CFE
El presidente Andrés Manuel López Obrador informó que aún se analiza si la reforma sobre la explotación del litio es incluida en la que se presentará al sector eléctrico en próximos días o si se enviará por separado.
Las promesas no se convierten en realidad y el pez por su propia boca a medio fuego está.
Una de las quimeras es apostar por ideas virtuales a corto plazo y no planear las realidades al largo. Hoy hemos regresado al control de precios máximos en un mercado que depende de más del 80% de la logística: el gas licuado del petróleo.
El masivo apagón por las bajas temperaturas afectó a unos 5.9 millones de clientes en el norte de México.
El Imco hizo público que una de las empresas de CFE le cobra a CFE Transmisión y CFE Distribución un cargo periódico por garantizar un consumo mínimo de energía. ¿Tiene sentido? No.
En su más reciente reporte de resultados llamó la atención el comportamiento de la publicidad, porque representa una señal alentadora para la industria.
Parece que la Comisión Reguladora de Energía está evitando dos cosas: primero, que el consumidor tenga mejores opciones para contratar su energía y, segundo, que la CFE tenga competencia más barata y limpia.
El vocero presidencial, Jesús Ramírez Cuevas, informó que, según el tribunal, la reforma no causa “ningún daño a particulares”.
Las filiales de Pemex han sido, históricamente, cajas negras. Solo un pequeño puñado de personas conoce lo que realmente pasa ahí: cuánto dinero generan, cuánto termina en la caja de Pemex y cuánto se utiliza para otras cosas.
Las disposiciones del presidente en materia de electricidad e hidrocarburos parecen sencillas, con un aura de magia, ¿pero es así?