El aeropuerto Ámsterdam-Schiphol se posiciona como punto de llegada de drogas mexicanas
Punto de partidas del aeropuerto de Ámsterdam-Schiphol. Foto: Tom Jutte

Las autoridades neerlandesas interceptaron tres cargamentos de drogas inusuales procedentes de México en el principal centro de conexiones del país, el aeropuerto Schiphol, lo que evidencia una nueva tendencia en el tráfico de narcóticos hacia Europa.

El 5 de enero, agentes de aduanas hallaron 136 kilos de cocaína y 9 kilos de metanfetaminas en un contenedor que llegó a Schiphol desde México, según informó en Twitter la Policía Real Neerlandesa (Koninklijke Marechaussee, KMar) el 9 de enero.

El trino se eliminó posteriormente, pero un portavoz de la KMar dijo a InSight Crime que esto se debió exclusivamente a razones técnicas. El mes anterior, a comienzos de diciembre, la aduana interceptó 60 kilos de metanfetaminas en forma de cristal en un flete aéreo procedente de México, una gran cantidad, si se tiene en cuenta que el organismo solo decomisó 20 kilos de la sustancia en todo lo corrido de 2021.

Y a finales de noviembre, aduanas descubrió 300 kilos de cocaína en carga aérea que había llegado desde México. Los tres decomisos, en un lapso de seis semanas, ocurren en medio de la preocupación de que los narcotraficantes mexicanos estén intensificando sus operaciones en Europa.

En diciembre, un informe conjunto de Europol y la Administración de Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA) identificó una mayor colaboración entre los cárteles mexicanos y redes criminales que operan en la Unión Europea para introducir ilegalmente cocaína y metanfetaminas al continente.

“Lo más común es que se camufle la droga entre alimentos, materiales y equipos de construcción, y otras mercancías, como filtros de agua y marcos de puertas de madera”, señaló el documento, que también indicó que la mayor parte de las metanfetaminas que entran al continente se reexportan a destinos más lucrativos en Oceanía.

Análisis de InSight Crime

Las autoridades neerlandesas interceptaron tres cargamentos de drogas inusuales procedentes de México en el principal centro de conexiones del país, el aeropuerto Schiphol, lo que evidencia una nueva tendencia en el tráfico de narcóticos hacia Europa.

El 5 de enero, agentes de aduanas hallaron 136 kilos de cocaína y 9 kilos de metanfetaminas en un contenedor que llegó a Schiphol desde Méxicosegún informó en Twitter la Policía Real Neerlandesa (Koninklijke Marechaussee, KMar) el 9 de enero.

El trino se eliminó posteriormente, pero un portavoz de la KMar dijo a InSight Crime que esto se debió exclusivamente a razones técnicas. El mes anterior, a comienzos de diciembre, la aduana interceptó 60 kilos de metanfetaminas en forma de cristal en un flete aéreo procedente de México, una gran cantidad, si se tiene en cuenta que el organismo solo decomisó 20 kilos de la sustancia en todo lo corrido de 2021.

Y a finales de noviembre, aduanas descubrió 300 kilos de cocaína en carga aérea que había llegado desde México. Los tres decomisos, en un lapso de seis semanas, ocurren en medio de la preocupación de que los narcotraficantes mexicanos estén intensificando sus operaciones en Europa.

En diciembre, un informe conjunto de Europol y la Administración de Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA) identificó una mayor colaboración entre los carteles mexicanos y redes criminales que operan en la Unión Europea para introducir ilegalmente cocaína y metanfetaminas al continente.

“Lo más común es que se camufle la droga entre alimentos, materiales y equipos de construcción, y otras mercancías, como filtros de agua y marcos de puertas de madera”, señaló el documento, que también indicó que la mayor parte de las metanfetaminas que entran al continente se reexportan a destinos más lucrativos en Oceanía.

Análisis de InSight Crime

El impulso de los narcotraficantes mexicanos por extenderse a los mercados internacionales parece favorecer la carga aérea, al menos para el tráfico de metanfetaminas, y en su calidad de tercer aeropuerto de carga con mayor tráfico de Europa, Schiphol es un punto de recepción crucial.

Desde 2021, la mayoría de los decomisos de metanfetaminas mexicanas fuera del continente americano tienen que ver con carga aérea, que sale del aeropuerto internacional de Ciudad de México, en cargas de 50 a 200 kilos de metanfetaminas en cristales o líquidas, según el análisis de InSight Crime basado en fuentes de dominio público.

Durante ese periodo, los Países Bajos no han hecho interdicciones importantes, pero tienen una historia de drogas procedentes de México. En 2019, la policía neerlandesa halló 2.5 toneladas de metanfetaminas mexicanas en un edificio de oficinas de Róterdam. Desde entonces, el organismo ha identificado a 17 mexicanos sospechosos de facilitar la producción de metanfetaminas en el territorio neerlandés, según el último Informe sobre Narcóticos de 2021.

Tampoco se trata necesariamente de la iniciativa de los carteles, señaló Arthur Debruyne, corresponsal en México del portal de medios neerlandés FD y autor de un libro listo para salir al mercado sobre el tráfico de metanfetaminas entre México y los Países Bajos. También hay traficantes mexicanos pequeños y medianos intentando diversificar sus destinos, en respuesta a la saturación del mercado estadounidense, que llevó los precios de las metanfetaminas a pisos históricos.

“El año pasado entrevisté a un traficante en Culiacán, Sinaloa, quien me contó que… traficantes independientes más pequeños como él estaban buscando cada vez más llegar a Europa —España y los Países Bajos— para llevar metanfetaminas”, comentó Debruyne a InSight Crime. “Y de hecho él despachaba cantidades más pequeñas como esta, 10 kilos, 20 kilos, 30 kilos, vía aérea”.

En lo que respecta a la cocaína, la conexión con México es más sorprendente. La demanda estadounidense es cada vez más inestable, pero la geografía aún debe convertirla en la primera opción de los narcos mexicanos. El Informe de Drogas de 2021 de la policía neerlandesa muestra que los Países Bajos solo decomisa unos cuantos cientos de kilos de cocaína de México al año, por lo que los 436 kilos incautados en Schiphol en un lapso de seis semanas es extremadamente atípico.

Las interdicciones normales de cargamentos de cocaína en esa terminal aérea incluyen cocaína llegada de SurinamAruba y Curazao, según un análisis del centro de pensamiento neerlandés Bureau Beke para 2020. Por esa razón, un mayor número de decomisos de cocaína procedente de México en el aeropuerto Schiphol podrían indicar que la fuerza de gravedad del mercado europeo está creciendo más rápido de lo esperado.

Esa es una posibilidad para la que ya se está preparando los Países Bajos. En noviembre, el ministro de justicia y seguridad neerlandés declaró ante la Cámara de Representantes que el gobierno gastó 14 millones de dólares para reforzar los controles en Schiphol durante 2022. Esa suma aumentará a más de 23.5 millones de dólares en 2023 y a 33.5 millones de dólares en 2024.

Este trabajo fue originalmente publicado en Insight Crime. Puedes consultarlo aquí.