Las mipymes son como la mayoría de los mexicanos… vivimos al día: Juana Ramírez
Juana Ramírez. Foto: Fernando Luna/Sohin.

La crisis derivada de la pandemia y el confinamiento hicieron más evidente la realidad que enfrentan las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) para mantenerse con vida, y si bien la situación sanitaria resaltó el riesgo de seguir con vida, esta situación no es nueva.

“Las mipymes se parecen a la mayoría de los mexicanos: vivimos al día”, señala Juana Ramírez, presidenta del consejo directivo de la Asociación de Emprendedores de México (ASEM), agregando que estas unidades económicas son la base de la economía nacional al generar cerca del 70% de los empleos en el país y por ello deben ser consideradas al hablar de una reactivación.

Las mipymes constituyen el 99% de las casi cinco millones de unidades económicas del país, y aportan alrededor del 70% del empleo en el país, y su participación en el Producto Interno Bruto es cercana al 40%, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

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Respecto al empleo, con el cierre de esas empresas se perdieron tres millones plazas laborales, mientras que las sobrevivientes registraron una disminución de 1.15 millones puestos de trabajo, sumando un total de 4.12 millones de vacantes.

“Hablar de reactivación económica es necesariamente hablar de apoyar a los emprendedores (quienes constituyen estas empresas formales), algo que hasta ahora no ha pasado y que es inédito, pues de las 15 principales economías del mundo la única en la que no pasa es en México”, apunta la presidenta de la ASEM.

En ese sentido, agrega que esa pérdida de empleo demuestra la importancia de las mipymes y la necesidad poner a su alcance una mayor flexibilidad fiscal para que puedan pagar su operación y nómina con la finalidad de preservar esas fuentes de empleo; así como mejores condiciones de competencia y financiamiento para hacer frente al complicado panorama derivado de la pandemia del coronavirus.

“Cuando tienes que pagar los impuestos y la renta o la nómina, es imposible para la mayoría de las mipymes mantener las mismas plazas laborales. Las mipymes se parecen a la mayoría de los mexicanos: vivimos al día”, señala.

Aplaude apoyo a las mipymes y emprendedores

La fundadora y CEO de Grupo Soluciones Hospitalarias Integrales (SOHIN), celebra que el plan de reactivación económica, presentado el pasado 19 de enero por la secretaria Tatiana Clouthier, ponga mayor atención en las mipymes, así como en sus necesidades de financiamiento, capacitación y tecnología.

Destaca la relación de la secretaria con el ecosistema emprendedor, recordando que en 2018, cuando coordinaba la campaña del hoy presidente Andrés Manuel López Obrador, Clouthier fue la única que pidió a los candidatos presidenciables que firmaran el “Emprendecalogo”, una propuesta dela ASEM, que entre otros puntos planteaba la implementación de una política fiscal y de seguridad social adecuada para emprendedores.

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“Que ella esté hoy en la Secretaría de Economía a nosotros nos genera esperanza, y ha sido una mujer con un claro enfoque del impacto social, en el beneficio de las personas. Esas dos cosas, para mí son muy positivas. Es la primera vez, después de muchos meses de pandemia, que estamos escuchando de modernización, capacitación digital, de financiamiento, más allá de los créditos a la palabra. Nos gusta y nos emociona que dentro de los pilares de reactivación económica hay una sensibilidad por el mercado interno, por el empleo y por las empresas”, menciona.

También consdiera positivo que haya una preocupación por atender la base de las mipymes y las propuestas para generar un vinculo más productivos entre las grandes empresas y las de menor tamaño, con programas de garantías a través de programas de garantías, créditos y fondos de inversión sectorizados; lo que es muy cercano a la propuesta de la ASEM sobre la ley de pago a 30 días, para que los pagos en plazos más cortos pueda facilitar el flujo de efectivo de estas empresas.

Financiamiento

Antes de la pandemia las posibilidades para un emprendedores de conseguir ya eran muy pocas y los requisitos casi imposibles para la mayoría de estos negocios; y ahora se cierra aún más la puerta de acceso al crédito

Entre agosto y septiembre de 2020, en plena crisis de Covid-19, la ASEM consultó a 1,102 fundadores de empresas de los 32 estados del país para elaborar la Radiografía del Emprendimiento en México 2020, entre los factores que dificultan el emprendimiento se encuentran la necesidad de más alternativas de financiamiento, una estructura tributaria que pone a las mipymes en los mismos estándares que a las grandes empresas, y la burocracia.

Respecto al financiamiento, se muestra que las principales fuentes de financiamiento para arrancar estas empresas se encuentran los recursos propios (90%) y el apoyo monetario de familiares y amigos (28%); mientras que solo 11% lo hizo basado en un crédito bancario.

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En términos de penetración de financiamiento para las mipymes, tan sólo el 37%, según datos de la ASEM, tiene acceso a financiamiento, ya sea bancario, por una sofom o por una inversión; además de que hay una disparidad importante, por ejemplo, las empresas del sector agrícola tiene una penetración de crédito superior al 60% mientra que sectores como el de la salud sólo tiene de apenas 5%.

Datos de la “Encuesta Nacional sobre Productividad de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas 2018” apuntan que el 92% de estos negocios no cuentan con acceso al financiamiento; convirtiéndose en la principal causa de mortalidad de estas empresas.

Acceder a un crédito bancario “es muy difícil”, apunta Juana Ramírez, debido a que los requisitos solicitados a las mipymes no son fáciles de cumplir, sobre todo en los primeros años de las empresas, como presentar garantías en inmuebles; si tiene menos de dos años de antigüedad; o si sus balances no demuestran la rentabilidad deseada, entre otros, que como resultado dan una negativo al préstamo o se autorizan líneas de crédito que son insuficientes para lo que el negocio requiere.

“Todas las empresas necesitan capital de trabajo, y si ya antes de la pandemia se moría el 75% en los primeros dos años; y de estas el 52% quebraba justamente por falta de recursos. Ahora imagínate, 10 meses después con una reducción significativa de los ingresos o sin tenerlos, con periodos larguísimos de cierre en los locales comercial, todos los días vemos más locales cerrados o que ya no operan”, menciona.

Pagar pronto y “cancha pareja”, la forma del gobierno para ayudar

Sin embargo, la directora de la ASEM remarcar que mejorar las condiciones de financiamiento no es suficiente, ya que también debe acelerarse el plazo de pago a las mipymes desde el gobierno y grandes compañías, así como velar la competitividad frente a la informalidad para ofrecer una cancha pareja.

En ese sentido, recuerda los esfuerzos hechos por la asociación para la creación de una ley que permita la constitución de empresas en menor tiempo y reduciendo la burocracia, promoviendo la formalidad, con lo que ahora un emprendedor puede crear un negocio bajo la figura de una Sociedad por Acciones Simplificadas, conocidas como SAS, sin ningún costo y con todos los trámites necesarios, cuando antes tenía que desembolsar aproximadamente 35 mil pesos y tomaba un periodo de entre 45 y 60 días.

En ese sentido, apunta que desde hace un año la ASEM promueve una ley para que el gobierno y las grandes empresas paguen a sus proveedores en 30 días, pues esto daría un mejor flujo de efectivo a las mipymes y disminuiría la necesidad de financiamiento al tener sus propios recursos para su operación diaria.

“Si se les paga a tiempo a los emprendedores tendrán mejor flujo de efectivo y menor demanda de financiamiento, al que recurren precisamente porque tienen que esperar plazos de pago de 60, 90 o más días y condiciones tremendamente leoninas. El gobierno y lasgrandes empresas deben dejar de ‘financiarse’ de las mipymes”, reitera Juana ramírez.

Respecto ala informalidad, la directora de la ASEM insiste en que la chancha de juego debe ser pareja, pues mientras los establecimientos formales han acatado las disposiciones oficiales para evitar los contagios, e incluso han invertido recursos que no estaban presupuestados para cumplir con las normas, se han visto imposibilitados para retomar su actividad, mientras que los negocios informales siguen operando sin cumplir con esos requerimientos ni asumiendo responsabilidades fiscales.

“Seguramente vamos a ver un incremento de actividades no formales de superviviencia, pero eso no favorece ni el consumo interno ni la reactivación económica. En la economía informal no pueden estar sembradas nuestras expectativas de reactivación, éstas deben estar en las empresas formales, en los emprendedores que siguen creyendo en el país”.