Habla de feminismo no solo con tus hijas, también con tus hijos
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El feminismo es una lucha que busca erradicar la inequidad que existe entre hombres y mujeres. Por eso, desde la más tierna infancia es imprescindible hablar de este movimiento con los niños y las niñas, principalmente “a través del ejemplo y del juego”, señala Alejandra Collado Campos, creadora del proyecto Feminista y Menstrual. 

La maestra en estudios de la Mujer por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), reconoce que el hogar debe ser el primer lugar para visibilizar la importancia que tiene la mujer en la sociedad y comenzar a enseñar a las infancias sus derechos.

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Actualmente hay una gran cantidad de literatura infantil con temas al respecto para lograr empoderar a las niñas, pues son ellas quienes siguen siendo más vulnerables. Asimismo, “podemos acompañar desde el feminismo, pues también es una forma de educar y explicar que eso no está bien o es injusto”, apunta la activista.

El empoderamiento de las niñas es clave para romper el ciclo de discriminación y violencia.

UNICEF

Educar desde el feminismo a los niños: responsabilidad de todos

De acuerdo con la publicación Desigualdad en cifras, del Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES)el hogar, la escuela y la comunidad son espacios donde se aprenden y reproducen los estereotipos de género, los cuales son ideas, creencias y expectativas sociales sobre las conductas y comportamientos en razón del sexo.

Para Collado Campos, si bien el feminismo debe ser un movimiento que se enseñe –con acciones– desde el hogar, la sociedad también es responsable de promover y fomentar estos conceptos e ideas, en la medida que representen la vida de las mujeres.

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A través de los productos culturales que las niñas y niños consumen, pueden aprender la equidad de género y el respeto a la diversidad. De ahí la importancia de que “los discursos de los medios de comunicación vayan rompiendo con los estereotipos”, enfatiza.

Collado Campos propone hablar de feminismo con las hijas y con los hijos, mediante la divulgación de los principios del feminismo, como: 

  • El respeto a las diferencias.
  • El derecho a una vida digna y goce de las mismas oportunidades.
  • Educar sin roles de género. 
  • Permitir que las niñas elijan si quieren usar vestido o pantalón.
  • No imponer a las niñas el color rosa.
  • Dejar que las niñas jueguen con lo que quieran, sea un carro de carreras o un balón de fútbol. 
  • Educar para que las niñas sean capaces de tomar sus propias decisiones.
  • Escuchar a las infancias.
  • Enseñar autonomía corporal.

Normalizar lo femenino 

Las niñas deben crecer reconociéndose y aceptándose para convertirse en mujeres libres y con autonomía corporal. Y eso solo se logrará erradicando la desinformación sobre el cuerpo femenino y la menstruación, así como con la idea de que lo que proviene de las féminas es malo.

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Collado Campos, quien imparte talleres para niñas sobre la menstruación, menciona que hay pequeñas que “crecen con odio y desprecio por la menstruación, mucho antes de que llegue, así como con la idea de que lo femenino es indigno o que vale menos”.

“Hay que evitar decir frases como: ‘lloras o corres como niña’, y  enseñar a los niños varones que ellos también pueden expresar sus sentimientos si están tristes”. 

Alejandra Collado Campos, maestra en estudios de la mujer. 

Es momento de hablar de la menstruación y normalizar este proceso. La experta enfatiza que no debemos esperar a que las niñas estén en la pubertad para hablar de este y otros temas importantes. “Las infancias siempre están curiosas de todo. Dejemos que hagan las preguntas que muchos tuvimos, pero que no hicimos por pena o porque eran tabúes”.

Hoy la información es clave para acabar con los estigmas. “Ya no es tiempo de ocultar, sino de nombrar las cosas por su nombre y explicar los procesos de hombres y mujeres”, finaliza.

Este artículo se publicó originalmente en Baby Creysi. Consúltalo aquí.