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El intento torpe de bajarle perfil a la encuesta que simpatiza con varios temas de reforma planteados por el gobierno significó un impulso insólito a toda la iniciativa desde el propio INE.
Seguramente estamos por ver cambios dramáticos en el sector de las redes sociales, como Twitter, y del streaming, que tiene cautivos a cientos de millones de habitantes en el planeta.
A la indignación por la violencia feminicida que azota al país desde hace más de una década ya no le alcanza el tiempo para nombrar a una víctima y exigir justicia por ella, cuando ya hay otra a la cual nombrar.
La democracia y la ciudadanía no se deben subestimar, pues disfrutan de la vitalidad suficiente para garantizar la subsistencia del Estado.
Transparentar los salarios por nivel de puesto de trabajo contribuye a cerrar la brecha de ingresos por género.
La supermodelo Cindy Crawford puede quedarse con su lencería de Dior y sus brillantes monos dorados. Lo que necesito es alguien que me guíe a través del oscuro bosque de mis 40 años.
Hay que reconocer el dominio que tiene el presidente sobre la víscera popular, lo cual le permite proponer una reforma constitucional en su cuarto año de gobierno, cuando sus antecesores pensaban en retirarse dignamente.
Reconozco que cada vez me parezco más a aquellos viejos que en los bares de Buenos Aires decían convencidos “¿Fulbo?, fulbo era el de antes”.
Al liberar animales atrapados, me libero a mí mismo y a otros humanos que están encerrados física o emocionalmente.
Escala el pleito entre morenistas en Coahuila. Además, el que ya traen Monreal y Sheinbaum. Y el “tiro” de la reforma electoral.
El INE no es una autoridad impoluta, pero de ahí a someterla a los deseos presidenciales, hay un gran trecho. ¿De qué lado está usted?