Lejos de mostrarse indiferentes ante el choque de potencias, una parte considerable de la hinchada sudamericana inundó las calles con banderas británicas.
El Gobierno de México adelantó que endurecerá las solicitudes de información a Washington ante una presunta intervención de agencias extranjeras en territorio nacional.
Sheinbaum calificó estas versiones como “absolutamente falsas” y garantizó que en ningún momento existieron intimidaciones para influir en el resultado.