Energía
La falta de infraestructura y el alto costo económico harían que Gas Bienestar no se consolide en el país, estiman especialistas.
Una noble dotación de recursos naturales ha permitido a América Latina descansar más que otras regiones en el uso de energías limpias para su consumo energético. Esto no llama mucho la atención, pero quizá debería y podría formar parte del poder suave.
Requerimos de un grupo de líderes que nos convoquen a construir y reconstruir, sin renunciar a la diversidad y a las diferencias, sino construyendo puentes en torno a las necesidades más básicas que tenemos todos.
La competencia fue instaurada como una biblia documental mejorada en forma continua, cuyo fundamento podemos resumir en que orienta a tener un crecimiento de la productividad individual o grupal.
El Foro Político de Alto Nivel sobre Desarrollo Sustentable concluye esta semana. ¿El objetivo? Revisar el progreso y futuro de la Agenda 2030.
Actualmente el mundo está sufriendo una hipocresía camaleónica energética, simulando proteger al planeta en el futuro, y no en el presente.
Parece que la Comisión Reguladora de Energía está evitando dos cosas: primero, que el consumidor tenga mejores opciones para contratar su energía y, segundo, que la CFE tenga competencia más barata y limpia.
Los temas de alto impacto y alta incertidumbre son aquellos que mantienen a los líderes despiertos durante la noche.
Las filiales de Pemex han sido, históricamente, cajas negras. Solo un pequeño puñado de personas conoce lo que realmente pasa ahí: cuánto dinero generan, cuánto termina en la caja de Pemex y cuánto se utiliza para otras cosas.
Si más electricidad en los hogares, edificios de oficinas y las fábricas proviene de fuentes como el viento y el sol, si los aparatos electrodomésticos utilizan menos electricidad, si más coches son eléctricos, si… una larga lista de tecnologías verdes fuera adoptada, podríamos ingresar en un mundo más próspero, de aire más limpio, sin cambiar nuestro estilo de vida de manera drástica.