¿Se te acaba la paciencia con tus hijas e hijos? ¡Calma! Así puedes conservarla
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La paciencia es una virtud, pero no es fácil desarrollarla. Está ligada a una personalidad madura, educada y humana. Es saber escuchar, hablar y ser cuidadoso de cada una de las acciones y decisiones que tomamos. Es tener mente equilibrada para ver las cosas con claridad y a futuro. A todos nos cuesta trabajo, pero si eres mamá, definitivamente resulta más difícil. ¿Cómo tener paciencia con los hijos? ¿Por qué la perdemos tanto?

La paciencia con los hijos

El acto de ser paciente significa ser perseverante en relación a algo. En el caso de la crianza de nuestros niños, es estar conscientes de que se trata de un proceso diario, que tiene altas y bajas. Junto con la paciencia se desarrollan otras virtudes como la paz, la calma, la tolerancia y la prudencia.

De acuerdo con Alejandra Velasco, experta en crianza, tallerista y autora del libro, Ayuda, tengo hijos, para que una persona (especialmente una mamá) sea paciente con los hijos, es indispensable que tenga “combustible”, energía, que no esté al límite en otras situaciones de la vida.

“¿Cómo tener paciencia con los hijos? Para responder a esa pregunta yo le diría antes a esa mamá: ‘¿Cómo te sientes tú?’ Si pierdes la paciencia con tus hijos es muy probable que estés físicamente agotada. Si trabajaste todo el día, y cuando llegas a la casa en la noche debes hacer la tarea con tus niños. ¡Lógico que te va a costar más trabajo tener paciencia!

“En estos tiempos la mujer ha adquirido muchísimas más responsabilidades. Si tienes poco combustible, no estás durmiendo bien, estás a full de actividades… Ahora con la pandemia muchas están 24/7 con sus niños… ¿Cómo estás tú, mamá? Si tienes problemas con tu pareja, perdiste tu trabajo, no tienes dinero, dependes de otro para vivir. Todo eso que cargas hace que te desesperes más”, explica la experta.

Sé deliciosamente imperfecta

Para Velasco la clave para no perder la paciencia es ser deliciosamente imperfectas, es decir, no buscar abarcar muchas cosas y tampoco querer controlar todo. Hay que hacer nuestro mejor esfuerzo, pero aceptar que tenemos límites.

“Pasa que queremos ser la mamá perfecta, la esposa perfecta, la amiga perfecta, la hija perfecta. Esa búsqueda es agotadora y contraproducente. De corazón te digo que si quieres ser perfecta, todo te va a salir mal”.

Antes de querer ser una mujer, mamá y esposa de 10, con hijos de 10, date permiso de ser imperfecta:

“Qué te parece si empiezas a ser un 7 y trabajas poco a poco. Se vale querer mejorar, pero si te exiges demasiado sometes a tu cuerpo a estrés innecesario y haces que los tuyos entren en esa neurosis. Al rato te duele el cuello, tienes crisis de ansiedad. Mejor inhala paz, exhala estrés”.

Llena tu tanque de combustible

Antes de aplicar cualquier estrategia con tus hijos, debes llenar tu “tanque” de energía y tolerancia. “¿Cómo lo llenas? Haciendo cosas para ti. Muchas me dicen: cómo voy a tener tiempo con cuatro hijos. ¡Pues crea rutinas! Haz que tus hijos desde pequeños sean responsables de sí mismos! ¡Reparte responsabilidades con la pareja!”, explica la también autora del libro, Por favor, no me griten, por las buenas sí hago caso.

Algunos tips que te pueden ayudar para llenar el tanque y ser deliciosamente imperfecta son:

Crea rutinas

Es fundamental para los niños y, aunque no lo creas, ellos aman y necesitan la rutina, les dice el camino a seguir.

Si programas que a una hora van a hacer la tarea, ponlos en ese momento sin excusa. Si quedaron en que se duermen a las 9, desde las 7:30 empieza la rutina de darles de cenar, bañarlos, acostarlos. “Nada de entretenerte con la comadre”, dice Ale Velasco.

Hazlos responsables

Los niños tienen que asumir sus responsabilidades.

“Sé imperfecta. Una vez le dije a un doctor, ¡es que mi hijo adolescente no hace su cuarto! Pues cierra la puerta del cuarto y que él asuma estar así. Tenemos este Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) y si no acomodan el papel de baño como queremos, nos enojamos. ¡Relájate!”.

La pareja debe cooperar

No es lo mismo llevar una carga solo una persona, que repartirla entre dos. La responsabilidad de los niños es de dos, las tareas de la casa, de todos los que viven en ella.

“Lleguen a acuerdos. En mis talleres tengo un reto que se llama Vuela en donde pido a las participantes que primero busquen ser mujeres y luego mamás. Cuando estás feliz como mujer, vas a reproducirlo como mamá. Si estás enojada con tu pareja, vas a transmitir tus frustraciones. Tienes que poner límites”.

Sé imperfecta

Muchas mamás tienen problema para lidiar con niños desafiantes, pero ante eso, la experta recalca, sé imperfecta.

“Si no se quieren dormir, apágale la luz y déjalo. Colorín colorado, salte de su cuarto y que se pique los ojos si no tiene sueño, es su problema. Si por ejemplo, no le sale bien el dibujo o no quiere hacer la tarea, déjalo, es su tarea no la tuya. Si no cumple tendrá su consecuencia en la escuela o tú remarca la consecuencia en casa, pero déjalo, no estés detrás de él. ¡Suelta!”.

No confundas paciencia con negligencia

Tampoco te vayas al otro extremo. No confundas ser paciente con ser indiferente, pasivo y hasta negligente, eso es un extremo en el que no queremos caer como mamás.

Más bien se trata de enfrentar las cosas con serenidad, ponerle cara a las dificultades de manera tranquila, optimista, siempre buscando la mejor solución. Por último, no eches en saco roto el tiempo para mamá, empieza con minutos y ve aumentando conforme lo necesites.

“Haz una T con las manos y dile a tus hijos: ‘Alto, es tiempo de mamá, no quiero que en estos minutos me interrumpan’. Empieza con cinco minutos, en ese lapso no puede nadie entrar a tu espacio. Incluso pon un reloj. Esto les ayuda a que acepten y van que el respeto es un gran valor y que tú también tienes tus propias cosas que hacer”, concluye Velasco.

Este artículo se publicó originalmente en Baby Creysi. Consúltalo aquí.