Rusia aprueba una ley que prohíbe la ‘propaganda LGBT’ entre los adultos
Policías bloquean a los participantes de una manifestación del orgullo gay en San Petersburgo en 2019. Foto: Anton Vaganov/Reuters

El parlamento ruso aprobó la tercera y última lectura de una ley que prohíbe la “propaganda LGBT” entre todos los adultos, mientras Moscú intensifica su impulso conservador en su país en medio de la guerra en Ucrania que el jueves cumplió nueve meses.

El proyecto de ley penaliza cualquier acto considerado como un intento de promoción de lo que Rusia denomina “relaciones sexuales no tradicionales” –en el cine, en internet, en la publicidad o en público– y amplía una conocida ley de 2013 que prohibía la “propaganda de las relaciones sexuales no tradicionales” entre los menores y que fue utilizada para detener a los activistas por los derechos de las personas homosexuales.

En virtud de la nueva ley, los individuos pueden ser multados con hasta 400 mil rublos y las organizaciones con 5 millones de rublos por “hacer propaganda de las relaciones sexuales no tradicionales”, mientras que las personas extranjeras podrían enfrentarse a un arresto de hasta 15 días y a la expulsión de Rusia.

Los grupos de derechos humanos y los activistas del colectivo LGBTQ+ señalan que la ampliación de la ley significa que cualquier acto o mención pública de las relaciones entre personas del mismo sexo está prácticamente prohibido.

Se espera que el presidente ruso, Vladimir Putin, firme el proyecto de ley en los próximos días.

Desde el inicio de la guerra en Ucrania, el Kremlin inició un nuevo esfuerzo para promover los “valores tradicionales”, y el dirigente ruso convirtió la retórica antihomosexual en uno de los pilares de su agenda política.

En un reciente discurso, Putin acusó a Occidente de “avanzar hacia un satanismo abierto”, citando como ejemplo la promoción de los derechos de las personas homosexuales y transgénero en Europa.

Alexander Khinshtein, un legislador de alto nivel y uno de los creadores del proyecto de ley, señaló que la guerra en Ucrania otorgó a la propuesta de ley antiLGBTQ+ una “nueva relevancia”.

“La operación militar especial se desarrolla no solo en el campo de batalla, sino también en la mente y el alma de las personas”, dijo Khinshtein, refiriéndose al conflicto en Ucrania.

En un debate anterior sobre el proyecto de ley, Khinshtein se refirió a la popular caricatura infantil Peppa Pig, después de que una pareja de lesbianas se uniera a su elenco de personajes en un episodio titulado Familias.

El patriarca Kirill, jefe de la iglesia ortodoxa rusa y estrecho aliado de Putin, también apoyó la nueva ley. En un sermón que pronunció con anterioridad, Kirill culpó de forma extraña a los desfiles del orgullo gay de la invasión de Ucrania.

Los activistas por los derechos humanos condenaron el jueves el proyecto de ley. Igor Kochetkov, director del grupo de derechos Russian LGBT Network, comentó que el proyecto de ley era un intento “absurdo” del gobierno de seguir discriminando a la comunidad LGBTQ+ en Rusia.

“Esta ley forma parte de una actual campaña gubernamental homofóbica contra los derechos del colectivo LGBTQ”, señaló Kochetkov, que recientemente se fue de Rusia. “Forma parte de un ataque más extenso contra todo lo que el gobierno considera ‘occidental y progresista'”.

Kochetkov comentó que el proyecto de ley también era un intento del Kremlin de buscar enemigos internos y distraer la atención de las pérdidas en el campo de batalla.

Los críticos de los derechos humanos temen que la ley sea utilizada para cerrar festivales de cine y libros independientes, convirtiendo el tema de la orientación sexual homosexual en algo básicamente tabú en Rusia.

Kochetkov explicó que la vaga redacción del proyecto de ley hace difícil calcular hasta qué punto será restrictiva la ley. “Los funcionarios no explican qué quieren decir con ‘propaganda LGBT’. En este momento, resulta difícil saber cómo afectará a la comunidad”, dijo. “Pero la situación de la comunidad LGBTQ ya era muy mala antes de este proyecto de ley”.

En los últimos años, Rusia ha prohibido varios grupos destacados de defensa de los derechos LGBTQ+, entre ellos la Sphere Foundation, una organización que sacó a la luz las violentas purgas antihomosexuales en Chechenia.

La red LGBT Network de Kochetkov, junto con otros grupos de defensa de derechos humanos, también ha sido etiquetada como “agente extranjero”, una etiqueta de la época soviética diseñada para atacar a los grupos que, según dicen las autoridades, reciben “financiamiento extranjero” y se dedican a “actividades políticas”.

Sin embargo, mientras que el gobierno ruso ha ampliado sus ataques contra los derechos LGBTQ+, las encuestas recientes han indicado que algunas partes de la sociedad rusa se están volviendo más tolerantes con la comunidad homosexual, con una encuesta de 2019 que mostró que el 68% de los rusos más jóvenes ven a la comunidad LGBTQ+ como “normal”.

Y en julio, Daria Kasatkina, la tenista rusa mejor clasificada, salió del armario como homosexual, una acción aplaudida por otros deportistas y parte de la población rusa.

Refiriéndose a estas reacciones, Kochetkov indicó que la nueva ley no cambiaría drásticamente la forma en que los rusos ven a las lesbianas, los hombres homosexuales, los bisexuales y los transexuales. “Muchas personas en el país aceptan cada vez más a la comunidad LGBTQ, y una nueva ley no va a frenar esta tendencia”, señaló.