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Elon Musk despide a los principales ejecutivos de Twitter
Elon Musk antes estaba decidido a retirarse del acuerdo de Twitter antes de cambiar de opinión sorpresivamente. Foto: Anadolu Agency/Getty Images

Elon Musk completó la adquisición de Twitter por 44 mil millones de dólares, tomando el control de la empresa y presuntamente despidiendo a varios altos ejecutivos, entre ellos el director ejecutivo, Parag Agrawal.

El hombre más rico del mundo tuiteó “el pájaro está liberado”, en referencia al logotipo corporativo de Twitter, pocas horas antes de que expirara el plazo ordenado por un tribunal para la adquisición de la empresa.

Poco después de tomar el mando de Twitter, al parecer Musk destituyó a varios altos cargos, incluidos Agrawal; Ned Segal, el director financiero; y Vijaya Gadde, la directora de política legal, confianza y seguridad.

Agrawal y Segal se encontraban en la sede de Twitter en San Francisco cuando se cerró el acuerdo y fueron escoltados a la salida, informó la agencia de noticias Reuters.

Múltiples medios de comunicación informaron en la noche del jueves que Musk había completado el acuerdo, poniendo fin a una caótica saga que comenzó cuando el multimillonario anunció inicialmente sus planes de comprar la empresa en abril.

Los supuestos despidos se produjeron tras las noticias de la semana pasada de que Musk planeaba eliminar casi el 75% del personal de Twitter en un esfuerzo para reducir la carga de la deuda que habrá aumentado sustancialmente desde la adquisición, financiada en parte por préstamos de 13 mil millones de dólares. Musk desmintió posteriormente esos informes, diciendo a los empleados que no recortaría un porcentaje tan grande del personal.

Sin embargo, la sensación de confusión se cernió sobre el acuerdo en la noche del jueves, ya que ni Twitter ni Musk confirmaron inmediatamente los despidos. Musk, que ya había cambiado su biografía en Twitter por la de “Chief Twit”, no mencionó los despidos tras la publicación de la noticia.

Twitter ahora inicia un nuevo capítulo, con dudas sobre lo que Musk planea hacer con una plataforma que desempeña un papel destacado en el panorama político y mediático debido a sus seguidores entre periodistas, comentaristas, celebridades y políticos.

Musk visitó la sede de la empresa en San Francisco el miércoles, cargando un lavabo y reuniéndose con el personal. Señaló que compró la empresa “para intentar ayudar a la humanidad”.

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“La razón por la que adquirí Twitter es porque es importante para el futuro de la civilización tener una plaza digital común, donde se pueda debatir una gran variedad de creencias de una manera sana, sin recurrir a la violencia”, dijo en un tuit ese mismo jueves.

La compra le dará al hombre más rico del mundo el control de una influyente plataforma de redes sociales que tiene más de 230 millones de usuarios.

Musk se retiró del acuerdo de compra de la empresa en julio, iniciando un enfrentamiento de varios meses que estaba previsto que llegara a los tribunales antes de que Musk cambiara radicalmente de opinión y se ofreciera a comprar la empresa después de todo.

Musk se vio inmerso en una disputa con la empresa por el número de cuentas de spam que hay en su plataforma, lo cual lo llevó a anunciar en julio que se retiraba de la transacción.

Twitter demandó entonces a Musk en Delaware, donde está constituida la empresa, para exigirle que cerrara el acuerdo. Tras un sorpresivo cambio de opinión de Musk a medida que se acercaba la fecha del juicio, una jueza de Delaware concedió a ambas partes un plazo hasta las 17:00 horas del 28 de octubre para cerrar el acuerdo.

A lo largo de las idas y venidas, Musk entró en conflicto regularmente con altos cargos de Twitter, como Agrawal y Gadde.

Se espera que Musk hable directamente con los empleados de Twitter el viernes, según un memorándum interno citado por varios medios de comunicación. A pesar de la confusión interna y la baja moral ligada a los temores de despidos o del desmontaje de la cultura y las operaciones de la empresa, los líderes de Twitter han celebrado esta semana, al menos externamente, la llegada y el mensaje de Musk.

Sarah Personette, directora de clientes de la empresa, dijo que tuvo una “gran conversación” con Musk el miércoles y pareció respaldar el mensaje que el multimillonario envió el jueves a los anunciantes.

“Nuestro compromiso continuo con la seguridad de la marca para los anunciantes sigue siendo el mismo”, tuiteó Personette el jueves. “¡Mirando hacia el futuro!”.

Musk ya ha indicado que revertirá el veto permanente impuesto al expresidente estadounidense Donald Trump, lo que refleja su postura confesa como “absolutista de la libertad de expresión”. Los grupos de derechos civiles han alertado en repetidas ocasiones sobre la adquisición, afirmando que la flexibilización de las normas de moderación de contenidos podría llevar al desastre, sobre todo en el momento en que se aproximan las elecciones de medio mandato en Estados Unidos.

“Los planes de Elon Musk para Twitter la convertirán en una cloaca aún más llena de odio, lo que conducirá a un daño irreparable en el mundo real”, señaló la coalición Stop the Deal Coalition, un colectivo de organizaciones sin fines de lucro que se oponen a la adquisición. “Los planes de Musk dejarán la plataforma más vulnerable a las amenazas de seguridad, la desinformación desenfrenada y el extremismo justo antes de las elecciones de medio mandato”.

Associated Press colaboró con información.

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