¿Por qué algunas mujeres se están retirando los implantes mamarios?
Foto: Imagen de Freepik.

Gabriela Rodrígues pasó alrededor de 13 años con los implantes mamarios que le colocaron en una cirugía a los 18. Decidió quitárselos en marzo de este año, a los 31 años, ya que asegura que le provocaron afectaciones en su salud.

Apenas salió de la operación para colocarle los implantes, Gabriela sintió una presión en el pecho que le hacía difícil respirar. El cirujano le explicó que era normal por el estado de inflamación de su cuerpo tras la cirugía, pero esa presión nunca se quitó, hasta que se retiró los implantes.

Después de la cirugía en la que le colocaron los implantes, Gabriela comenzó a aumentar de peso, comenta que se sentía deprimida, tenía dolores musculares, ansiedad, cansancio, insomnio, y empezó a notar brotes de ronchas en su piel, pero en ningún momento pensó que tuviera relación con los implantes mamarios que se colocó, hasta que se encontró con una ginecóloga que le habló de una posible relación.

“Los dolores de cinco a seis años para acá empezaron a aumentar, (los senos) se me inflamaron mucho, me acuerdo que una ginecóloga me dijo que nunca se iba a dejar de inflamar porque tenía una prótesis”, cuenta en entrevista con La-Lista. 

Tras ese comentario, ella comenzó a investigar sobre la existencia de diversos síntomas adversos para la salud que distintas mujeres han reportado tras ponerse implantes mamarios, y se dio cuenta de que su caso no es el único.

¿Qué es el Síndrome de Asia?

Algunos investigadores relacionan malestares tras una operación de aumento de busto con el Síndrome de ASIA, es decir, Síndrome Autoinmune Autoinflamatorio Inducido por Adyuvantes.

El término fue acuñado por primera vez en 2011 por los médicos Yehuda Shoenfeld y Nancy Agmon-Levin, quienes en un estudio hicieron una relación entre los implantes y las enfermedades autoinmunes. 

La doctora colombiana Ana Milena Lozano, especialista en Medicina Integrativa, Funcional y Nutrigenética, y quien ha estudiado el síndrome de ASIA, explica que dicho síndrome puede presentarse en cualquier tipo de cirugía o procedimiento en donde se implante un objeto externo en el cuerpo y éste lo rechace. 

“Un adyuvante puede ser en el área médica una prótesis ortopédica o material que se utiliza para fracturas complicadas como material de osteosíntesis, pueden ser los hilos de sutura, pueden ser los catéteres, un marcapasos o implantes dentales o que se colocan a nivel ocular”, explica Lozano. 

De modo que “cualquier tipo de estos implantes que son utilizados en medicina pueden generar una respuesta autoinmune y generar un síndrome de ASIA. En estética, obviamente las prótesis mamarias, que es de las cirugías más frecuentes, pueden provocarlo”, aunque también cabe la posibilidad de que el síndrome se presente con la inyección de biopolímeros para rellenar partes del cuerpo, como labios o glúteos. 

En los casos de síndrome de ASIA, las células de defensa reconocen a la prótesis como una toxina y se genera un estado de inflamación crónico debido a que el sistema inmunológico está en alerta todo el tiempo.

“Lo que puede pasar si no corregimos esta inflamación es que se pueden desencadenar enfermedades autoinmunes, que son cuando tu sistema inmunológico, cuya función es protegernos, empieza a perder la identidad del propio cuerpo y empieza a atacarlo, como si fuera una bacteria”.

La posibilidad de que se desencadene un síndrome de ASIA o no en una persona que decidió colocarse implantes, depende de su genética, explica la doctora, lo que dificulta la realización de un examen diagnóstico y la manera de parar los síntomas es retirar el implante y emprender un tratamiento integral en el paciente.

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Cualquier tipo de estos implantes que son utilizados en medicina pueden generar una respuesta autoinmune. Foto: Freepik.

FDA y la enfermedad de los implantes mamarios

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, hace referencia a una enfermedad de los implantes mamarios, que identifica con las siglas BII. 

“Los síntomas como cansancio, pérdida de la memoria, sarpullido, confusión, y dolor en las articulaciones pueden estar asociados a los implantes mamarios, y algunos pacientes y médicos utilizan el término ‘enfermedad del implante mamario’”, explicó la FDA en una publicación. 

Los síntomas más comunes, de acuerdo con la agencia estadounidense, son cansancio, confusión, dolor, ansiedad, pérdida del cabello y depresión. 

“La evidencia actual apoya que algunos pacientes experimentan síntomas sistémicos que pueden desaparecer cuando se remueven los implantes mamarios”, agrega la FDA.

La importancia de conocer los riesgos previo a la cirugía 

Son varios los riesgos tras ponerse implantes mamarios, advierte la FDA: cirugías adicionales, infección, ruptura, contractura capsular (tejido cicatricial que aprieta el implante), dolor en los senos, e incluso un linfoma.

Casos como el de Gabriela Rodrígues hay muchos. En Facebook existe una comunidad activa de más de 160 mil personas que comparten información sobre la enfermedad de implantes mamarios en idioma español.

Dicho grupo creó la sociedad Healing Breast Implant Illness, en donde comparten información sobre los efectos adversos para la salud de los implantes mamarios.  

Ana Milena Lozano indica que para poder eliminar los síntomas de la enfermedad de implantes mamarios es esencial retirar las prótesis y realizar exámenes para determinar si ya existe o no una enfermedad autoinmune. 

“El solo hecho de retirar las prótesis no va a ser el único tratamiento, eso es como la punta del iceberg, porque ya vienes con un sistema inmune alterado, por ello hacemos un tratamiento integral: retiro de las prótesis y un programa para revitalizar ese sistema celular a través de la alimentación y de suplementación”, indica. 

Mientras surgen nuevos datos sobre el síndrome, ella recomienda que quienes buscan hacerse este tipo de cirugías acudan con cirujanos que les informen sobre los posibles riesgos y que monitoreen síntomas si es que aparecen. 

La doctora reconoce que aún son muchos los cirujanos que omiten compartir dicha información con los pacientes por un “factor económico”. 

A Gabriela Rodrigues, por ejemplo, un segundo cirujano con el que acudió por sus síntomas, decidió aumentar el peso de sus implantes en lugar de retirarlos. 

Después de retirarse las prótesis mamarias, ella dice sentirse “libre” y con una autoestima mucho más alta, además de que la presión en su pecho y los dolores desaparecieron. 

“Busca un doctor que te informe realmente todos los riesgos que existen, porque si no te informas de los riesgos tú vas ciegamente a confiar en alguien y entregar tu cuerpo y esa persona te está omitiendo una información que con el tiempo puede perjudicarte. Infórmate y piensa si vale la pena o no”, recomienda a quienes quieren una operación de este tipo.