Nueva York endurece sus leyes con la mira puesta en las escuelas ultraortodoxas judías
Un par de judíos ultraortodoxos, al caminar frente a la escuela pública 192, en Brooklyn. Foto: Jorge Fuentelsaz/EFE

El estado de Nueva York aprobó una serie de normas para obligar a las escuelas privadas a demostrar que imparten contenidos mínimos en inglés, matemáticas y otras materias, una medida que ha sido interpretada como dirigida contra las escuelas ultraortodoxas judías de la comunidad hasídica.

La normativa establece que las escuelas privadas deben garantizar “una educación básicamente equivalente” a la que se imparte en las públicas, principio que se recoge en una ley de hace más de un siglo pero que no había sido desarrollada.

La Junta Directiva que supervisa la red educativa de todo el estado advierte de que las escuelas que no impartan esos contenidos mínimos se exponen a perder el financiamiento público, y llega después de que el fin de semana pasado el diario The New York Times publicó que un centenar de escuelas hasídicas (“yeshivas”) recibieron más de un mil millones de dólares sin superar ningún control académico.

La normativa no va dirigida explícitamente contra las escuelas religiosas de ningún credo en particular, pero las ultraortodoxas están en el punto de mira por los pobres resultados que sus alumnos han presentado en los exámenes estatales que periódicamente se realizan, con promedios muy por debajo de otras escuelas privadas de barrios desfavorecidos.

Las escuelas privadas en Nueva York hasídicas, que practican una estricta segregación de sexos y enseñan fundamentalmente en yiddish -siendo el inglés materia secundaria-, tienen una población escolar de unos 50 mil niños, esencialmente en el distrito de Brooklyn, donde la comunidad hasídica vive concentrada en varios enclaves.

Durante muchos años, estas escuelas han escapado al control público debido a las presiones de sus líderes sobre los políticos, ya que recomiendan votar en masa a aquellos candidatos que les garantizan no inmiscuirse en la gestión de sus centros, sean demócratas o republicanos.

Otras de las reglas que las escuelas públicas deben respetar tienen que ver con la práctica obligatoria de la gimnasia o la prohibición de castigos físicos, dos cuestiones a las que las yeshivas han conseguido habitualmente sustraerse, según The New York Times, los castigos físicos son relativamente frecuentes.

-Con información de EFE