Personas más pobres, las más afectadas por la pandemia de Covid-19
Fotografía: AFP/Claudio Cruz

La pandemia de Covid-19 afectó en mayor medida a las personas más vulnerables y de menores ingresos económicos durante 2021 en nuestro país, reveló la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) que presentó la Secretaría de Salud.

Durante el año pasado, el mayor número de muertes por COVID-19 se presentó en municipios con mayor población en pobreza extrema y sin seguridad social, al igual que en entidades donde hay más personas que trabajan en el sector informal.

Es importante resaltar que el 44% de la población en México (más de 55 millones de personas) se encuentran en situación de pobreza, de acuerdo con datos de Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Producto de las situaciones de vulnerabilidad económica en la que se encuentran estas personas (bajo nivel socioeconómico, trabajo en sector informal), son más propensos a incumplir las medidas de prevención de Covid-19 por lo que tienen una mayor probabilidad de enfermarse.

Ocho de cada diez mexicanos reportó que incumplió con la medida de quedarse en casa por la necesidad de salir a trabajar.

Una de las tendencias negativas que se arrastran de años atrás en México, y que se repitió en 2021, fue que el porcentaje de personas que no pudo recibir atención médica es mayor entre los más pobres que entre las personas con mayores ingresos económicos.

Las mexicanas y mexicanos que se contagiaron por Covid-19 y buscaron atención médica optaron por un servicio médico privado, pese a ser derechohabientes del Instituto Mexicano de Seguro Social (IMSS), Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSTE) o alguna otra institución de salud pública.

En total, siete de cada diez mexicanos contagiados por Covid-19 en 2021 se atendió en servicios médicos privados.

De la misma forma, el 65% de las personas contagiadas de Covid-19 que no cuenta con seguridad social decidió atenderse en servicios médicos privados, mientras que sólo el 14% en clínicas de la Secretaría de Salud que le corresponde.

Además, el 62% de las personas contagiadas por el virus SARS-CoV-2 que recibió atención médica presentó secuelas por la enfermedad después de haber sido dados de alta; de ese número, siete de cada diez prefirieron atenderse nuevamente en el servicio privado.

Se desconoce las razones por la que personas contagiadas de Covid-19 prefirieron recibir atención médica por parte de servicios privados sobre públicos, pero la Secretaría de Salud cree que esto se deba a que las personas tenían miedo de volverse a contagiar en los hospitales públicos.

La preferencia de servicios de salud privados prevalece a la hora de realizarse una prueba de detención de Covid-19, pues cerca del 60% de los mexicanos lo hizo en un laboratorio de atención clínica privada y el 40% en kioscos de salud pública.

La pandemia significó un incremento en el gasto que las familias destinaron a medicinas, atención médica y otros rubros. En general, el 68% de los mexicanos aumentaron sus gastos en 2021 a comparación a los que hacían el año anterior.

No obstante, según la medición del Ensanut, el ingreso de las familias cambió de forma negativa durante 2021. En el 27% de los hogares del país, al menos un miembro de la familia dejó de percibir ingresos, y, en una cuarta parte de las familias mexicanas, uno de los miembros se quedó sin empleo.