Zoológico de Chile aplica segunda dosis anticovid experimental a animales
Un orangután de Borneo llamado Sandai observa a un trabajador que sostiene una jeringa con una dosis de una vacuna experimental contra Covid-19 fabricada por el laboratorio veterinario Zoetis durante un simulacro de vacunación en el zoológico de Buin en Buin, Chile, el 28 de diciembre de 2021. Foto: Javier Torre/ AFP

El zoológico Buin Zoo ubicado en Santiago, Chile, aplicó la segunda dosis de la vacuna contra Covid-19 a un grupo de 10 animales, esto como parte de un programa experimental único en América Latina.

Charly y Sandai, un tigre de Bengala y un orangután de Borneo, ambos en peligro de extinción, son algunos de los animales que forman parte del programa que les permitió recibir la segunda dosis contra covid.

Sandai, con 26 años de vida, es un ejemplar de orangután único en Sudamérica, con un gran potencial para la reproducción de una especie bajo amenaza crítica de extinción. Por su parte, Charly, con tres años, es un inmenso tigre de bengala, la especie felina más grande del mundo. 

Buin Zoo de Santiago, uno de los zoológicos privados más grandes de América Latina, lleva a cabo la campaña experimental tras una donación del laboratorio veterinario “Zoetis” para inocular a varias especies de simios y de grandes felinos que tienen más posibilidades de contagiarse, según informes de varios zoológicos.

Además de estos dos animales, también se inmunizarán a otros tres leones, dos tigres y tres pumas.

Premio mayor

Este grupo de animales recibió la primera dosis el pasado 13 de diciembre; la segunda, el 3 de enero. La mayoría de las especies fueron vacunadas sin necesidad de ser anestesiadas, tras un largo proceso de aprendizaje a base de estímulos.

“Es un proceso bien largo pero a la vez bien bonito”, explica Esteban Idalsoaga, jefe del Departamento de Bienestar animal del zoológico.

“Cuando son conductas bien complicadas como una inyección, donde ya sabemos que van a tener una molestia o van a sentir el pinchazo, el premio tiene que ser más grande que la molestia”, explicó.

Por ejemplo, a Charly lo entrenaron dándole en la boca una buena porción de carne fresca, mientras que Sandai le ofrecieron grandes cantidades de plátanos, su comida favorita.

El entrenamiento -que en el caso del tigre Charly demoró unos seis meses- se inició al principio tocándole el muslo con un lápiz, para luego usar una púa de puercoespín, sin atravesar la piel. Todo para no anestesiarlos. 

“Están viviendo bajo cuidado humano pero le damos la opción de elegir en la mayoría de las cosas de su vida (…) y también se ahorra el riesgo de la anestesia, que es un riesgo alto”, agregó Esteban Idalsoaga.

Aunque en el zoológico chileno no se han reportado casos de animales infectados, en Estados Unidos, seis leones africanos, un tigre de Sumatra y dos siberianos del zoológico de Washington fueron tratados tras dar positivo a Covid-19 a mediados de año. Así como gorilas del zoológico de Atlanta, Georgia, que también dieron positivo.

Los cuidadores del recinto observaron disminución del apetito, tos, estornudos y letargo en seis leones africanos, un tigre de Sumatra y dos tigres siberianos.

Proteger a los más susceptibles

“La idea es proteger a los animales más susceptibles de contraer coronavirus y al mismo tiempo hacer un seguimiento sobre si las vacunas generan la inmunidad y cuánto dura esa inmunidad, que es muy parecida a los procesos en humanos”, dijo Sebastián Celis, jefe del Departamento de Veterinaria del Buin Zoo.

Esta vacuna contra el Covid-19, aún en fase experimental, fue desarrollada únicamente para animales. La principal diferencia respecto a la que se administra a los humanos está en el “carrier” o el adyuvante, explicó el laboratorio en un comunicado.

Esta misma vacuna se administró a animales del zoológico de San Diego, en Estados Unidos, y es la primera vez que se usa en Chile, donde el 87.2% de la población mayor de tres años tiene la pauta completa de vacunación y el 66.8% ha recibido la dosis de refuerzo.

“La reacción ha sido bastante buena (…) no hemos tenido ninguna reacción adversa, como decaimiento, agresividad, falta de apetito, nausea; ningún signo visible que nos haga sospechar que alguno de los animales vacunados haya hecho una reacción adversa”, explica Celis.

Con información de AFP.