Populismo

Sábado 21 de marzo de 2026

Populismo

Hace tiempo que los votantes son cortejados por partidos populistas, que rechazan el pluralismo; sin embargo, cada vez hallan más asidero en el sistema de partidos alemán.
Si el gobierno se alimenta de narrativas épicas, una derrota en el Poder Judicial sin un proceso de discusión y divulgación termina abonando a la idea que se le está boicoteando. Así, la victimización abona a su legitimidad y puede incrementar el ambiente de linchamiento contra las instituciones.
¿Por qué seguimos creyendo en líderes populistas? Porque seguimos buscando un salvador, un iluminado, alguien que nos rescate, y no falta el estafador.
Si opositores quieren recuperar la confianza en las urnas, un buen inicio sería la autocrítica y no despreciar la inteligencia de las mayorías pobres que votan.
Hay elementos culturales y políticos que nos predisponen a ciertos elementos del discurso populista.
El engaño populista es pregonar ahorros inexistentes en funciones fundamentales del gobierno, mientras se queman (literalmente) miles de millones de pesos en dos empresas que parecen el capricho personal del presidente en turno.
Los populismos no tienen problema con la representación, siempre y cuando haya un conjunto de representantes percibidos como correctos que representen al pueblo que consideran correcto para hacer un juicio correcto y, en consecuencia, hagan lo que llaman correcto.
La próxima semana veremos qué hace el populismo en un órgano legislativo, sea primero como oposición y posteriormente ya en el poder, a partir de la experiencia comparada.
¿Será posible compatibilizar la democracia con el populismo?
La heredera de la dinastía Fujimori o un maestro que promete el Perú para los peruanos: el dilema de las presidenciales en el país andino.