‘La verdad gana’: Maria Ressa, filipina ganadora del premio Nobel, absuelta de cargos de evasión fiscal
María Ressa, exultante, dice que 'la justicia gana' al ser absuelta de evasión fiscal.

Maria Ressa, veterana periodista y ganadora del premio Nobel, ampliamente considerada como “el rostro de la prensa libre en Filipinas”, fue absuelta de los cargos de evasión fiscal, en un caso que ella describió como parte de un patrón de hostigamiento.
En comentarios a la prensa posteriores al veredicto, una emotiva Ressa señaló que los cargos presentados contra ella y su medio informativo, Rappler, fueron un abuso de poder, motivados políticamente y diseñados para impedir que los periodistas realizaran su trabajo.

“Estos casos son el punto de encuentro entre los mercados de capitales, el Estado de derecho (y) la libertad de prensa, por lo que esta absolución no es solo para Rappler, es para todos los filipinos que han sido acusados injustamente”, comentó. “Hoy, los hechos ganan, la verdad gana, la justicia gana”.

Ressa, directora ejecutiva y cofundadora de Rappler, recibió el Premio Nobel de la Paz en 2021 por su trabajo para “salvaguardar la libertad de expresión” y fue elogiada por denunciar los abusos de poder y el creciente autoritarismo bajo el mandato del entonces presidente filipino, Rodrigo Duterte. Su publicación adquirió prestigio por sus reportajes exhaustivos y su duro escrutinio de la letal guerra contra las drogas de Duterte.

Rappler celebró la decisión del tribunal como “el triunfo de los hechos sobre la política”.

“Agradecemos al tribunal esta justa decisión y que haya reconocido que las acusaciones fraudulentas, falsas y poco sólidas presentadas por la Oficina de Impuestos Internos no están basadas en ningún hecho”, indicó la organización en un comunicado.

“Una decisión adversa habría tenido repercusiones de gran alcance tanto en la prensa como en los mercados de capitales”.

Desde 2018, Ressa se ha enfrentado a una serie de cargos civiles y penales en lo que es ampliamente considerado como una campaña destinada a silenciar la disidencia. Desde su creación, Rappler ha cubierto temas polémicos como el abuso de poder de Duterte, la “guerra contra las drogas” y el uso de las redes sociales por parte de sus partidarios para difundir información errónea.

En la demanda presentada contra Ressa se alegaba que Rappler no incluyó en su declaración de ingresos las ganancias obtenidas con la venta en 2015 de recibos de depósito a inversionistas extranjeros.

El Departamento de Justicia de Filipinas indicó que respetaba la decisión del tribunal.

Ressa y Rappler se enfrentan a otros tres casos legales, un caso fiscal independiente presentado por los fiscales en otro tribunal, su apelación ante la Corte Suprema sobre una condena por difamación en internet, y la apelación de Rappler contra la orden de clausura emitida por la Comisión de Bolsa y Valores.

“Seguimos adelante”, contestó Ressa cuando le preguntaron el miércoles sobre los demás casos. “Te preparas para el peor de los casos y sigues adelante”.

Ressa permanece en libertad bajo fianza mientras apela la condena de seis años de prisión por difamación, sin embargo, los observadores calificaron el veredicto del miércoles como una victoria crucial para la libertad de prensa.

“La absolución sin duda es una buena noticia y una bendición para la libertad de prensa en Filipinas”, señaló Carlos H. Conde, investigador principal de Filipinas en la organización Human Rights Watch.

“Desde que Duterte la convirtió a ella y a Rappler en su objetivo por sus reportajes sobre la ‘guerra contra las drogas’, María se ha convertido en un icono del periodismo independiente y feroz”, dijo Conde.

El Sindicato Nacional de Periodistas de Filipinas expresó en un comunicado: “Mientras nuestros colegas se enfrentan a desafíos legales similares –desde difamación hasta cargos inventados de terrorismo– en relación con su trabajo, esta absolución nos inspira la idea de que, si nos mantenemos firmes y resistimos, podemos ganar”.

El panorama de los medios de comunicación en el país, señaló Conde, ha estado dominado en los últimos años por “las malas noticias, la desesperación y el miedo”, y los periodistas suelen trabajar en situaciones precarias.

Desde 1992, 94 periodistas han sido asesinados en el país, el más reciente de ellos ocurrió en octubre del año pasado, cuando el locutor Percival Mabasa fue abatido a tiros en el interior de su auto. Filipinas ocupa el puesto 147 de 180 países en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2022.

“El presidente Marcos tiene el deber de garantizar que los periodistas ejerzan su profesión libremente y sin ataduras”, añadió Conde.

A pesar de este trasfondo, Ressa, autora del libro Cómo luchar contra un dictador, comentó que tuvo fe en el tribunal. “Tardamos cuatro años y dos meses. Acudimos al tribunal (y) creímos en él a pesar de todo lo que estaba ocurriendo”.

Los problemas para Ressa y Rappler comenzaron en 2016, cuando Duterte llegó al poder e inició una guerra contra las drogas en la que, según datos oficiales, murieron más de 6 mil 200 personas en operaciones policiales contra el narcotráfico.

Los grupos de defensa de los derechos calculan que murieron decenas de miles de personas.
Rappler fue uno de los medios de comunicación nacionales y extranjeros que publicaron imágenes impactantes de los asesinatos y cuestionaron la base jurídica de la represión.

La cadena local ABS-CBN –que también se mostró crítica con Duterte– perdió su licencia de emisión gratuita, mientras que Ressa y Rappler soportaron una serie de acusaciones penales, investigaciones y ataques en internet.

El gobierno de Duterte indicó anteriormente que no estaba relacionado con ninguno de los casos presentados contra Ressa.
Con información de Reuters y Agence France-Presse.