La-Lista para entender la masacre de Tlatelolco del 2 de octubre de 1968
Militares mexicanos en Ciudad Universitaria. Foto: Héctor Gallardo/Wikimedia Commons

El 2 de octubre de 1968 es una de las fechas más emblemáticos en la historia reciente de México. Aquella tarde de miércoles quedó marcada como la de la Masacre de Tlatelolco.  

Pero, ¿por qué ocurrió? ¿Qué antecedió a la Masacre de Tlatelolco? Te lo contamos en La-Lista de claves para entender el 2 de octubre de 1968.

La pelea entre prepas

Una confrontación entre alumnos de la Preparatoria Isaac Ochoterena, incorporada a la UNAM, y las vocacionales 2 y 5 del Instituto Politécnico Nacional (IPN) marcó el inicio del movimiento estudiantil mexicano.

La pelea ocurrió el lunes 22 de julio de 1968, tras un partido de futbol americano entre los estudiantes de dichos planteles educativos. 

Luego de pelear sobre la plaza de La Ciudadela, estudiantes del politécnico atacaron las instalaciones de la Preparatoria Isaac Ochoterena, ubicada a unas cuadras de dicha plaza. 

Un día después, los alumnos de la Isaac Ochoterena acudieron a la Voca 2 y la apedrearon. Esto provocó que sus estudiantes y los de  la Voca 5 buscaran revancha. Es en ese momento cuando la policía actúa y agrede a los estudiantes politécnicos. 

Estos intentaron resguardarse en la Voca 5, pero granaderos y la compañía 19 de la policía entraron al planten y agredieron a estudiantes, directivos y trabajadores.

El hecho, según un recuento realizado por la UNAM en su edición especial de 50 años del 68, derivó en que más de 4 mil estudiantes politécnicos suspendieran clases y realizaran un mitin en el Casco de Santo Tomás.

A ellos se unieron alumnos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, y ya para el 25 de junio se convocó a la primera marcha en contra de la represión oficial. 

Las marchas iniciales

El 26 de julio, estudiantes convocados por la Federación Nacional de Estudiantes Técnicos (FNET) y por la Central Nacional de Estudiantes Democráticos (CNED) y la Juventud Comunista, protestaron, en dos marchas distintas, para conmemorar el décimo quinto aniversario del asalto al Cuartel Monada, en Cuba.

Las manifestaciones derivaron en enfrentamientos con la policía sobre las calles Palma y Madero. 

Manifestación en el Monumento de la Revolución. Foto: Archivo General de la Nación.

Un día después, el 27 de julio, estudiantes de las preparatorias 1, 2 y 3 e la UNAM tomaron sus escuelas. A ellos se sumaron los de la Escuela Superior de Economía del IPN y las vocacionales 1, 2, 4, 5, 6 y 8.

Los enfrentamientos entre estudiantes y policías continuaron por varios días, y derivaron en detenciones y encarcelamientos.

El bazucazo en San Ildefonso y el nacimiento del CNH

Las protestas estudiantiles hicieron que Luis Echeverría, entonces secretario de Gobernación, solicitara al presidente Gustavo Díaz Ordaz la intervención del ejército. 

El 30 de julio, militares tomaron las preparatorias 1, 2, 3 y 5, y la vocacional 5 del IPN. En la primera destruyeron de un bazucazo la puerta colonial barroca, que había sido labrada en el siglo XVIII.

El hecho llevó a Javier Barros Sierra, entonces rector de la UNAM, a ondear la bandera nacional a media asta y a expresar que ese era “un día de luto para la universidad”.

Puerta de la Prepa 1 en San Ildefonso. Foto: Archivo General de la Nación.

Al siguiente día, Barros Sierra exigió la salida del Ejército de la UNAM, posición que fue respaldada por los directores de otras escuelas, y el 1 de agosto convocó a una marcha que reunió a 80 mil estudiantes.

El 2 de agosto, representantes de la UNAM, el IPN, el Colegio de México, la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo, la Normal Superior la Universidad iberoamericana, la Universidad La Salle y escuelas de varios estados más, crearon el Consejo Nacional de Huelga.

Su primer pliego petitorio solicitaba la libertad de presos políticos, la destitución de jefes de la policía y de los granaderos, la extinción del cuerpo de granaderos, la derogación de artículos vinculados con la disolución social, la indemnización a familiares de estudiantes muertos y heridos, y el deslinde de responsabilidades. 

Para el 5 de agosto, 100 mil estudiantes del IPN, la UNAM y Chapingo marcharon y dieron un plazo de 72 horas al gobierno para solucionar sus demandas. 

El 13 de agosto se llevó a cabo una marcha con 150 mil asistentes, entres estudiantes y público en general. La manifestación partió del Casco de Santo Tomás y arribó al Zócalo, en medio de consignas como “¡Libros sí, bayonetas no!” “¡Libros sí, granaderos no!”

Ya para el 27 de agosto, en medio de promesas de diálogo, 400 mil personas marcharon hacia el Zócalo. En un mitin de más de cuatro horas, los estudiantes acordaron quedarse en la plancha de la plaza pública, a la espera de la respuesta del gobierno.

Según el recuento de la UNAM, a las 00:50 del 28 de agosto, los altavoces de la Plaza de la Constitución solicitaron a los estudiantes desalojar el Zócalo. Ante la negativa, miembros del ejército y la policía los corretearon hasta obligarlos a abandonar el sitio. 

A lo largo de ese día, las calles del Centro Histórico se convirtieron en escenario de enfrentamientos y disparos, al grado de que unidades del ejército fueron colocadas en el Zócalo con la orden de disparar.

La respuesta de Ordaz y del Ejército

El 1 de septiembre, Díaz Ordaz alertó, durante su Informe de Gobierno, que “todo tiene un límite y no podemos permitir ya que se siga quebrantando irremisiblemente el orden jurídico”. Además, aseguró que no permitiría que México, que sería la sede de los Juegos Olímpicos en un mes, siguiera en el desprestigio mundial

Días después, el 13 de septiembre, se efectuó la “marcha del silencio”. La manifestación contó con el apoyo de la población, que con carteles pedía el diálogo entre autoridades y estudiantes.

Tras los festejos de Independencia, militares tomaron Ciudad Universitaria. Estudiantes, profesores, investigadores, empleados y hasta padres de familia, fueron detenidos. 

Para el 22 de septiembre, militares y estudiantes de la Voca 7 sostuvieron un enfrentamiento con policías, que duró más de seis horas y dejó varios detenidos. 

La toma de planteles por parte del Ejército. Foto: Archivo General de la Nación.

El hecho llevó a que el 24 de septiembre el ejército tomara varios planteles del IPN. Ya para el 27 de septiembre, el Ejército, por orden de Echeverría, abandonaba CU. Dos días después, el 29 de septiembre, el CNH anunció una nueva marcha para el 2 de octubre de 1968

El 2 de octubre de 1968 y la masacre de Tlatelolco

La toma de Casco de Santo Tomás por parte del Ejército, llevó a los integrantes del CNH a cancelar la marcha pactada para el 2 de octubre, aunque sí realizaron un mitin en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco.

Estudiantes, padres de familia, niños y vecinos de la zona se dieron cita en la plaza, mientras los oradores estudiantiles daban sus discursos desde el tercer piso del edificio Chihuahua.

A las 18:10 horas, de uno de los helicópteros que sobrevolaban la plaza cayeron dos luces de bengala, las cuales dieron paso al avance de soldados hacia la plaza.

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En medio de la confusión y de los llamados a no caer en provocaciones, jóvenes con un guante o pañuelo blanco en la mano izquierda, (integrantes del Batallón Olimpia, grupo paramilitar creado para la seguridad de los Juegos Olímpicos) comienzan a disparar hacia la multitud.

Los disparos son repelidos por los militares, mientras varios estudiantes son detenidos. Algunos se refugiaron en los departamentos de Tlatelolco, pero hasta fueron cazados por los militares. 

masacre de Tlatelolco 2 de octubre de 1968
Estudiantes detenidos. Foto: Archivo General de la Nación.

Horas después, Fernando Garza, director de prensa de la Presidencia, declaró que el hecho dejó 20 muertos, 75 heridos y más de 400 detenidos  y que el “foto de agitación” había sido controlado.

La declaración del funcionario dio pie al intento de establecer una verdad histórica sobre el hecho.el entonces secretario de la Defensa Nacional, Marcelino Garcia Barragán, declaró que la actuación del ejército se debió a una solicitud de la placía y que en la refriega había muertos tanto de uno como de otros bandos. 

Pese  las cifras oficiales, se habla de más de 300 muertos y cerca de 2 mil detenidos. pero hasta la fecha se desconoce el número de personas que fueron asesinadas y desaparecidas durante la Masacre de Tlatelolco del 2 de octubre.