Con la nominación al Ariel yo ya gané: Alejandro Suárez
Alejandro Suárez recibió su primera nominación al premio Arial. Foto: EFE/Sáshenka Gutiérrez

Con la tranquilidad que da no solo la experiencia, sino el peso de una trayectoria consolidada a lo largo de las décadas, el actor Alejandro Suárez bebía una cerveza durante el encuentro de nominados al Ariel organizado por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas.

La mayoría de los reporteros corrían tras los actores del momento, tras los cineastas que han destacado con su producciones en Cannes y otros festivales internacionales. Algunos más se diluían en el ambiente de fiesta. Alejandro Suárez, paciente, solo esperaba. Finalmente, después de 63 años de carrera, recibió su primera nominación en los premios Ariel.

“Ya gané yo, porque ser nominado para mí es la ganancia, ya si me lo dan o no me lo dan es película de ellos. Estar nominado es una ganancia para mí”, señala Suárez con vehemencia mientras intenta limpiar un poco de cerveza que derramó.

Con 81 años de edad, Alejandro Suárez tiene una larga trayectoria en el cine y la televisión, principalmente. En su carrera abundan las cintas cómicas, principalmente producidas durante las décadas de los 60 y 70, por lo que sorprende verlo en una película dirigida por Arturo Ripstein, quien destaca por sus dramas ambientados en suburbios oscuros.

“Yo no tengo retos. Hago mi trabajo desde hace más de 60 años y estoy acostumbrado, yo nací para hacer lo que hago, porque creo mucho en el destino”, sentencia.

Suárez, quien junto a Héctor Lechuga y Manuel el “Loco” Valdés protagonizó el programa cómico Ensalada de locos en los 70, se dice agradecido por su carrera, de más de 6 décadas, en la que pudo coincidir con muchos colegas suyos a los que considera ídolos.

“Yo desde chico, después de la escuela, veía tres películas diarias y después, trabajar con las gentes que veía yo de chico y luego que me nominen. Un Ariel, ¿para mí? Significa todo. 

“Yo ya gané con estar nominado, con trabajar con los que yo veía de niño en el cine, ser amigo de Cantinflas, estar con Fernando Soler en una película, con Silvia Pinal; ¡yo los veía de chico! Para mí es como el boxeador que empieza y pelea con el campeón, es una cosa maravillosa para mí”, detalla.

La voz áspera y una especie de chispa en su mirada demuestra un poco de cansancio pero, al mismo tiempo, una energía tremenda para seguir haciendo lo que le gusta: actuar. Así sea como El viejo, un detestable personaje con una forma muy peculiar de querer y maltratar a su esposa en el largometraje concluido por Ripstein en 2018, pero recientemente estrenado.

“Se me han muerto mis amigos, mis hermanos Lechuga, el “Loco”; Héctor Ortega que era mi director de los shows, Antonio Ferrer, que era quien me escribía para la televisión. Hablo con ellos cuando camino.

“Todo ha cambiado en todos los países, es otra manera, ya dicen muchas cosas que no decían antes; pero por eso hay que estar contentos, yo estoy feliz conmigo mismo”, concluye.