En la narrativa del Covid se ha marginado a los menores, dice el director de Redim
©Foto: Angélica Escobar/La-lista.

Si bien las cifras de menores y adolescentes que se han contagiado y han fallecido en México debido a la pandemia por Covid son apenas una fracción del total de casos, en la narrativa de esta crisis se ha dejado fuera a ese sector tan relevante de la población, dice el director de la mayor coalición en defensa de los derechos de los menores.

“La narrativa del Covid-19 es adultocéntrica”, dice Juan Martín Pérez García, director ejecutivo de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim).

En entrevista con La-Lista, traza una diferencia en la manera en que la pandemia afecta a los menores en Europa y América Latina. Mientras del otro lado del Atlántico estadísticamente los menores no fallecen en cifras importantes, en esta región sí. “Y de manera significativa”, afirma Pérez García, quien enfatiza la cifra funesta para México: “Van 467 niños y adolescentes que han muerto y más de 45 mil contagiados (en México al 7 de febrero). Ya son cantidades importantes”.

También lee: El Covid les quitó la escuela, luego llegaron las computadoras

Este reconocido defensor de los derechos de los menores advierte que se ha creado una noción de que los menores tienen inmunidad o mejores defensas ante el coronavirus, pero dice que es un error.

“Sí les está impactando el Covid biológicamente, pero se generó esta indofemia de que eran casi inmunes”, afirmó.

No producen nada ni generan votos

Otros de los elementos que sustentan la narrativa ‘adultocéntrica’ de la pandemia, de acuerdo con Pérez García, es que las autoridades no consideran a este sector demográfico como una prioridad porque “no son productivos, no generan dinero ni votos”.

Las principales afectaciones se ven en las medidas que tienen un impacto directo en la forma de vida de los menores. Así, se toman decisiones de carácter político y económico… por eso es que cierran escuelas y se acepta discutir eventuales aperturas de restaurantes y gimnasios, porque la apertura de estos espacios de adultos están vinculados con los temas económicos y las escuelas no.

“Esta noción de propiedad, de que los niños y niñas no son productivos sino votan y esta prioridad de la agenda y los compromisos de los adultos hace que niños, niñas y adolescentes sean invisibles”, señala Pérez García.

“No hay un padrón de niños y niñas impactados por Covid-19, no solo en orfandad que sería el sentido común y lo que es más fácil de hacer. Tampoco la Secretaría de Educación Pública ha proporcionado datos desagregados, sólo comentarios en prensa, sobre cuántos han abandonado la escuela o con cuántos perdió contacto, ni hay datos sobre aprovechamiento escolar”.

También lee: Covid sin fronteras: El impacto de la pandemia en 4 ciudades de Iberoamérica

Para su informe anual, Redim se apoyó de la encuesta que hizo la Universidad Iberoamericana de nombre Encovid-19 y revisaron documentos internacionales en los apartados específicos de propuestas de política pública que estuvieran vinculadas a compromisos o mandatos de ley y recomendaciones internacionales. Se enfrentaron a un gran problema en la realización del documento: la falta de información sobre educación, temas de orden económico y salud, más allá de los datos epidemiológicos.

Este 10 de febrero, Redim presentará su informe ante la comisión de derechos de la niñez del Senado de la República. En la reunión abordarán la falta de prioridad que tiene la niñez en el país y la visión adultocéntrica incluso en cuestiones legislativas. “El impacto que está teniendo la pandemia es enorme, el año pasado fue brutal en perspectiva del abandono que niños y niñas vivieron de parte del estado mexicano”.

¿Qué pasa con el Sipinna?

“La salida de Ricardo Bucio, que es de los mejores funcionarios que tiene el estado mexicano en términos de su capacidad técnica, la probidad y su ética pública”, señala Juan Martín Pérez. Añade que es una lástima para el estado mexicano que un perfil con esta calidad y con mucho reconocimiento internacional no tenga condiciones para continuar desempeñando su tarea.

Va a ser importante que se tenga presente el perfil profesional del cargo y habrá un comparativo evidente sino se cumple con el perfil institucional y que conozca del tema. ”Corremos riesgo de que nos pongan a un siervo de la nación a un político o diputado desempleado, pero ya nos tocara en ese sentido a las organizaciones intervenir, por ahora es una lástima”.

El Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna) es un mecanismo de coordinación de alto nivel. “No es burocracia, la evidencia y los datos están ahí, o sea el costo administrativo es muy pequeñito para su función y su tarea. Ha sido un proceso muy largo que empezó con la administración anterior y que se avanzó en esta administración de forma importante y un segundo tema es que el presidente no tiene que saber todo, eso es imposible, pero sí tiene la obligación de informarse con su equipo entonces los ataques que ha hecho al Sipinna lo que muestran es su desinformación y una visión bastante prejuiciosa y vieja”, explica el director de Redim.

Añade que el mandatario ha dicho en diversas ocasiones que para qué está el DIF y que crearon al Sipinna por burocracia. “Es preocupante que ya lleve al menos cuatro menciones y que siga en desinformación. El sistema Dif es distinto al Sippina, el primero es un órgano dentro de la Secretaría de Salud que se rige por la Ley de Asistencia y atiende a niños y niñas víctimas que requieren asistencia, el universo de la infancia en México no es víctima ni debería de ser objeto único de asistencia y el Sipinna al ser un mecanismo de coordinación acompaña la acción que hacen todas la dependencias a nivel federal y estatal”.

“El Sipinna está en la Secretaría de Gobernación para los órganos de gobierno federal, estatal y municipal y en el caso del DIF solo es asistencia y no tiene capacidad de coordinar a otras dependencias más allá de coordinarse con otros DIF”.

Juan Martín Pérez García, Redim