Liebres de montaña están en riesgo debido al cambio climático en Escocia
Foto: Juan Lacruz/ Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0 Unported.

Cuando la nieve comienza a caer, las liebres de la montaña se funden con el paisaje al mudar su pelaje oscuro por uno blanco y brillante, pero camuflado.

Sin embargo, las liebres en Escocia tienen complicaciones para adaptarse al incremento dramático de días sin nieve, pues su pelaje blanco en montañas oscuras las hace muy visibles para potenciales depredadores.

Algunas especies de las alturas parecen adaptar sus épocas de muda al veloz cambio climático.

No obstante, un estudio sobre las liebres de montaña en Escocia encontró que no son capaces de cambiar sus épocas de muda, por lo que su camuflaje no es el adecuado durante 35 días al año más que el promedio de hace 65 años.

Un equipo de científicos en Norteamérica y Escocia comparó los datos históricos de las liebres en 1950 con la observación de esos animales en sitios escoceses similares entre 2015 y 2016.

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Los investigadores, liderados por la Dra Marketa Zimova de la Universidad de Michigan, también analizaron más de seis décadas de información climática, lo que reveló la disminución drástica de “días nevados” en periodos similares, para el estudio que publicaron en Proceedings of the Royal Society B.

Descubrieron que entre 1960 y 2016, el promedio de días nevados se redujo hasta 37.14 días en los sitios de las Tierras Altas de Escocia que estudiaron. Para 2016, el inicio de las nevadas otoñales se retrasó cuatro días, y las últimas nevadas de primavera sucedieron una semana antes que a principios de los 1960s.

Para las especies de entornos nevados que pueden cambiar su coloración para evitar depredadores, como el zorro ártico o el lagopus, el cambio en la duración de los días parece ser el principal motor para las mudanzas.

Pero otros estudios encontraron que los animales pueden cambiar sus mudanzas para seguir el ritmo del cambio climático, porque si no logran camuflarse son más vulnerables ante los depredadores. En Norteamérica, la supervivencia semanal de liebres americanas se redujo entre 7 y 14% cuando los animales no logran camuflarse con el paisaje. El aumento en las tasas de depredación para las liebres de montaña sin camuflaje también aumentó en Noruega.

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Pero, a pesar de la fuerte presión evolutiva sobre los animales para adaptarse a las condiciones sin nieve, los científicos no encontraron que exista tal adaptación entre las liebres escocesas.

En los 1950s, las liebres adquirían su pelaje invernal a finales de octubre, y volvían a mudar en primavera, cerca de la mitad de marzo. El patrón se repitió con normalidad hasta la década de 2010.

De acuerdo con los científicos, la incapacidad de las liebres para adaptar sus mudas, cuando otros animales de hábitats diferentes sí pueden hacerlo, podría deberse a la falta de depredadores naturales en Escocia, la falta de diversidad genética entre las poblaciones de liebres, o el acelerado cambio climático.

Scott Newey del James Hutton Institute, coautor del estudio, dijo: “El hecho de que las liebres de montaña no adapten sus mudas es muy sorprendente. Podría ser porque la población de liebres no tiene la diversidad de genes para adaptarse a los cambios, o porque el cambio en las nevadas es muy drástico”.

“La tercera hipótesis es que los estudios se llevaron a cabo en áreas designadas para la caza impulsada de lagópodos, y esa actividad está relacionada con el control legal de depredadores, en especial zorros y cuervos”.

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Como la industria de la caza de lagópodos suprimió las poblaciones naturales de depredadores como linces y águilas doradas durante más de un siglo, puede que no haya una necesidad urgente de evolucionar entre las liebres de montaña para adaptar su color a las condiciones que les rodean. Es posible que sobrevivan las liebres que no se adapten al color del entorno.

Pero el estudio advierte que si vuelven los depredadores (por ejemplo, si se reduce la caza de lagópodos), las liebres de montaña serán vulnerables a disminuciones de población por no lograr adaptar sus épocas de muda para permanecer ocultas.