‘Travesías’, la cinta sobre la frontera que apuesta por personas en vez de actores
La película "Travesías", de Sergio Flores Thorija, ahonda en la vida en la frontera norte de México. Foto: Cortesía

La frontera como un espacio paradójico, en el que 10 kilómetros pueden marcar la diferencia entre dos mundos como son San Diego y Tijuana, con realidades ajenas en el que sus habitantes pueden sentirse extraños a sus realidades, caso que muestra Travesías.

El director Sergio Flores Thorrija decidió hacer una película en esta parte del país, por lo que vivió durante mucho tiempo en esta ciudad que da acceso a Estados Unidos.

Travesías cuenta la historia de Alejandra y Víctor, quienes viven bajo circunstancias contrarias y contrastantes en una ciudad que se encuentra artificialmente dividida en dos por un muro. Ella trabaja colocando uñas artificiales en un salón de belleza, mientras él estudia negocios y crea su propia empresa.

Travesías, película sobre la frontera

Para este trabajo decidió contar no con actores profesionales, sino con personas que viven en esas dos urbes y que no tienen experiencia actoral, eso con la intención de una búsqueda de autenticidad y credibilidad.

Los protagonistas tienen los mismos nombres que sus personajes. Alejandra vive en Tijuana y Víctor en EU; y lo que más les sorprendió fue la forma de trabajar de Flores Thorrija, pero también en ser ellos mismos respondiendo a situaciones que no vivirían en su cotidianidad.

“En ningún momento me sentí fuera de lugar a pesar de no tener ninguna experiencia en actuación, era un mundo totalmente nuevo. (Sergio) Me eligió por ser yo y nada más, no esperaba que fuese actriz sino al contrario, esperaba en mí trabajar quién es Alejandra”, aseguró Alejandra Carrillo Vargas en conferencia de prensa.

“Había definitivamente improvisación, aunque sí soy yo en la película. En la cinta estoy en situaciones en las que normalmente no estaría, por lo que tuve que pensar cómo reaccionar. No tenía que cambiar algo, era muy natural”, comentó por su parte Víctor García.

El director quería que su filme se situara en la frontera porque existe una noción o paradoja de sentirse como un extraño.

“Viajé por la frontera norte y en Tijuana me enamoré de la ciudad, con una mezcla cultural impresionante y gente de todo el mundo. Me mudé ahí para buscar esta autenticidad. Creo que necesitas vivir la ciudad, conocerla, no quería que se sintiera como una película hecha por un turista, sino fuera auténtico. Crear un hiperrealismo”, afirmó.

Sergio Flores Thorrija aseguró que la decisión de no trabajar con actores profesionales surgió a partir de una decisión que tomó hace muchos años, sobre todo al ver el trabajo que directores y directoras hacían en sus respectivos largometrajes, muchos de los cuales fueron de los que más admira.

“Casi todos los directores que admiro trabajan de esa forma. Esas eran justamente las películas que me gustaban y había esa forma de miedo. La forma en que teoría hacía el cine y esperar la forma en que se hace. Las películas llevan años de tu vida (cuatro o cinco años) y debes desarrollarlo del método como estés más contento. En esa búsqueda por hacer tu propio cine aprendí que quería trabajar con no actores”, afirmó el director.

Esta razón es porque los no actores aportan muchísimo a las producciones y es un proceso muy difícil de trabajar, pues todo parte desde encontrar a la persona correcta porque “creo que allá afuera en el mundo existe una persona para ese papel y para qué restringirte a una escuela de actuación”.

Travesías competirá con otros largometrajes en el Festival Internacional de Cine de Morelia.