivos de Rusia parecían ser las infraestructuras energéticas y la población civil. Varias zonas del país se quedaron sin electricidad y sin calefacción.

Cuando comenzó el ataque alrededor de la hora del desayuno, los corresponsales de The Guardian que se encuentran en Kiev escucharon el vuelo de al menos nueve misiles y media docena de fuertes detonaciones durante las horas siguientes.

Las explosiones también estremecieron las ciudades de Lviv, Ternopil y Dnipro después de los ataques nocturnos contra la ciudad de Zaporizhzhia, al sur del país, por tercera noche consecutiva. En las 24 horas que precedieron a los ataques, aumentaron notablemente los informes sobre la presencia de aeronaves rusas, entre ellas bombarderos estratégicos.

En sus comentarios transmitidos por televisión, Putin dijo que Moscú había lanzado ataques con misiles de largo alcance contra la infraestructura eléctrica, militar y de comunicaciones de Ucrania en represalia por el ataque contra el puente. “Dejar tales actos sin respuesta es algo simplemente imposible”, señaló Putin.

Los funcionarios ucranianos se mostraron eufóricos tras la explosión del puente, no obstante, Kiev no ha asumido la responsabilidad.

El Ministerio de Defensa de Rusia indicó que había atacado “todos los objetivos designados”.

De acuerdo con Rostislav Smirnov, asesor del ministro del Interior de Ucrania, al menos ocho personas murieron y 24 resultaron heridas en el distrito de Shevchenkiv de Kiev.

Lesia Vasylenko, miembro del parlamento de Ucrania, publicó en Twitter una foto que mostraba que se había producido al menos una explosión cerca del edificio principal de la Universidad Nacional de Kiev, en el centro de la capital. Un misil también impactó contra un puente turístico en el centro de la capital, popular entre los ciclistas y peatones, que fue engullido por una bola de fuego.

Mientras las primeras explosiones estremecían la capital, Zelenski hizo un llamado a los ucranianos para que acudieran a los refugios. “Están intentando destruirnos y borrarnos de la faz de la Tierra”, dijo en un comunicado compartido en Telegram.

“Destruir a nuestra gente que duerme en casa en Zaporizhzhia. Matar a las personas que van a trabajar en Dnipro y Kiev”.
“Les ruego: no dejen los refugios. Cuídense a sí mismos y a sus seres queridos. Resistamos y seamos fuertes”.

Como consecuencia inmediata de la primera oleada de misiles, el Ministerio de Defensa ucraniano indicó que buscaría venganza. “Hay sacrificio entre la gente y destrucción”, dijo el ministerio en su página de Facebook. “¡El enemigo será castigado por el dolor y la muerte causados en nuestra tierra! ¡Nos vengaremos!“.

El ministro de Relaciones Exteriores, Dmytro Kuleba, señaló que el gobierno ucraniano buscaba una “respuesta decidida” por parte de las Naciones Unidas. Alemania indicó que el grupo de países integrantes del G7 mantendría conversaciones el martes.

Un vocero de Borrell comentó que el bloque consideraba que los ataques de Rusia “equivalen a un crimen de guerra”. “Atacar indiscriminadamente a la gente mediante una cobarde y atroz ráfaga de misiles contra objetivos civiles es, de hecho, una nueva escalada”, señaló el vocero.

Los ataques se producen después de varios meses en los que la capital ucraniana no fue objeto de ataques, lo cual supuso un relativo regreso a la normalidad en la ciudad. El último ataque contra Kiev ocurrió en junio. Sin embargo, a diferencia de los ataques anteriores, que afectaron principalmente a las afueras de Kiev, los ataques del lunes tuvieron como objetivo varios lugares ubicados en el centro de la ciudad.

Los testigos vieron un enorme cráter en uno de los cruces viales del centro de la ciudad y vehículos cercanos completamente destrozados, cubiertos de polvo y agujerados por la metralla.

Mientras tanto, los periodistas de la agencia de noticias Associated Press que se encuentran en el centro de la ciudad de Dnipro vieron los cadáveres de las personas que murieron en un recinto industrial en las afueras de la ciudad. Las ventanas de la zona quedaron destrozadas y los cristales cubrían la calle.

En Lviv, las infraestructuras eléctricas se vieron afectadas, informó el gobernador regional, Maksym Kozytskyi.

Rusia desistió de un primer avance hacia Kiev ante la feroz resistencia reforzada por las armas occidentales. Desde entonces, Moscú y sus apoderados se han centrado en el sur y en la región del Donbás, un territorio oriental compuesto por Luhansk y su vecina Donetsk, desplegando una artillería abrumadora en algunos de los combates terrestres más intensos en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

Los últimos combates se han concentrado en las regiones situadas justo al norte de Crimea, incluida Zaporizhzhia, donde seis misiles fueron lanzados durante la noche del sábado desde las zonas ocupadas por Rusia en la región de Zaporizhzhia.

Oleksandr Kovalenko, analista militar y director de la página web Information Resistance, comentó a la página web de Espreso TV, una emisora digital muy conocida en Ucrania, que es posible que Rusia intensifique los ataques contra objetivos civiles tras la explosión del puente.

“Esto probablemente signifique ataques con misiles en las zonas fronterizas, en las regiones de Sumy y Chernihiv. También podría significar el uso de misiles y drones (de fabricación iraní) Shahed-136 para atacar aún más profundamente en el territorio ucraniano”, indicó.

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