¿Cómo se evalúa la salud en los arrecifes?
Durante 15 días, 7 científicos estudiaron el arrecife de coral de Alacranes. Foto: Cortesía Oceana / Blancpain

Además de ser una maravilla de la naturaleza, los arrecifes de coral son una magnífica fuente de vida, en las que peces y formas de vida microscópicas se unen en paisajes que no solo son hermosas, sino vitales en la viabilidad del planeta.

Pero, ¿cómo se puede saber cuando se encuentran enfermos y qué se puede hacer para curarlos? Al respecto, la científica Mariana Reyna habla sobre la expedición de 15 días que realizaron al Arrecife Alacranes, al norte de Yucatán, y las cosas que encontraron.

“Nuestra intención fue investigar cómo se encuentra su salud; por estar alejado de la costa, por estar alejado de impactos humanos, generalmente pensamos que estos lugares están libres de toda presión humana.

“Lo que nosotros fuimos a hacer fueron diversas metodologías, algunas muy innovadoras, para determinar cómo está tanto en sus zonas núcleo, que es donde no se permite ninguna actividad de extracción, como en las zonas en las que sí se regula y se pueden hacer actividades de extracción de pesca, recreación…”, detalló.

En este arrecife, además de corales, se encuentran especies como tiburones, ballenas, tortugas, delfines, mero y langostas, las cuales no solo son de amplia importancia económica, sino también medioambiental.

“Realizamos una expedición científica a Arrecife Alacranes, que es una área nacional protegida, se encuentra aproximadamente a 150 kilómetros de la costa. 

“Salimos de Puerto Progreso en una embarcación idónea porque, al estar tan alejado de la costa, este tipo de lugares son poco conocidos por ser poco accesibles. El tiempo de llegada es de 5 a 10 horas”, detalló.

Entre los estudios realizados por los expertos se encuentran un mapeo en 3D de la zona núcleo del arrecife, además de estudios de ADN del agua de la zona, lo que permite saber la cantidad de biodiversidad de la zona; a mayor diversidad, mejor salud, añade la experta. 

“Los científicos comienzan a bucear y tiran una línea de 50 metros y allí van filmando todo lo que hay en el fondo; una vez que tienen esa información regresan al laboratorio y con más tiempo, con más calma, lo que hacen es decir ‘en tales sitios, pudimos ver un ecosistema más sano’, y eso depende de los peces que veamos y también de los organismos que están en el fondo marino. 

“Hay algunos indicadores clásicos que nos dicen que debemos poner atención, como el crecimiento de macroalgas que compiten con los corales, van tomando sus espacios y hacen un arrecife diferente. Pueden determinar si hay enfermedades o debilitamiento, que son alertas para actuar”, explica.

Además de ser un gran valor tanto para el atractivo turístico como para la biodiversidad del país, también es una responsabilidad nacional mantenerlo en buenas condiciones para que siga produciendo vida.

“Este sitio, el Arrecife de Alacranes, no solo es importante por la gran diversidad y por ser un semillero de vida para los arrecifes aledaños, también es una fuente de productos que los humanos consumimos. Allí se refugian muchas especies comerciales.

“Este lugar cuenta con un sistema de arrecifes de coral que no se encuentra casi en ninguno de los mares del mundo, ocupan solo el 1% de todos los mares y México es afortunado en contar con varios arrecifes”, añade.