Cómo los filtros de Instagram están inspirando las cirugías plásticas
México es el tercer país en donde más se hacen cirugías plásticas en el mundo.

¿Hasta dónde llegarías para parecerte a un filtro de Instagram? Shinelly Luzaidin Ruiz, de 24 años, y quien reside en la Ciudad de México, decidió usar cinta de micropore en la nariz por las noches para respingarla, antes de contemplar hacerse una rinoplastia. Todo con el fin de verse igual que en su storie de Instagram.

Conoció los filtros en Snapchat, pero ahí solo utilizaba aquellos que eran graciosos o caricaturescos. Cuando la aplicación de fotos, propiedad de Facebook, sumó esta herramienta a su plataforma, la historia de Luzaidin Ruiz cambió. Los filtros que antes parecían divertidos, ahora la hacían ver completamente maquillada, con labios gruesos, nariz pequeña y pómulos marcados, incluso cuando ella no llevaba ni una gota de maquillaje.

“Los empecé a usar en casi todas mis historias. Fue paulatino, cada vez los usaba más porque cada vez salían más. Veías las historias de tus amigos y estaban utilizando nuevos filtros, entonces los guardabas si te gustan y tu menú de filtros se ampliaba y ahora sí tenías para poner cada historia con un filtro diferente”, relata la joven a La-Lista.

En su caso, se dio cuenta de que los filtros ya se habían convertido en un problema para su autoestima cuando no podía subir historias a Instagram sin utilizar un filtro para echarse “una manita de gato”. Esto ocurrió durante el período de confinamiento por la pandemia, en el que dejó de usar maquillaje por encontrarse confinada en casa.

Al ser consciente de la situación, borró de su perfil muchos de los filtros que tenía guardados, todos aquellos que cambiaban prácticamente por completo sus facciones, aunque dejó los que agregan tintes, grano o que hacen que la imagen resalte un poco más.

Shinelly Luzaidin tiene el pelo de color rosa hasta la altura de los hombros, labios medianamente gruesos, cejas pobladas, ojos color café y lunares en la cara. La joven explica que su nariz, de tamaño medio, era lo que más la acomplejaba.

Un giro en la inspiración de las cirugías plásticas

En la década de los 80s y 90s, fueron en su mayoría las celebridades quienes impulsaron la industria de la cirugía plástica y los tratamientos estéticos, de acuerdo a la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS). Más adelante, en los 2000, hubo un cambio cultural hacia la televisión de reality, creando una nueva generación de “estrellas”, que más tarde se convirtieron en referentes de las cirugías, como lo es el caso de las Kardashian, explica ISAPS.

Pero, actualmente, según la página oficial de esta sociedad de cirugía plástica, “hay un factor completamente nuevo que está impulsando el negocio de la cirugía plástica, y es probable que lo haga en el futuro previsible: las redes sociales”.

“Algunos pacientes van a las clínicas con sus teléfonos, le muestran al cirujano una de sus selfies con un filtro y le dicen: ‘Hazme ver así’. En otras palabras, en lugar de modelarse a sí mismos como celebridades, se están modelando a sí mismos. O mejor dicho, una versión idealizada de sí mismos”, explica la ISAPS.

Uno de los casos más conocidos es el de Levi Jed Murphy, un joven inglés que a sus 24 años decidió gastar más de 40 mil dólares en cirugías para parecerse a un filtro de Instagram. el proceso inició cuando tenía 19 años. Se hizo engrosamiento de labios, y también modificó sus mejillas, mentón, mandíbula, estiramiento de sien y ojos, rinoplastia y enderezamiento de dientes.

“Instagram puso un filtro donde te muestra cómo te verías después de una cirugía plástica y me encantó lo que vi. Resolví todos los diferentes procedimientos que se mostraban en el filtro y luego me puse a hacerlos”, relató Levi Jed a Lad Bible.

Labios gruesos, los más pedidos

Al respecto, Ariadne Águila, médica cirujana y homeópata, egresada del Instituto Politécnico Nacional con especialidad en Medicina Estética y Longevidad, confirma que a su consultorio han llegado pacientes que buscan verse exactamente como en un filtro.

Esta tendencia, explica, suele darse más en técnicas de relleno de labios, aunque también son regulares los tratamientos antiedad, aplicación de botox, modificación de la nariz, pómulos y mentón.

“Hay cierta tendencia. Es algo que antes la verdad no se veía (…) Sobre todo en la aplicación de rellenos de labios es donde más me han dicho: yo me vi en un filtro con relleno de labios y la verdad es que me gustó mucho y quiero que mis labios queden así”, dice Águila, quien atiende a sus pacientes en Skins Lab Clinic.

De acuerdo con datos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), nuestro país ocupa el tercer lugar mundial en realización de cirugías estéticas, después de Estados Unidos y Brasil. Tan solo en 2015, cuando las redes sociales no tenían el auge que tienen hoy, en el país se realizaron 900 mil procedimientos estéticos y más de 70 mil liposucciones.

La inspiración de redes sociales y las intervenciones sin necesidad de anestesia general con menor costo se enlistan entre las causas del aumento de procedimientos.

En 2019, Instagram anunció que eliminaría de su plataforma los filtros que simularan una cirugía plástica, como parte de su política de bienestar, pero aún quedan muchos filtros en la aplicación que modifican la estructura facial.

Este tipo de filtros suelen promover el mismo tipo de estética: labios gruesos, una nariz muy pequeña, cejas pobladas, marcadas y definidas, una piel tersa y sin manchas, pómulos marcados, e incluso, hay algunos que cambian el color de los ojos, ofreciendo una gama de colores como azul, verde y grises.

Un informe digital desarrollado por iLifebelt indica que Instagram, en donde abundan los filtros, fue una de las cuatro aplicaciones más utilizadas por los mexicanos (con 24 millones de usuarios en el país) en 2020.

Los riesgos en la salud emocional por el uso de filtros en Instagram

Pero no todo es glamour y “verse mejor”. El uso constante de este tipo de filtros puede provocar dismorfia corporal, un trastorno de salud mental que lleva a las personas a enfocarse de manera intensa en su apariencia para percibir lo que consideran defectos, advierte Ángel Juárez, cirujano plástico del Hospital Universitario La Zarzuela de Madrid, en una entrevista con la revista de moda ELLE.

“La sobreexposición de la imagen, favorecida por las redes sociales, los selfies y los filtros fotográficos hacen que este trastorno sea cada vez mas visible”, dijo Juárez a ese medio. Dicho trastorno es más común en los millennials, advirtió, ya que “este grupo generacional pasa muchas horas en Instagram”.

Luzaidin Ruiz dejó de usar el micropore en la nariz y asegura que se siente cómoda con su cara tal cual como se ve al natural.“ No sé si recomendaría usar los filtros, (pero si lo haces), hay que tener discreción y estar conscientes de lo que hacen”.

“Ya no me acompleja, ya estoy mucho más cómoda con mi cara”, relata la joven.