La mutilación femenina debe dejar de ser una práctica que a todos lastima
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No hay tiempo para la inacción global: Unión, financiación y 
acción para eliminar la mutilación genital femenina.
-La Asamblea General de la ONU al designar el 6 de febrero como el 
Día Internacional de Tolerancia Cero para la Mutilación Genital Femenina.

La mutilación genital femenina (MGF) es una práctica de lesión de los genitales femeninos por motivos no médicos (principalmente se refiere al corte del clítoris). Es reconocida Internacionalmente como una violación grave de los derechos humanos; la salud y la integridad de las mujeres y las niñas.

No necesitamos estar cerca del problema para que nos afecte. Las consecuencias de la desigualdad son globales y la repercusiones de la ignorancia no encuentran límite.

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En México la MGF sucede por negligencia médica. Sobre todo personas intersexuales (genitalidad ambigua) y en las episiotomías durante el parto. El 80% de mujeres en este país pasan por este proceso sin que lo requieran y casi un 10% resulta en mutilación del clítoris.

Puede causar complicaciones de salud a corto y largo plazo (dolor crónico, infecciones, mayor riesgo de transmisión del VIH, ansiedad y depresión, complicaciones de parto, infecundidad y la muerte).

Como práctica ritualística se concentra en cerca de 30 países principalmente de África, seguida por Oriente Medio y Asia meridional, así como por algunos países asiáticos como la India, Indonesia, Iraq y Paquistán y pequeñas comunidades de Latinoamérica.

Sin embargo, está aún presente en las poblaciones emigrantes en Europa Occidental, en Norte América, Australia y Nueva Zelanda.

La práctica tiene más de mil años pero hay motivos para pensar que se puede acabar en una sola generación. La ONU lucha por su erradicación para el 2030.

El Covid-19 ha afectado de manera negativa y desproporcionada a las niñas y las mujeres lo que ha dado lugar a una pandemia en la sombra que entorpece la consecución de la meta de la ONU.

El Fondo de Población estima que x interrupciones en los programas de prevención (relacionadas con la pandemia) en un lapso menor a 10 años serán 2 millones de casos de mutilación genital femenina  que se podrían haber evitado.

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Muchos países están experimentando una “crisis dentro de una crisis” como consecuencia de la pandemia provocando un aumento de la MGF.

Puedes leer el estudio completo aquí: https://www.unfpa.org/resources/impact-covid-19-pandemic-family-planning-and-ending-gender-based-violence-female-genital

Desde el 2008 la ONU cuenta con el mayor programa mundial para acelerar la eliminación de la MGF. Ese programa se centra en la actualidad en 17 países africanos.

A día de hoy esta colaboración ha conllevado importantes logros:

  • Más de 2.8 millones de personas realizaron declaraciones públicas para abandonar esta práctica.
  • Miles de comunidades establecieron estructuras de vigilancia para rastrear a las niñas en riesgo.
  • Se consiguió proteger a 213,774 niñas.