Malcolm Gladwell: ‘Deploro a las personas que niegan el alcance de su privilegio’
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Nacido en Inglaterra y criado en Canadá, Malcolm Gladwell, de 57 años, ha escrito para el New Yorker desde 1996. En 2000 publicó The Tipping Point: How Little Things Can Make A Big Difference, el primero de seis bestsellers. Su nuevo libro, The Bomber Mafia, saldrá a la venta el 27 de abril. Vive en Nueva York con su pareja.

¿Cuál es el rasgo que más deploras de ti?

He sido un corredor toda la vida y tengo el esnobismo de un corredor. Mi actitud hacia aquellos que no corren 13 kilómetros al día es socialmente inaceptable.

¿Cuál es el rasgo que más deploras en los demás?

Deploro a las personas que niegan el alcance de su privilegio.

¿Cuál es tu posesión más preciada?

Mi editor inglés me regaló una primera edición de The Spy Who Came In From The Cold, de John le Carré, que es uno de mis libros favoritos de todos los tiempos.

¿Cuál sería tu súper poder?

No soy el mejor escritor, pero soy el mejor reescritor; mi superpoder es reescribir.

¿Qué te hace infeliz?

Leer el periódico.

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¿Qué es lo que más le disgusta de su apariencia?

Tengo una manzana de Adán épicamente grande. Una vez que se lo señalo a la gente, es todo lo que miran.

Si pudieras revivir algo extinto, ¿qué elegirías?

La guerra fría. Una crisis permanente y estable me atrae mucho más ahora que una crisis permanente y completamente impredecible.

¿Cuál es tu olor favorito?

Mi padre. Olía como ningún otro ser humano que haya conocido. Todavía tengo un gorro de lana suyo que huele a él, aunque hace algunos años que no está.

¿Quién te interpretaría en la película de tu vida?

¿Hay actores de Hollywood tan flacos y poco atractivos como yo? No creo que los haya.

¿Qué libro cambió tu vida?

Me gustaría pensar que cada libro cambia un poquito mi vida.

¿Qué querías ser cuando eras pequeño?

No quería ser nada porque no miro hacia adelante. Incluso cuando era niño pensaba que no tenía sentido.

¿Cuál es tu placer más culpable?

Ver carreras de pista y campo antiguas en YouTube.

¿Cuál es el peor trabajo que has hecho?

Fui reportero durante muchos años en el Washington Post. Aunque amé cada minuto, no creo que fuera un muy buen reportero.

Si pudieras retroceder en el tiempo, ¿a dónde irías?

Viena de finales de siglo: me anotaría para ser analizada por Freud; Pasaba por los grandes cafés y discutía la filosofía marxista.

¿Cómo te relajas?

Leo thrillers de espías.

¿Cuál ha sido su roce más cercano con la ley?

Casi me deportan de EU y no fue porque perdieran mi expediente. Yo era un inmigrante ilegal hace años.

¿Qué canción te gustaría que tocara en tu funeral?

Kiss And Say Goodbye por Manhattans.

¿Cómo te gustaría ser recordado?

Como escritor que se tomó en serio animar a sus oyentes.

¿Cuál es la lección más importante que te ha enseñado la vida?

Que predecir el futuro es imposible y que es mejor improvisarlo.