Maduro reconoce buen arranque de diálogos con la oposición venezolana desde México
El diálogo se lleva a cabo en el Museo de Antropología.Foto: @SRE_mx/Twitter.

EFE.- El diálogo entre la oposición y el gobierno de Venezuela se aplazó hasta el 3 de septiembre con un avance todavía incierto, pero destaca el rol diplomático relevante de México tras albergar el inicio de la negociación este fin de semana.

El presidente Nicolás Maduro y el líder opositor Stalin González han defendido este lunes las negociaciones en México, donde las delegaciones del gobierno y la opositora Plataforma Unitaria de Venezuela firmaron un memorando de entendimiento cuestionado por algunos sectores de oposición.

“Los diálogos de paz entre Venezuela y los sectores extremistas de la derecha han arrancado con buen pie, ya son exitosos, tengo en mis manos el documento original de México y siento que tiene vida propia”, declaró Maduro en una rueda de prensa en Caracas con el memorándum en sus manos.

El rol de México

Las conversaciones arrancaron el viernes en el Museo Nacional de Antropología de México con una mediática firma del documento entre el presidente oficialista de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, y la opositora Plataforma Unitaria de Venezuela, representada por el abogado Gerardo Blyde.

Con este proceso, impulsado por Noruega, la oposición exige elecciones “libres” en los comicios regionales del próximo 21 de noviembre, mientras que Maduro pretende que se levanten las sanciones internacionales.

El gobierno de México, del presidente Andrés Manuel López Obrador, aceptó ser sede como reflejo de su “visión latinoamericana y caribeña”, explicó este lunes a Efe el internacionalista Erik del Ángel Landeros, profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“Lo vuelve a posicionar como un actor internacional que procura la solución pacífica de controversias y la negociación, apegado a los principios constitucionales de política exterior, pero también a los principios universales que rigen el multilateralismo”, señaló.

En 2019, México recibió críticas al ser de los pocos países en no reconocer al opositor Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela y apostar, en su lugar, por un diálogo entre la oposición y el Gobierno.

Además, “México no avaló pronunciarse en organismos internacionales que históricamente han tenido un sesgo injerencista para observar o condenar ciertas prácticas en Venezuela“, recordó Del Ángel Landeros.

Pero el internacionalista sostuvo que el gobierno “ha sido muy cuidadoso” en proyectar un balance e, incluso, ofrece asilo a los venezolanos.

“En los hechos sí ha prestado la asistencia humanitaria que ha requerido sin sesgos políticos. Ha tenido que guardar ese cuidado y precisamente esa posición es la que le ha permitido jugar un papel de un actor legítimo y viable para hospedar estos diálogos”, argumentó.

¿Avances?

Tras un fin de semana de expectativas, la oposición y el gobierno de Venezuela anunciaron en un breve comunicado conjunto que retomarán las negociaciones del 3 al 6 de septiembre tras sus “reuniones constructivas” en México.

Los dos sectores no aclararon cuáles fueron los resultados finales de este primer ejercicio ni precisaron si volverán a reunirse en la capital mexicana.

Pero tras la primera fase de este proceso, las autoridades de Venezuela liberaron el domingo al exdiputado opositor Freddy Guevara, un estrecho colaborador de Guaidó.

Stalin González, quien participó en las negociaciones, celebró este lunes el hecho como “una buena noticia”, al señalar que espera “la liberación de todos los presos políticos”.

“Millones han perdido la confianza en la política y por ello las negociaciones en México son un reto mucho mayor. Sin embargo, estamos comprometidos a darlo todo para dar fin a esta pesadilla. No descansaremos hasta lograrlo”, expresó en sus redes.

Con base en lo firmado, la agenda de las delegaciones incluye la negociación sobre “derechos políticos para todos”, garantías electorales y un cronograma para elecciones observables, según el memorando de entendimiento divulgado el pasado viernes.

También abarca el levantamiento de sanciones, la renuncia de la violencia, la reparación de las víctimas, protección de la economía nacional, medidas de protección social, y garantías de implementación, seguimiento y verificación.

“Construir acuerdos que nos permitan salir de la crisis que vivimos es fundamental y debe estar por encima de cualquier diferencia”, añadió González.