Mariano Aguirre: En México el diseño de interiores estaba lejos de normalizarse
El arquitecto Mariano Aguirre. Foto: Instagram

El diseño de interiores es más que un espacio se vea atractivo, es una disciplina para mejorar nuestra calidad de vida. Eso lo tiene muy claro el arquitecto Mariano Aguirre, quien en 2015 inauguró su despacho MAAD para acercar este arte a la cotidianidad de las personas.

El experto mexicano tenía 31 años, llevaba una vida cómoda con su trabajo, pero conocer distintos países y este mundo complementario de la arquitectura lo llevó a aventurarse y tomar el riesgo del emprendimiento, lo cual le permitió recibir reconocimientos de medios especializados como Architectural Digest México y Revista Ambientes.

Año con año, MAAD creció de forma natural gracias a su profesionalismo. En 2019 y el inicio de 2020 llegaron varios proyectos en puerta, pero la pandemia de Covid-19 paró todo, deteniendo el dinamismo de Mariano Aguirre y poniéndolo en una situación completamente inesperada, viendo cómo se derrumbaban proyectos en los que trabajaron durante años.

En entrevista para La-Lista, el arquitecto, diseñador de interiores y músico nos habla sobre su pasión por esta disciplina que gana terreno en México y en la vida de los habitantes.

La-Lista (L-L): ¿Cómo fue que se acercó a la arquitectura y el diseño de interiores?

Mariano Aguirre (MA): Estudié la carrera y después por cosas de la vida acabé trabajando en Casa Palacio en el área de compras. Ese puesto me llevó a conocer ferias de diseño de todo el mundo y ahí entendí que había una disciplina adicional a la arquitectura que se llama diseño de interiores y que se complementan. Ahí fue donde me surgió la idea de este despacho especializado.

L-L: ¿Hubo alguna persona, familiar o gran arquitecto que le haya inspirado a continuar?

MA: Mi cuñado estudió arquitectura y al ver sus maquetas y sus trabajos cuando era más niño, dije quiero hacer esto. Fue la persona que me hizo ver de primera mano de qué se trataba y que me llamó más la atención.

L-L: ¿Qué le llevó a crear MAAD en 2015?

MA: Fue un proceso lento y natural. Estaba en todas esas ferias de diseño y traía la mercancía para la tienda. Cuando mis amigos iban a la tienda y veían la exhibición de muebles, me preguntaban si yo lo había hecho y yo les decía que sí, que era parte de mi trabajo.

“Ay, por fa, me ayudas a amueblar mi casa”, “Dime cuál es la tendencia que viene” y “Cómo hago un proyecto para mi sala” eran algunas cosas que me pedían, cosas muy pequeñas. Con gusto les decía y empecé a hacer esas asesorías pequeñas hasta que se hizo más en serio.

Llegó el primer cliente, un amigo, que me comentó: “Quiero que la hagas tú, que vayas a mi casa y lo hagas”. Empecé a hacer esto mientras seguía trabajando en Palacio de Hierro y fue como una evolución.

Llegaba a la casa del trabajo y me dedicaba a otra cosa. De repente empecé a tener más trabajo en las noches que en los días y fue lo que me hizo aventarme, siempre quise tener mi despacho. Sientes que en la vida hay momentos en que se alinean las cosas y es un ahora o nunca, ahí fue cuando decidí salirme de Palacio de Hierro y dedicarme a esto en forma. Tenía 31 años y tenía casi siete años y medio en Palacio de Hierro.

L-L: ¿Cuál fue el mayor reto en ese momento para crear el despacho MAAD?

MA: El mayor reto fue vencer los miedos del emprendedor. Si quieres hacer las cosas, hay que hacerlas bien y en forma, debes rentar una oficina, contratar al contador… De repente son un montón de gastos y tú no tienes ni el primer cliente.

Esos miedos y salirte de tu zona de confort, en donde tenía un trabajo que me gustaba, recibía un sueldo con que vivía bien, entonces no tenía por qué preocuparme. Al cambiar completamente y dejar la seguridad y confort de ese trabajo en que llevaba muchos años, fue un ahora yo voy a pagar sueldos y buscar clientes y a veces eso nos paraliza. Ese miedo por la incertidumbre, no lo hacemos.

L-L: ¿Cómo ve el diseño de interiores en México? ¿Tuvo dificultad para acercarse a esta área?

MA: Uno de los principales motivos por los que creé el despacho fue porque era un tema que en México estaba bastante lejos de normalizarse, era considerado un lujo y nada más.

Al estar viajando a estos países conocí a diseñadores que me decían que sus clientes eran personas que se compraban una casa y la iban a amueblar. Es lo más normal en Estados Unidos y países de Europa, donde pocas personas piensan en: “Voy a mudarme y amueblar una casa yo mismo”, por lo general contratan a una persona que se dedica a esto porque lo tienen entendido como un servicio más, como si fuera un abogado o un dentista.

Cuando comparé eso con cómo en México se veía solamente como un lujo, dentro de mi objetivo de negocios fue acercar el diseño a la gente en general, a todos los presupuestos y niveles, porque es una disciplina que mejora tu vida como cualquier otro servicio a nuestro alcance. Por eso, el lema del despacho es El diseño que mejora tu vida. Necesitas un espacio bien diseñado para poder vivir mejor.

L-L: ¿Por qué en México se considera un lujo pese a que en el extranjero es algo normal?

MA: Creo que es algo cultural porque es una disciplina que los mexicanos no sienten a su alcance. En nuestro país estamos muy acostumbrados a hacer todo, buscamos cómo hacer todo, como los impuestos. Nunca falta quien diga que le gusta la decoración, compra una revista y a ver qué pasa. Ese tipo de cosas también es muy cultural en nuestro país, son como mitos que hay que ir rompiendo y barreras que hay que ir pasando.

Creo que sí hay un avance muy importante en cómo los mexicanos reciben la información y al diseño como una parte de su vida. Ahí hay que agradecer los esfuerzos que se hacen como Design Week o todas estas tiendas que llegan a México. Evolucionó mucho, recibimos solicitudes de cualquier cosa, desde que no saben qué hacer con su sala o que buscan un proyecto en específico, la gente va perdiendo el miedo a contactar a especialistas.

L-L: ¿Desde qué monto se puede manejar un diseño de interiores?

MA: Son varias etapas, la primera que es el diseño per se. Hacemos los planos, posiblemente levantemos en 3D y se enseña el modelado de cómo quedaría. El diseño tiene un costo por metro cuadrado y a más metros baja el costo, pero si habláramos de una casa promedio sería un costo de 300 o 400 pesos el metro cuadrado de diseño.

Tras ese servicio viene la ejecución, que puede haber arquitectura, construcción, mobiliario y decoración, entonces depende de la necesidad del cliente; por ejemplo, si quiere que sea tipo italiano y que el espacio sea inteligente, el precio puede ser el que tú quieras.

L-L: ¿Cuál es el diseño que más le ha gustado y el que le resultó más extraordinario?

MA: El que más me gustó y que más cariño le tengo fue mi primer proyecto en el cual un amigo cercano, cuando vio que estaba haciendo las asesorías, se acercó y me dijo: “Yo quiero que hagas mi casa, no te voy a decir qué ni cómo hacerlo y que ese sea tu portafolio para vender a más amigos“. A ese proyecto le tengo mucho cariño y de ahí salieron más.

Respecto al extraordinario, todos tienen particularidades y cosas que me encantan, pero sería un edificio en Polanco donde poco a poco hicimos el diseño de todos los pisos, que son cuatro, y al llegar al final, todo el inmueble como que tiene un mismo espíritu y estilo. Es una locura de lugar, a mí me encanta.

L-L: ¿El Mariano Aguirre de hace siete años imaginó todos los reconocimientos que ha ganado?

MA: No fue algo que tuviera de meta y sin duda son cosas que van pasando en tu vida, que cuando ya están ahí dices: “No lo vi venir” y solo te da mucha alegría y orgullo.

Es chistoso el sentimiento, me pasó también con Design House, de cómo pasé de ser un visitante de proyecto y decir “qué padres cosas hacen”, a de repente yo estar como parte de, iba gente a visitar mi proyecto. Estás ahí y te das cuenta del momento que estás viviendo.

Estos premios lo que hacen es impulsarme más, para saber que se puede llegar a lugares que tal vez creías no poder. Eso te pone en una mesa junto con personas que llevas tiempo admirando, ¡y ya estás comiendo con ellos! Eso te anima, todos tenemos algo qué decir, y vamos a decirlo. Es uno de los sentimientos más bonitos que pueden generar estos reconocimientos.

L-L: ¿Cómo le afectó la pandemia en lo personal?

MA: Fue complicado como a todo mundo. No hay una persona que haya salido sin problema de esto. Fue un momento en que yo estaba teniendo muchos proyectos y acababa de lanzar la línea de MAAD Collection en Casa Palacio. Pasaban muchas cosas positivas en mi carrera y vida, pero todo se paró.

Cosas en las que trabajamos años, de repente se vieron superafectadas porque cerraron las tiendas. Tenía un par de proyectos andando y los clientes fueron de “ahí muere”, ya no podemos seguir porque no tenemos certeza de lo que pase con mi trabajo o mi dinero.

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Fue como pasar de 100 a 0, de una superinercia, de un 2019 con sus cosas e iniciar un 2020 con todo… pero de repente el tema emocional fue duro. Estaba acostumbrado a hacer cosas en la calle y ahora no tengo nada qué hacer, además de estar viendo que todos mis proyectos estaban viniéndose para abajo. Es un tema complicado, para todo mundo, y fue una afectación importante y ahora nada más queda cómo regresamos a ese lugar en que estábamos.

L-L: ¿Hoy cómo se siente tras toda una carrera consolidada?

MA: Híjole, aún está lejos de ser consolidada, me siento casi novato. Me refiero a que estoy orgulloso del camino andado y lo logrado, pero veo todo el tiempo cosas que pasan a mi alrededor, otros proyectos de gente que admiro, y me digo que me falta mucho por aprender.

La arquitectura evoluciona, de repente llegar a un lugar y dices: “Es que esto jamás se me hubiera ocurrido” y “Por qué no se me ocurrió a mí”. Me siento muy agradecido donde estoy, porque acaba de pasar un momento muy difícil para todos y aquí seguimos. Hoy es un buen momento para ir hacia adelante, a más y mejores lugares.

L-L: ¿En su experiencia como músico, cuál es la canción para ideal este momento?

MA: Hay una canción que está por salir el 15 de octubre que grabé con mi novio, él hizo la música y yo la canté. Es el cover de Dreams, de The Cranberries. La letra lo que dice es: “Mi vida está cambiando todos los días en todos los sentidos posibles, y como que mis sueños nunca son lo que parecen, y aún así es increíble todo”. Creo que ahí estamos parados después de lo que vivimos. Estamos en una realidad distinta a la que pensamos estar. Dreams va perfecto con este momento.