Sheinbaum, quien más seguidores tiene en X, apenas reúne al equivalente de las personas que viven en Iztapalapa.
En la magia del Festival Día de la Niñez, autores queridos por los pequeños compartieron risas, actividades creativas y firmas de libros, creando experiencias inolvidables para los pequeños lectores.
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¿Quién dijo que el arte es solo para gustar? A mí, como a muchas otras compañeras artistas, nos interesa que el arte hable. Nuestro arte, igual que nuestro cuerpo, no es para gustar. Nuestro arte es para pensar.
La socialdemocracia tiene plena actualidad y está hoy ante una gran oportunidad frente a este gobierno tiránico y dictatorial, que por supuesto no tiene nada de izquierda y mucho menos democrático.
El Congreso de Estados Unidos confirmó lo que probablemente no todos sabíamos, pero sí sospechábamos: el conocimiento tecnológico no es una de las fortalezas de los gobernantes, ni de los reguladores a nivel global.
La Ciudad de México alguna vez se consideró ciudad santuario para los migrantes, pero las cosas han cambiado.
Hacen falta más encuentros multiculturales que den impulso a nuevas propuestas independientes, no basta con llenar el Foro Sol cada año según las apuestas vanguardistas de la industria musical.
Nadie sabe cómo eliminar el lodo, las manchas de pasto y de sangre mejor que la gente encargada de cuidar los uniformes blancos de los futbolistas, así que visité un campo de entrenamiento.
Tenemos que reconocer nuestros prejuicios, la discriminación provoca violencia, desigualdad social y exclusión.
En el sexo heterosexual, los hombres dicen alcanzar el clímax más veces que las mujeres, pero quizá es porque pasamos por alto otras formas de placer sexual.
Los programas sociales no son de la chequera de López Obrador y que obliguen a los adultos mayores a tener que estar escuchando sus mentiras, es algo que no debemos permitir.
López Obrador decidirá el futuro de este país que se ahoga entre el blanco y el negro pese a que clama por matices para restablecer el diálogo social.
Nunca el Poder Judicial de la Federación había estado sometido a una campaña negra tan intensa, como ahora desde Ejecutivo, que alienta el odio para colocar blancos en las espaldas de quienes considera sus adversarios.
La película de Luis Estrada, ¡Que viva México!, es un ejemplo de publicidad engañosa, pero sobre todo es desleal con su público.