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Es preciso pensar más allá de las crisis. Tanto a Texas como a México les vendría bien traer gas de más lugares que Texas y almacenar más gas o electricidad si este tipo de inviernos se hacen más frecuentes. El problema no es la interdependencia de Texas y México. El desafío es construir un sistema energético con respaldos en ambos lados de la frontera, mutuamente solidario en escenarios de suministro críticos.
El costo de limitar el poder a través de órganos que vigilan la constitucionalidad, la legalidad y la debida utilización de los recursos, es que las cosas avanzan más lento, pero sin abusos. Y eso es algo que no podemos perder, nunca.
Antes era la ‘chiquillería’, o partidos satélite. Ahora siguen medrando en sus acercamientos y alianzas con el partido hegemónico.
Ya nos llaman traidores a la Patria a quienes simplemente hacemos notar que una ley federal no puede ir por encima a la Constitución.
En este país tan contradictorio, hay puntos que indican que, a pesar de todo, las cosas pueden ser mejores. O, al menos se puede intentar.
El grupo audiovisual hispano chino Mediapro no tienen intención de ejercer una guerra verbal contra TV Azteca ante la posible compra de Fox Sports en México.
La tensión entre Facebook y el gobierno australiano por el pago de contenido a los medios y las regulaciones en la UE para Google y el contenido noticioso ha puesto a la generación de noticias y las plataformas digitales en el ojo de la tormenta.
Me quedó corta al decir que esas coberturas de la Feria Internacional del Libro de Minería han sido de las mejores de mi vida.
Aquí le damos un giro a una receta del gran Ferran Adrià y te ponemos a usar tu olla de presión -y sí, a perderle el miedo- para hacer un platillo absolutamente reconfortante. El cordero se deshace con el tenedor y está saturado de sabor, con una salsa que querrás limpiar con puré de papa, polenta o cous cous.
Hoy más que nunca es imprescindible encontrar un punto de encaje, un cable a tierra. Parar la pelota como se dice en lenguaje futbolístico, frenar el mundo por algunos instantes.
Casi 3 mil páginas con un centenar de entrevistas como sólo The Paris Review lo puede hacer.