Sam Bankman-Fried se declara inocente en el caso de FTX
Sam Bankman-Fried llega al tribunal federal de Nueva York el 3 de enero. Foto: David Dee Delgado/Reuters

El multimillonario deshonrado de las criptomonedas Sam Bankman-Fried se declaró inocente el martes de los cargos penales que se le imputan por haber estafado a inversionistas y saqueado miles de millones de dólares de su intercambio de criptomonedas FTX, ahora en bancarrota.

Bankman-Fried está acusado de utilizar ilegalmente los depósitos de los clientes de FTX para financiar su fondo de cobertura Alameda Research, comprar bienes inmuebles y obtener millones de dólares en contribuciones políticas, en lo que los fiscales han calificado como un fraude de proporciones épicas.

El juez Lewis Kaplan estableció la fecha del juicio para el 2 de octubre.
Bankman-Fried, que cambió sus habituales shorts y playeras por un traje y corbata, permaneció sentado en silencio durante la breve audiencia llevada a cabo en Manhattan, inclinándose ocasionalmente para hablar con sus abogados.
No es inusual que los acusados se declaren inicialmente inocentes. Los acusados son libres de cambiar su declaración de culpabilidad posteriormente.

Dos altos cargos de la empresa, la directora ejecutiva de Alameda, Caroline Ellison, y el cofundador de FTX, Gary Wang, se declararon culpables de cargos penales tras verse inmersos en acusaciones civiles y penales de fraude y conspiración.

Los acuerdos indican que ambas personas aceptaron cooperar plenamente con el gobierno. En una audiencia llevada a cabo el mes pasado, Ellison pidió disculpas a los clientes e inversionistas de FTX, diciendo que sabía que lo que hizo estuvo mal.

“Él tiene que declararse inocente en su primera comparecencia ante un juez de distrito”, señaló Jeffrey Lichtman, un experimentado abogado defensor de Nueva York. “Es evidente que el gobierno no va a utilizarlo para cooperar contra ellos, por lo que es claro que está trabajando en algo distinto. ¿Por qué otra razón consentiría el gobierno un paquete de fianzas para el enemigo público nº 1?”, señaló Lichtman.

Bankman-Fried ha permanecido en libertad bajo fianza cuyo importe asciende a 250 millones de dólares tras su extradición el mes pasado desde las Bahamas, país en el que residía y donde radicaba la empresa de intercambio. El martes, los abogados de

Bankman-Fried pidieron al tribunal que mantuviera la confidencialidad de las identidades de dos personas que disponen de “medios considerables” y que aceptaron ayudar a garantizar su libertad bajo fianza. El juez accedió, pero indicó que reconsideraría la decisión si había objeciones.

El juez también aceptó la petición de la fiscalía de ampliar las condiciones de la fianza de Bankman-Fried y prohibirle el acceso o el comercio de cualquier activo de FTX o Alameda.

Los fiscales señalan que desde el año 2019 hasta noviembre, Bankman-Fried engañó a los inversionistas en lo que respecta a la condición financiera de Alameda, y que estafó a la Comisión Federal de Elecciones al canalizar 70 millones de dólares en contribuciones ilegales a candidatos políticos.

Una demanda civil paralela, presentada por la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, sostiene que Bankman-Fried utilizó los depósitos de los clientes de FTX para Alameda como “alcancía personal” para inversiones, donaciones políticas y compras inmobiliarias. La Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos presentó una demanda acusando a Alameda y a FTX de fraude con derivados.

Se ordenó a Bankman-Fried que permaneciera en la casa de sus padres en Palo Alto, California, como condición para ser puesto en libertad. También se le exigió que se sometiera a terapia psicológica y tratamiento contra las drogas, y que se abstuviera de realizar transacciones comerciales superiores a mil dólares.

Su liberación negociada –que en opinión de algunos le ahorra al gobierno una prolongada lucha por la extradición a cambio de no ingresarlo al temido centro de detención metropolitano de Brooklyn– provocó la ira de las víctimas del presunto fraude.
Bankman-Fried admitió haber cometido errores en la gestión de FTX, pero indicó que no se consideraba penalmente responsable.
En una serie de incoherentes entrevistas, antes de que un equipo de extradición del FBI lo detuviera y lo devolviera a Estados Unidos, atribuyó la pérdida de fondos a la mala gestión de los registros y a un problema de cuentas bancarias que permitió que Alameda cubriera pérdidas con fondos de FTX.

El magnate del sector de las criptomonedas, de 30 años, aprovechó el auge del valor del bitcoin y otros activos digitales para hacerse multimillonario en varias ocasiones y convertirse en un influyente donante político en Estados Unidos, hasta que FTX quebró a principios de noviembre tras una serie de retiros de fondos. El intercambio se declaró en quiebra el 11 de noviembre.
El patrimonio neto de Bankman-Fried, en su momento calculado en 26 mil millones de dólares, se esfumó en gran parte cuando colapsó el intercambio. Posteriormente señaló que tenía 100 mil dólares en su cuenta bancaria.

El nuevo director ejecutivo de FTX, John Ray, conocido por su trabajo en la quiebra de la empresa energética Enron Corp, comentó que FTX estaba dirigida por personas “extremadamente inexpertas” y poco sofisticadas.
Ray calificó la quiebra de FTX como uno de los peores fracasos empresariales que ha visto, agravado por una “falta de documentación sin precedentes”.

En declaraciones ante un comité del Congreso, dijo que los problemas de FTX eran el resultado de meses o años de actividad de una empresa que funcionaba con escasa o nula supervisión. “Literalmente, no hay ningún tipo de archivo de registros… una empresa multimillonaria que utiliza QuickBooks”.
Reuters contribuyó a este artículo.