Opinión invitada
¿Quiénes han tenido desde siempre el poder de contar las narrativas y desde qué perspectivas las miramos?
Es impostergable apoyar la actividad deportiva en México, elevar su rango en la estructura de gobierno y que los medios de comunicación se sumen a toda estrategia y esfuerzo para hacer del deporte el gran antídoto para erradicar la violencia.
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La participación del 55% del padrón en época electoral dejó un mensaje: la gente sí quiere ser parte de la democracia.
A veces es más fácil soterrar que enfrentar, pero los costos emocionales no son los más amables.
La pluralidad es parte importante de la democracia, y este 6 de junio México apostó por eso.
Los hombres no estamos acostumbrados a hacer confidencias o mostrarnos vulnerables. Nos hace falta dialogar críticamente sobre estereotipos de género.
El G7 se reunirá luego de cancelar su último encuentro por la pandemia de Covid-19 y habrá movimientos internos a los que México debe estar atento.
La jornada electoral del 6 de junio fue un ejercicio ciudadano que dejó un mensaje claro sobre el futuro del país y el poder de la ciudadanía.
Las esperanzas puestas en el despliegue a gran escala de las energías renovables se enfrenta a un reto colectivo: la aprobación de las comunidades receptoras de la inversión.
La Ciudad de México está dividida en dos, pero no hay un muro ni una guerra fría que provoca la división.
Emitir nuestro voto razonado es un homenaje hacia quienes alzaron la voz: por las que ya no están a falta de acciones políticas que las protegieran, por todas las que vienen y por nosotras.
Ha sido un año pandémico sumamente complicado. Aquí hay un recorrido emocional de todos esos procesos.
Hagamos consciencia de la cita que tenemos con la patria. Hoy y todos los días. Pero en especial, este 6 de junio.
Es válido el debate sobre si debe o no adelgazarse la veda, pero es razonable fijar una etapa de campaña y unas horas o días para dejar que la población acuda sin presión a las urnas.