Gabriela Silva Barrera, de 17 años, es una adolescente que se hizo popular en TikTok. En contraste con muchos usuarios que logran popularidad en la aplicación por publicar videos de entretenimiento, ella lo hizo por compartir su proceso de recuperación de anorexia. 

En aproximadamente dos días, uno de sus videos alcanzó cerca de 25 millones de vistas. En él aparecía Gabby enfrentando su miedo a comer un plátano, una de las secuelas que dejó en ella el haber sufrido un trastorno de la conducta alimentaria (TCA).

“Por ahí de los 12 (años), cuando iba a gimnasia, me empezó a causar mucha inseguridad y me empecé a comparar mucho con niñas, empecé a crecer físicamente y mi cuerpo comenzó a cambiar y yo quería tener el cuerpo de las niñas que tenían ocho años y que eran un ‘palito”, recuerda la joven en entrevista con La-Lista. 

Ella atribuye sus problemas de salud a la depresión que sufrió desde los 10 años, cuando sus papás se separaron y empezó a sentirse triste. Con el tiempo, su cuerpo encontró la manera de expresar sus sentimientos a través de sus hábitos de alimentación

Desde pequeña, se dedicó a hacer mucho ejercicio y a cuidar lo que comía, pero la anorexia comenzó cuando ella tenía alrededor de los 13 años, explica la joven. 

“Empezó con la mentalidad de cuidarme, pero después cayó en que me diera miedo todo. Empecé a investigar sobre macronutrientes en los alimentos, información nutrimental y cosas así y literalmente era como de ‘esto está cargadísimo de esto, mejor no´”, relata. 

La enfermedad de Gabby llegó a su punto más crítico durante la pandemia de Covid-19, cuando se vio confinada en casa y comenzó a esconder la comida o tirarla para no tener que comerla. 

El ejercicio en exceso también se volvió parte fundamental de su rutina diaria. 

Dicho comportamiento la llevó a perder mucho peso y empezó a sentirse mal, hasta que, finalmente, fue diagnosticada con anorexia nerviosa y tuvo que acudir a una clínica para poder tratar su TCA, en donde le informaron que debía dejar de asistir a clases y concentrarse en su recuperación.

Tengo descalificación en huesos por todos los nutrientes que me faltaron, se me cae el pelo cañón, yo ya ni me lo toco, no tenía defensas, no tenía nada”, explica la tiktoker. 

Indica que llegar al punto de buscar ayuda fue un proceso complicado para ella, ya que se tuvo que enfrentar a su TCA y aceptar que tenía anorexia. 

Cuando decidió aceptar su enfermedad ante su mamá, su TCA la llevó a pensar: “acabas de arruinar absolutamente todo porque todo lo que hemos trabajado durante todo este tiempo ya valió, ya sabes que te van a ayudar, que te van a tratar y yo voy a dejar de existir”. 

“Yo le decía a mis papás: ‘yo ya no me aguanto, quiero sacarme de mí, ya no me aguanto, cómo le hago para no vivir conmigo, para sacarme de mí‘”, relata Gabby, quien después de un tiempo de acudir a la clínica, convenció a sus papás y decidió salirse e intentar recuperarse sola en casa, pero sufrió una recaída y volvió a perder peso drásticamente en tan solo una semana.

“Yo no podía parar, mi mamá me rogaba, mis maestros me ayudaron, perdí toda mi creatividad, dejé de tocar piano, de cantar, de lo que sea, pasaba mis días sentada haciendo nada”, lamenta. “Fue una época muy difícil porque yo no comía y no quería. Para esos entonces no quería vivir, estaba muy deprimida”.

@gingerecovery__ Recuperacion de anorexia// Hemos vuelto❤️. Me doy cuenta de que nosotros controlamos la forma en la que vemos nuestra realidad. Le damos importancia a cosas que no son tan relevantes. Vamos paso a paso hacia delante! Mando un abrazo a todo quien lo necesite❤️#edrecovery#anor3xiarecovery#menthalhealth #mentalhealthmatters #fyp #xyzbca #fearfood #life ♬ original sound – Gingerecovery

Por la anorexia, Gabby perdió alrededor de 23 kilos. Recuperarse de un trastorno de conducta alimentaria implica compromiso y tiempo. Para ella, la decisión de realmente intentar curarse fue después de que un médico le dijera que estaba muriendo.

“Mi doctor me dijo ‘te vas a morir si sigues así, estamos contando días, y te vas a morir feo porque te van a intentar salvar y tal vez te perforan el pulmón y te hacen cirugía y un montón de cosas’. Entonces sí fue decir ‘hasta aquí, para'”.

Acompañar a través de TikTok

Esa conversación entre Gabby y su doctor fue hace aproximadamente dos meses. Desde entonces, ella utilizó TikTok como su bitácora de recuperación y creó una comunidad que ha ido creciendo y en donde inspira a más personas que viven una situación similar. 

En sus videos se le puede ver compartiendo sus comidas del día y cómo enfrenta sus miedos.

“Mucha gente me empezó a escribir por correo diciendo que vivían situaciones similares, me empezaron a preguntar cosas e, incluso, en la semana me escribió una mamá y me dijo que me vio en TikTok y que su hija está pasando por lo mismo y que le gustaría ver si podía hablar con ella o algo, hay varias personas que me han escrito así de que tienen una amiga y que qué les puedo recomendar, cómo la pueden tratar”, cuenta. 

La primera cuenta de TikTok que creó fue hackeada, pero Gabby hizo un segundo perfil que actualmente tiene más de 11 mil seguidores. Su cuenta de Instagram, en donde también comparte su proceso de recuperación, alcanza más de 13 mil seguidores. 

Actualmente, la adolescente es tratada con un equipo conformado por un médico internista, un psicólogo, un psiquiatra y un nutriólogo. Es consciente de que la única persona que puede cuidarse es ella misma y dice estar nutriéndose para volver a estar completamente sana. 

Su anorexia comenzó con ayuda del internet y las redes sociales, en donde pudo encontrar información que alimentó su trastorno. Por ello, hoy Gabby recalca la importancia de cuidar el contenido que consumimos.

“Las redes sociales literalmente te dicen cómo vivir, cómo te debes de ver, a qué hora te debes de despertar, qué debes desayunar, a qué hora tienes que entrenar, si tienes que hacer ejercicio. La cosa es cómo eso enferma a la sociedad, cómo pone estereotipos y cómo se ponen estándares de qué está bien y qué está mal”. 

Pese a que no está en contra de las cuentas que comparten contenido fitness y que dan tips para un estilo de vida “más saludable”, la tiktoker expone que es importante cuidar la salud mental para que esos contenidos no te lleven a “que termines siendo tu enemigo”. 

En México, cada año se registran cerca de 20 mil casos de anorexia y bulimia, siendo la población de entre 15 y 19 años de edad la más afectada, de acuerdo con información de la Secretaría de Salud.

En cuanto otros temas de TCA, la Fundación de Atención Psicológica de Trastornos Alimentarios (APTA) indica que por cada dos hombres que presentan Trastorno por Atracón, hay tres mujeres que también lo padecen, en un promedio mayor de 30 años.

A la Fundación APTA puedes contactarla a través de su página oficial.