Carlos Joaquín rinde protesta como el nuevo embajador de México en Canadá
Fotografía: Archivo/ Cámara de Diputados.

El exgobernador de Quintana Roo, Carlos Manuel Joaquín González, rindió protesta como embajador extraordinario y plenipotenciario de México en Canadá ante el pleno de la Comisión Permanente del Congreso.

En la sesión de este jueves, se aprobó con 23 votos a favor, 12 en contra y una abstención el nombramiento del exmandatario, el cual fue rechazado el pasado 21 de diciembre al no alcanzar el voto de las dos terceras partes (mayoría calificada) de la Comisión Permanente.

De acuerdo con el dictamen aprobado la tarde del miércoles 4 de enero en la Segunda Comisión de Trabajo, Relaciones Exteriores, Defensa Nacional y Educación Pública, Carlos Joaquín González “reúne las cualidades y requisitos necesarios para desempeñar eficazmente el cargo para el que fue designado por el presidente de la República”.

En su comparecencia de ayer ante legisladores, el exgobernador de Quintana Roo señaló que su trabajo como embajador se enfocará en fortalecer el diálogo en temas de movilidad de personas, derechos humanos y promover el diálogo sobre políticas de drogas y un grupo de trabajo para atender la violencia hacia las mujeres indígenas, entre otros temas.

Asimismo, se comprometió a “mejorar la imagen turística de México”, para que se conozcan los espacios y la diversidad cultural, a fin de que aumente la derrama económica por esta actividad.

La mayoría de los legisladores de oposición fueron quienes dieron su voto en contra del nombramiento de Carlos Joaquín González, acusando que el exmandatario no es embajador de carrera.

La diputada del PAN, Mariana Gómez del Campo, volvió a acusar a Carlos Joaquín de entregar su estado a Morena a cambio de la Embajada en Canadá.

Lo mismo señaló el senador del Grupo Plural, Emilio Álvarez Icaza Longoria, quien además reprochó que no se nombren a personas de experiencias en las Embajadas de los países con quienes México tiene importantes relaciones comerciales y políticas.

“Se está utilizando a las embajadas como una señal de sumisión y entrega; hay gente del servicio exterior mexicano con experiencia, es una capacidad de Estado que se está desperdiciando. No apoyamos la pedagogía y el mensaje de sumisión”, dijo el senador.